La Marcha Federal Universitaria pone en falsa escuadra a Milei
Llegó el 12 de mayo de 2026 y la hora de medirse, con un Gobierno que intentó que su parapolicialidad mediática lo banque difundiendo infamias y al parecer no hizo más que fortalecer la convocartoria.
La cuarta Marcha Federal Universitaria no es un evento aislado, es el síntoma de una fractura institucional que el Gobierno ya no puede ocultar con retórica de redes sociales.
La movilización de este martes puso a Javier Milei en falsa escuadra por una razón elemental: el Presidente de la Nación ha decidido gobernar por encima de la Ley.
Obviamente que ni Trumperizar, paciente cero de esta ola de odio, ni Agarrá la Pala, ni INDIGNADO, ni ninguno de estos parapoliciales salieron a retractarse. Ni lo van a hacer. Los desmintió hasta Chequeado.
Para esta red de fanáticos, el fin siempre justifica los medios, incluso si eso implica defender a un acosador con tal de atacar a la Educación Pública.
La verdad y la justicia los condenan, pero ellos prefieren seguir inventando relatos para alimentar a sus seguidores más irreflexivos.
Desmentida vergonzosa a Les Parakes de la Ultra por Chequeado
La “libertad” que pregonan no es más que la impunidad de violentar a los demás bajo el disfraz de una falsa persecución política.
Contraatacan reivindicando a Videla, diciendo que se quedó corto: reivindican el horror y después se quejan de que les digan lo que son: unos cerdos fascistas que no se fijan en gastos para defender a ese abusador serial llamado “Papá Estado”.
El Gobierno ha entrado en la misma variable que todos los anteriores, defender adláteres y negar hasta lo evidente, acompañándolo con acting de ira y mostrando músculo policial y hasta militar (si pudiera) en las calles.
Ya no tiene tolerancia hacia ningún tipo de disensos, los que son inadmisibles en tiempos donde se sienten atacados en sus provilegios de Casta, a los que no solamente no renunciaron si no que ha crecido a tasas Adorni, con la vocación hacia la calumnia de sus Parakes de la Ultra, sienten que la agresión y todas las formas de violencia son su mejor argumento.
El que Adorni ni pueda ni quiera explicar lo a podrido que huele todo lo suyo es culpa del periodismo al que según ellos no odian lo suficiente.
De nuevo aparece el desparpajo de la acción teórica estatal y paraestatal, con contenidos que los anteriores hipócritas de Estado negaban y hoy ven como El Clan Milei y Les Chukys de la Ultra no solamente aplican sin necesidad de negar su xenofobia, homofobia y misoginia características.
Mientras tanto el Gobierno sigue con su política exterior de genuflexión al Reino Unido, a los Estados Unidos al Estado de Israel y a cuanta derecha europeas neonazi se le cruce en el camino. No piensa salirse de allí ni aunque vengan degollando.
¿Hacia dónde avanza la Libertad? No lo hace, fue emponchada en unos truhanes que desde el Estado dicen que te la dan mientras la única que existe en el Gobierno de Javier Milei es la del zorro en el gallinero.
Milei en GUERRA TOTAL contra los otros (todos ellos)
El evento del 27 de abril no fue un acto político, fue un ritual de validación. Milei se siente cómodo entre el aplauso del círculo rojo mientras el país cruje. La “evidencia científica” del éxito de su ajuste es, para su lógica, que la gente aún no muere masivamente en la calle.
Ese cinismo es el corazón de su guerra total: 6.500 palabras de teoría austríaca para justificar una realidad donde la industria se desintegra y las pymes bajan la persiana bajo el peso de un modelo que solo premia la obsecuencia.
Lo visto el 29 de abril marcó un precedente peligroso: la movilización de todo un gabinete nacional para blindar a Manuel Adorni en el Congreso.
El Palacio Legislativo fue utilizado como un escudo humano para ocultar las inconsistencias en el nivel de vida y los viajes de élite de los funcionarios.
