Manual del Buen Parapolicial (12° Entrega) : El Protocolo del Loro anestesiado

El rídículo caso del YUNQUE DE TELGOPOR

El verdadero parapolicial de la era digital no defiende una verdad; defiende una posición. Su trabajo no consiste en analizar la realidad, sino en algo mucho más mecánico: posicionarse en la noticia y multiplicar bandos.
Para entender cómo opera esta maquinaria de la desinformación a ambos lados de la nauseabunda grieta, hay que recurrir a la matriz pura de Spy vs. Spy. Dos figuras idénticas que solo se diferencian por el color del traje y cuya única función es aniquilarse mutuamente usando la misma lógica absurda. El contenido del bulo importa cero; lo único que necesitan es que el de enfrente diga “A” para salir mecánicamente a decir “No-A”.
El método funciona bajo un reflejo condicionado. Pongamos un caso hipotético y deliberadamente ridículo para ver la simetría perfecta del engaño: El Yunque de Telgopor.
El Acting del Espía Blanco

Cae un dato cualquiera en las redes (un bulo, un error del algoritmo o un sinsentido). El Espía Blanco no se toma el trabajo de chequear si un yunque de telgopor tiene lógica. Su cerebro recibe el estímulo y reacciona de inmediato para fijar su postura en el tablero:
- “El Yunque de Telgopor es una herramienta de vanguardia diseñada para revolucionar la industria pesada sin dañar el suelo. Los que dicen que flota, mienten y son destructivos.”
El Acting del Espía Negro

Instalado en la vereda de enfrente, el Espía Negro ve el posteo. Tampoco le importa si el objeto existe o es una estupidez. Su única misión es multiplicar el bando contrario y activar el negocio de la indignación, así que reacciona en espejo:
- “¡Escándalo! El Yunque de Telgopor es la prueba del plan secreto para aplastarle la cabeza a la población. Exigimos la conformación de un comité de resistencia civil contra el avance del Telgopor.”
¿A quién le importa el Yunque?

Al final de la jornada, la realidad demuestra que el yunque no sirve ni para trabar una puerta y la mentira queda expuesta ante el ridículo general. ¿Les importa? No. Ninguno se toma el trabajo de registrar la desmentida o el papelón: siguen de largo como si nada hubiera pasado.
Lo importante en el oficio de AlKahuete Serial es lanzar todo lo que se pueda en el tiempo que la estupidez del Yunque de Telgopor retenga la atención o hasta que algún vergonzoso amigos (no hay casi ya) le pida parar y acate la resolución que aliviará su alma con el placer de algún deber cumplido (por miserable que este haya sido).
Permanecerán en estado de pupa hasta el próximo estímulo que los ponga de nuevo en modo de trabajo, para empezar a mentir, difamar, cancelar a quién sea el “ellos”. ¿Qué le va usted a hacer? Ha de haber gente para todo.
En la era de los Operadores a Granel, la verdad es un estorbo. El Espía Blanco necesita que el Espía Negro lo ataque para victimizarse, y el Espía Negro necesita que el Espía Blanco delire para justificar su existencia. Son dos caras de la misma moneda, cobrando de ventanillas distintas pero alimentando la misma caldera.
Son Profesionales del Odio, de lo único de lo que realmente saben y lo que los alimenta literalmente.