Mientras se festeja la mayor compra militar en 40 años —aviones F-16 y material bélico por cifras millonarias—, se le exige un sacrificio medieval a los 900 mil beneficiarios de programas sociales que fueron dados de baja. Es la degradación ética de un Estado que prioriza el armamento sobre el hambre.
La guerra contra la UBA no es técnica, es visceral. Milei arrastra un resentimiento académico que hoy convierte en política de Estado a través del brazo ejecutor de Sandra Pettovello.
El asedio presupuestario busca la demolición por inanición: apagar las luces de las facultades y vaciar los hospitales escuela es el trofeo de guerra que el presidente le ofrece a sus “ParaKes”: esa infantería digital que goza de una impunidad y un presupuesto que se le niega sistemáticamente a la educación nacional y a la salud pública.
La declaración de guerra contra la prensa independiente es el cierre lógico de este esquema de pensamiento único. Al plantear que los medios deben “competir” sin pauta, Milei ignora —o celebra— la concentración del mercado en manos de los grupos económicos que hoy cogobiernan con él.
No hay una búsqueda de ahorro fiscal genuino, sino la instauración de una censura indirecta a través de la asfixia económica, premiando con visibilidad solo a los que reproducen el guion del poder.
La estrategia de “GUERRA TOTAL” de Milei es una apuesta al todo o nada donde el enemigo es, básicamente, cualquiera que mantenga un pensamiento crítico o una estructura autónoma.
El intento de disciplinar la palabra y la educación a través de la caja revela una gestión que, ante la incapacidad de gestionar la crisis económica, elige fabricar enemigos internos para sostener la épica del combate.
La soberanía de la palabra y la dignidad de las instituciones nacionales se enfrentan hoy a un poder que confunde la gobernabilidad con el asedio constante a sus propios ciudadanos.
Los puntos claves de la violencia estatal y paraestatal
El mercado como censura: Al plantear que los medios deben “competir”, omiten que el mercado de pauta privada está concentrado en los mismos grupos económicos que hoy cogobiernan. Sin pauta pública distribuida federal y equitativamente, la “libertad” es solo para los que tienen espaldas financieras.
Disciplinamiento mediático: La quita de pauta no es un ahorro fiscal, es una herramienta de castigo. Mientras se llenan la boca hablando de libertad, utilizan el aparato estatal para señalar, estigmatizar y perseguir a cualquier cronista o medio que se atreva a denunciar el saqueo de la soberanía.
La comunicación no es mercancía: Informar es un derecho humano. No se trata de empresas buscando rentabilidad; se trata de trabajadores comunicando la realidad de los territorios y las causas nacionales que el poder pretende ignorar.
El fin del pluralismo: Un país donde solo hablan los que pueden pagar el espacio es un país sordo. Esta política busca borrar del mapa las voces disidentes y críticas para instalar un relato único de entrega y exclusión.
La resolución que acaba de firmar Loretta Preska en el Distrito Sur de Nueva York liquida cualquier pretensión de confidencialidad que le quedara a la República Argentina en el litigio por la expropiación de YPF.
Los puntos técnicos y críticos del fallo:
El acceso a los documentos del CIADI: La jueza hizo lugar al pedido de los demandantes para utilizar documentación de los casos de Abertis Infraestructuras y MetLife. Estamos hablando de archivos que la Argentina produjo y entregó bajo estrictos acuerdos de confidencialidad en tribunales internacionales, y que ahora fluirán directamente hacia las manos de Burford.
El rechazo a la defensa argentina: El Estado intentó frenar esta movida argumentando que el pedido de los fondos era una táctica de ‘acoso’. Preska no solo desestimó el planteo, sino que sentenció que esa información es ‘altamente relevante’ para que los acreedores puedan identificar activos embargables en todo el mundo.
La vulnerabilidad absoluta: Al habilitar este cruce de datos, la jueza permite que Burford conozca de antemano qué activos reconoció Argentina en otros juicios y qué movimientos financieros realizó para proteger su patrimonio. Es, literalmente, dejar que el enemigo lea tu plan de batalla antes de que empiece el ataque.
La aceleración del cobro: Con esta información en su poder, los fondos buitre ya no tienen que ‘adivinar’ dónde están los dólares o los bienes del Estado. La jueza les dio la llave maestra para mapear el patrimonio nacional, acelerando los tiempos para ejecutar la sentencia de los 16.000 millones de dólares.
La política argentina, en su actual etapa de descomposición, asiste a un fenómeno de mimetismo patético. Dante Gebel, el “Mesías Peroncho”, ha pasado a ser el blanco principal de Les Parakes de la Ultra, quienes, ante el hundimiento de las expectativas gubernamentales, necesitan canalizar su odio hacia figuras que consideran usurpadoras de su propia estética de poder.
Gebel, definido técnicamente como un advenedizo —en una línea de tiempo y construcción política que espeja la del propio Milei—, es hoy el enemigo a batir por la estructura paraestatal.
El pecado del Pastor no es solo su ostentación de “fantasma total”, circulando en un BMW blindado por dos tipos de seguridad como si su integridad estuviera realmente bajo amenaza, sino su intención manifiesta de utilizar esa plataforma para desembarcar en la Casa Rosada, siguiendo el manual de su mecenas.
JAJAJAJAJ el chanta de Dante Gebel anda en un BMW, y con 2 tipos de seguridad, como si alguien quisiera hacerle algo (?
Lo que estamos presenciando es, en el fondo, un patético reclamo de derechos de autor. El Estado, o lo que queda de su estructura de inteligencia y comunicación, no le perdona a Gebel que intente utilizar las mismas herramientas de mesianismo y redención mediática que ellos consideran de su propiedad exclusiva.
Mientras la gestión se cae a pedazos y el humor social se agria, la cacería contra el “Monstruo” Gebel se vuelve la distracción necesaria para una Ultra que ya no sabe contra quién más pelear en un planeta que les resulta hostil.
La tensión entre el Gobierno Nacional y la Universidad de Buenos Aires alcanza un nuevo pico crítico. La disputa, centrada en la distribución de partidas presupuestarias, pone en jaque la estabilidad del sistema sanitario universitario.
Según la visión oficial, las exigencias de la UBA representarían una desproporción que afectaría directamente al resto de las instituciones federales, profundizando un conflicto que ya trasciende lo administrativo para convertirse en una batalla política abierta.
El Ministerio de Capital Humano ha calificado de “inadmisible” la postura de la universidad, señalando que el pedido de fondos realizado por la UBA absorbería casi la totalidad de los recursos destinados a los hospitales universitarios de todo el país.
En este escenario de asfixia financiera y cruce de acusaciones, el Gobierno refuerza su política de superávit y control de caja, mientras que los actores involucrados denuncian que esta lógica de distribución pone en riesgo la atención de miles de pacientes que dependen de los hospitales escuela.
La administración central mantiene su postura de no ceder ante lo que considera “amenazas de medidas de fuerza”, mientras la UBA sostiene que sin esos fondos el funcionamiento básico es inviable.
La resolución de esta puja determinará no solo el futuro presupuestario de la universidad, sino también la sostenibilidad del modelo de salud y educación pública en un contexto de ajuste permanente.
Una nueva cortina de humo para tapar miserias propias del Estado
Al inicio de esta semana, el Estado ha puesto su estructura y la paraestatal anexa al servicio del fenómeno “NOLSALP” (No odiamos lo suficiente a los periodistas).
Esta maniobra se traduce en una serie de “cabronadas” y persecuciones contra los acreditados en la Casa Rosada, con el objetivo de silenciar las indagaciones sobre la sospechosa evolución patrimonial y las deudas del vocero Manuel Adorni.
En este contexto, el objetivo presidencial y parapolicial de turno es la periodista Luciana Geuna, quien enfrenta acusaciones de espionaje por parte de la Casa Militar.
Esta ofensiva, secundada por la estructura de “Les ParaKes” de la ultra, busca desviar la atención mediante la criminalización de la labor periodística, demostrando que el poder actual no tolera el escrutinio ni la transparencia.
Teniendo en cuenta la vagancia de Les ParaKes de la Ultra, de querer más dinero si quieren desde el Estado material nuevo, no es raro que se repitan.
También las faltas de capacidades de pensar en todo los parapoliciales, los llevan a repetir con descaro.
Lo cierto que el patetico video de D’Elía diciendo que él es Irán parece que lo van a reciclar una vez al mes.
Todo sea por cumplir sin trabajar y servir al Estado diciéndose liberales, mientras actúan como fascistas de lo peor.
Dicen que el público se renueva, aunque en lo que respecta a las neuronas de estos personajes, solamente envejecen y se mueren por la falta de uso.
Estigmatizar cada día a D’Elía garpa bien parece.
Publicado el: 2:20 p. m. · 2 may. 2026
🚨🇦🇷🇮🇷 | BASURA: El terrorista islámico Luis D'Elia llamó a sus compañeros kirchneristas a apoyar al régimen iraní en la guerra contra Estados Unidos mientras confirmó que oficia como su representante en el país.
Las cosas raramente en Alpine salieron bien a pesar de todos los contratiempos, aunque esta vez la combinación hizo que el Equipo saliera a mostrar todo lo que se trabajó.
Salieron fuerte con un “P8 VAAAAAMOOOOSSSSSS FRAN”
LA PATOTA DEL GABINETE: ESCUDO “HUMANO” EN EL RECINTO
El respaldo no fue solo protocolar, fue una ocupación física del espacio para amedrentar cualquier intento de control legislativo:
Presencia Presidencial: Javier Milei abandonó sus funciones para presidir desde el palco el operativo de rescate de su funcionario más cuestionado.
Gabinete como Fuerza de Choque: Los ministros actuaron como una claque orquestada, celebrando cada provocación de Adorni y validando con su presencia el ocultamiento de información patrimonial.
Mensaje a la Justicia: El abroquelamiento del Ejecutivo en pleno dentro del Congreso funcionó como una señal política directa para garantizar que las causas judiciales sigan durmiendo en los cajones express.
Javier Milei en su hábitat natural, premiado por los suyos mientras el país afuera cruje. El “Premio Libertad” es el seguro de vida de una casta que encontró en el León al ejecutor perfecto de sus negocios. No es libertad lo que promueven, es el derecho al saqueo con guante blanco.
Mientras ellos celebran en cenas de gala, nosotros seguimos del lado correcto de la mecha, registrando la entrega de un gobierno que cree que gobernar es dar palos y llamar a eso libertad.
La historia no se escribe en salones de etiqueta, se escribe en la calle, y allí el León no tiene quien lo premie.
Lo que estamos presenciando en esta Emisión #62 de El Irreverente no es solo el desglose de una gestión ineficiente, es la radiografía de una estafa moral ejecutada desde el atril más alto del Estado.
Manuel Adorni, el vocero que se autopercibe un faro de la ética liberal, ha quedado al desnudo bajo el fuego de 240 horas de investigación que demuestran que el «AdorniGate» es mucho más que una sospecha: es un esquema de enriquecimiento y blindaje con la nuestra.
El problema no es solo que se haya comido la pauta, es cómo la digirió. Mientras el país se desangra en una recesión planificada, el vocero ha visto crecer su patrimonio de manera milagrosa, con declaraciones juradas que no cierran por ningún lado y una red de familiares estratégicamente ubicados en la administración pública. El cinismo de Adorni alcanza su punto máximo cuando, mientras firma contratos de nepotismo rancio, tiene la desfachatez de pedirle “sacrificio” a los jubilados y a los trabajadores.
Pero el esquema de impunidad necesita oscuridad, y por eso activaron la «Tiranía del Agente de NOLSALP». La avanzada autoritaria del 23 de abril, donde el gobierno ejecutó una limpieza biométrica para borrar las huellas dactilares de la prensa acreditada en Casa Rosada, es el acto de cobardía definitivo. Clausuraron la sala de periodistas histórica no por seguridad, sino para que nadie pueda ver de cerca la podredumbre que se cocina en los despachos de Balcarce 50. Aplicaron la doctrina de odio que vienen cocinando desde junio de 2025 para convertir la sede de gobierno en un búnker de oscurantismo.
A esto se suma el desastre internacional donde el país siempre pierde. El manotazo del CIADI a favor de Burford Capital por 16.100 millones de dólares es la herencia de una casta que «argentinizó» YPF para vaciarla y luego la «estatizó» para que los buitres se hagan un festín con nuestro futuro. Es el capitalismo de riesgo cero: los Eskenazi y sus socios locales, disfrazados de inversores españoles, nos embargan la renta petrolera de Vaca Muerta por las próximas décadas.
Y para cerrar el círculo del saqueo, tenemos el Pacto de «Chatarrín» y el Cartonero Báez. Paolo Rocca y Mauricio Macri ya están conspirando para domesticar al «Comandante Propóleo». Rocca, aterrado por el acero barato y tras haber sido humillado por los coreanos de Welspoon en la licitación del gasoducto de GNL, ha buscado refugio en el ingeniero. No quieren libertad de mercado; quieren el corralito de chapa de Ternium, el control de YPF y que el Estado siga bombeando dólares hacia Luxemburgo vía Plan Gas. Son parásitos de traje caro que ya tienen colonizado el gabinete para asegurar que el ajuste lo paguen todos, menos ellos.
EL MANOTAZO DEL CIADI: BURFORD Y EL “SEGURO DE VIDA” DE LA CASTA
Lo que estamos viendo es un salto estratégico de Manhattan a Washington. Al perder la capacidad de embargar activos de YPF en Nueva York, Burford activa el plan B: el tratado bilateral con España.
Buscan que el CIADI juzgue una expropiación indirecta, trasladando la deuda de la petrolera directamente a la espalda del Estado nacional.
La estafa procesal es descarada. Burford compró los derechos de quiebra del Grupo Petersen, de los Eskenazi, y ahora intenta disfrazarlos de “inversores españoles” mediante sociedades fantasma para forzar la jurisdicción internacional.
Si este tribunal lo valida, cualquier empresario local podrá mudarse legalmente a Europa para litigar contra su propio país.
Es el seguro de vida definitivo para la burguesía que hace negocios con el Estado pero pretende cobrar en dólares en el Banco Mundial.
Mientras se acelera la entrega de activos en Vaca Muerta, Burford mantiene la espada de Damocles sobre la renta petrolera. No hubo victoria final; el frente del CIADI puede estirar este conflicto por siete años más, garantizando que, si no se quedan con la empresa, se queden con su futuro.
Los 16.100 millones de dólares son la cifra de una estafa que no termina.
Lo que Burford busca con esta mudanza al CIADI es convertir una disputa comercial en una hipoteca perpetua para todos los argentinos.
Mientras se venden éxitos judiciales que no cierran la historia, los buitres y sus socios locales ya están diseñando el próximo manotazo a la renta petrolera.
La única soberanía real es la que se defiende con la verdad y no con comunicados de prensa.
Parar y desenfocar como único Escudo Político contra la debacle
Llegamos al 24 de abril de 2026 con un Gobierno que ha decidido detener la marcha del país para salvar a un solo hombre. La “mesa política” de la Casa Rosada no se reúne para discutir el hambre o la inflación, sino para diseñar la estrategia de supervivencia de Manuel Adorni.
Con los pliegos de los jueces en carpeta y la reforma electoral en pausa, el Jefe de Gabinete se ha convertido en el tapón de una gestión que se desangra en popularidad mientras intenta, desesperadamente, que su vocero no termine sentado en el banquillo de los acusados.
Al perder el blindaje en la justicia de Nueva York, que determinó que la expropiación fue un acto soberano, Burford ya no tiene un “contrato comercial” del cual colgarse para embargar activos de YPF a discreción.
Al mudarse al CIADI, intentan activar el Tratado Bilateral de Inversiones (TBI) con España. Ya no buscan que se juzgue un incumplimiento de estatutos, sino una “expropiación indirecta”.
El peligro para nosotros (que seremos los Paganini del Estado siempre) sigue siendo real: en este tribunal, el juicio ya no es contra la petrolera, sino contra el Estado Nacional.
Si logran un laudo a favor, la deuda se transforma en deuda soberana directa.
Es fundamental recordar que este llamamiento de odio, cristalizado bajo la sigla NOLSALP desde junio de 2025, nunca nos causó gracia ni fue tomado como una simple “picardía” de redes sociales.
Cuando el Estado se apropia del verbo odiar y lo convierte en consigna oficial, el escenario se vuelve tan peligroso y criminal como cuando utiliza la palabra Patria para justificar el atropello y la muerte.
No es un eslogan inocente; es la validación institucional de la persecución, que hoy encuentra su ejecución material en el desalojo de los trabajadores de Balcarce 50.
A Paolo Rocca se le terminó la impunidad monopólica en este 2026. Después de la derrota histórica frente a los indios de Wellspun por el gasoducto de GNL —donde Techint pretendía cobrar un sobreprecio de 87 millones de dólares—, el “pollón de todos los gobiernos” se quedó sin su juguete favorito: la licitación a dedo.
Ante este escenario, Rocca no buscó eficiencia, buscó al “Ingeniero”. Macri se ofrece hoy como el garante de que el ajuste no llegue a las oficinas de Luxemburgo.
Se juntaron los que no saben lo que es competir de verdad sin que el Estado les firme la garantía de retorno antes de poner un solo dólar.
Para que no queden dudas de la hoja de ruta, aquí están los hitos de esta alineación que roza la lobotomía política:
6 de febrero de 2024: Milei llega a Israel. Su primera medida es prometer el traslado de la embajada a Jerusalén, rompiendo la neutralidad histórica argentina. No fue una movida estratégica; fue un diezmo político.
14 de abril de 2024: El embajador de Israel, Eyal Sela, participa de un “comité de crisis” en la Casa Rosada. Argentina cede su centro de mando a un estado extranjero en medio de un conflicto ajeno.
2 de abril de 2026: El punto de quiebre. En el acto oficial por el Día del Veterano y de los Caídos, Milei finalmente rompe el silencio sobre el saqueo petrolero, pero lo hace con una tibieza que espanta.
Para estos comisarios del sentimiento, la muerte no es un momento de respeto, es una oportunidad política. El manual es riguroso y no admite fisuras. Si el que se va es un “rebelde”, un tipo que no se dejó domesticar por el aparato, se activa la Plantilla de Indiferencia Selectiva:
Despojo de la Primera Persona: El “nosotros” queda prohibido. La institución no siente, solo observa. Se redacta como quien hace el inventario de un depósito de chatarra.
El Dolor es Propiedad Privada: Se aclara, con una distancia quirúrgica, que el dolor es “de los familiares”. A los ParaKos no les duele; a lo sumo, les molesta el trámite.
La Anatomía de la Frialdad: Se enumeran los logros como si fueran códigos de barras. Se amontonan títulos de películas y obras para tapar el vacío de un texto que no tiene alma porque quien lo escribe ya la entregó hace rato a cambio de una pauta o un cargo.
UN GOBIERNO QUE ODIA MÁS QUE SUFICIENTE A LES PERIODISTES
La gestión de Manuel Adorni ha decidido declarar una guerra total contra el periodismo incómodo. Prohibir el ingreso de acreditados y diputados bajo el pretexto de la “seguridad nacional” es la respuesta desesperada de un Ejecutivo que no sabe debatir.
Usan el ruido de trolls extranjeros para silenciar las preguntas en Buenos Aires, disfrazando el odio a la libertad de prensa con protocolos de seguridad que solo producen náuseas.
Adorni no protege a la Argentina: usa el humo de Moscú para esconder su desprecio por la información pública y su absoluta incapacidad de gestión.
El veneno es bidireccional. Nuestra investigación sobre el “académico” Manuel Gotsin —ese perfil de laboratorio que firma en C5N y Real Politik— revela una operación rusa para inyectar basura en nuestro debate por apenas 550 dólares.
Mientras Putin compra líneas editoriales por monedas, esos mismos medios le regalan a Londres el sustento jurídico para quedarse en las Malvinas al aceptar el argumento ruso de “autodeterminación” en Crimea.
Pero esta infamia se completa con la consolidación de la 11ª entrega del Manual del Buen Parapolicial. Estamos ante un cambio de paradigma: ya no es el paraco peroncho que sentía el peso de que su tarea se supiera; hoy es la era de les Parakes de la Ultra, infinitamente más feroces, audaces e ignorantes.
Su método es la saturación por anacronismo —inyectar el video de Brandisen de 2023 como si fuera actual— para fabricar un caos artificial. Su orfandad intelectual es absoluta: se dicen liberales pero piensan que Benedetto Croce es el cuatro de la Juventus. No tienen idea de que el liberalismo es una lucha espiritual contra la prepotencia estatal; para ellos, la libertad es solo un permiso para ser crueles en redes y lamerle las botas al poder de turno a través de un para-policialismo digital voluntario.
Son criminales por entusiasmo, dispuestos a cualquier desquicio con tal de sostener el relato de “Don Cangrejo”.
Acá no entregamos periodistas. ¡NUNCA! Nuestra furia es coherente: la misma que fustigó a los KomuniKagadores de ayer es la que hoy denuncia a esta nueva cepa de paracos serviles que reivindican todos los estereotipos de la derecha parapolicial.
El señalamiento de colegas para que la jauría digital los muerda, bajo la bandera del NOLSALP, es para-policialismo puro.
La soberanía no se defiende con censura ni se vende por dólares manchados de caca rusa.
El pueblo nos contempla y la historia no va a perdonar a los que traicionan el oficio.
Si inician una guerra, la derrota será absoluta porque enfrente tienen la verdad inextenso y una memoria que no se vende. Fuego rasante, siempre.
El éxtasis de la impunidad y el ocaso de los AlKahuetes
Manuel Adorni, rebautizado por la realidad como el “Comandante Propóleo”, no es solo el fracaso de un funcionario, es el colapso de una estética del cinismo.
El “AdorniGate” ha puesto al descubierto lo que veníamos denunciando: un esquema de latrocinio inhumano que no tuvo empacho en utilizar a jubilados como testaferros para inyectar dólares blancos en un sistema de lujos inexplicables.
Mientras desde el atril se recitaba el mantra de la austeridad y se pedía “no tener miedo a la represión”, puertas adentro se gestaba un triángulo de impunidad entre mansiones en countries, vuelos oficiales convertidos en Uber familiares y préstamos turbios que ya están bajo la lupa del Poder judicial.
Este personaje, que pasó de alcahuete presidencial a jefe de gabinete, hoy vuela demasiado cerca del sol de su propia soberbia, enfrentando un Waterloo judicial del que ni todo el blindaje mediático podrá salvarlo.
Pero el blindaje de este régimen no es solo institucional, es también parapolicial. Estamos asistiendo a la era de “Les Parakes de la Ultra”, una gavilla digital que ha reciclado los métodos más oscuros del peronismo para potenciarlos con una ferocidad nacida de la ignorancia.
Estos criminales por entusiasmo han creado un código de maldad inusitada donde “no se odia lo suficiente” a quien se atreve a informar con libertad.
Son los mismos que hoy señalan periodistas para que la gavilla los ataque, operando como una aduana ideológica que intenta ocultar el olor a podrido de sus negocios inmobiliarios detrás de avatares y chicanas baratas.
Frente a este despliegue de autoritarismo y corrupción, nuestra respuesta sigue siendo la misma: una memoria que no se vende y la verdad inextenso como única barricada y protección.
El tiempo de las canchereadas de hotel cinco estrellas se terminó; ahora es el tiempo de que la realidad y la justicia pasen factura a quienes creyeron que el Estado era su botín de guerra.
Cuando la memoria es la única aliada: Uruguay miente siempre
Como venimos denunciando con documentos y registros de vuelo, la “asistencia humanitaria” es el nombre de fantasía que Montevideo le pone a la complicidad con la ocupación británica.
Ya vimos pasar al patrullero Lilibet, demostrando que el puerto uruguayo es la estación de servicio del pirata.
Ya registramos al Sir David Attenborough haciendo base en sus costas.
Y hoy, el A400M Atlas corona esta farsa: una mole militar de 37 toneladas haciendo de “ambulancia” con el transpondedor apagado.
Cada vez que Uruguay dice “humanitarismo”, la realidad les devuelve “logística colonial”. Tenemos el arsenal de pruebas para sostenerlo: Orsi no ignora lo que pasa, Orsi lo administra.
La ventaja de tener memoria es que no nos pueden vender espejitos de colores. Mientras el presidente uruguayo habla de más en las cumbres regionales, hace de menos en la defensa de la soberanía compartida.
Este vuelo es una declaración de principios: Uruguay ha elegido ser el facilitador logístico del Reino Unido en el Atlántico Sur.
Ante la mentira humanitaria, oponemos la verdad histórica y el material probatorio suficiente de esta descarada entrega de los orientales.
La soberanía no se negocia, y la traición, por más que se disfrace de medicina, sigue siendo TRAICIÓN.
2024 – El Ascenso de un AlKahuete tan limitado como feroz
El 2024 no fue solo el año del ajuste; fue el año en que Manuel Adorni perfeccionó el arte de la provocación institucionalizada. Lo que comenzó como una serie de conferencias “técnicas” derivó rápidamente en el despliegue de un personaje siniestro, un “AlKahuete” de estado que, parapetado en su atril, comenzó a desmantelar derechos con la misma frialdad con la que un carnicero despacha achuras.
Desde el primer trimestre, el Comandante Propóleo mostró sus garras. No le tembló el pulso para anunciar el cierre del INADI, calificándolo de “caja de la política” mientras dejaba desprotegidas a las minorías frente a la discriminación. Su ferocidad se alimentó de la prohibición: prohibió el lenguaje inclusivo con una vaguedad intelectual alarmante, demostrando que para estos Chukys de la Ultra, la libertad es un concepto que solo aplica a sus negocios y nunca a la identidad del otro.
Pero el ascenso de este personaje “limitado pero feroz” alcanzó niveles bizarros cuando intentó borrar de un plumazo la historia popular. Su ninguneo a Maradona en el Día del Zurdo no fue un olvido; fue un ejercicio de macartismo cultural que le salió por la culata. La “V cómica” se le borró cuando tuvo que ir a balbucear explicaciones a la radio, dejando en evidencia que su blindaje es de cartón cuando el pueblo le responde.
La ferocidad del AlKahuete se ensañó especialmente con los más débiles. Mientras justificaba el veto a la movilidad jubilatoria, Adorni acuñó una frase que define su ADN autoritario: “No hay que tenerle miedo a la represión”. Para el Comandante Propóleo, un jubilado reclamando dignidad es un “incumplidor de la ley” que merece ser “contenido” con el profesionalismo de los gases y los palos.
Cerró su primer año triunfal lanzando la nueva SIDE, una burocracia de vigilantes diseñada para mirar “los upites de los ciudadanos” mientras él, junto a personajes reciclados como Sturzenegger, hablaba de meritocracia y “sangre azul”. Un cínico de manual que prohíbe los cargos hereditarios pero convive con el nepotismo más rancio en el corazón de la Rosada.
Así se forjó el 2024 de Adorni: entre la chicana barata, el desprecio por la justicia social y un autoritarismo que intenta disfrazar de “normalidad” lo que no es más que una masacre de derechos.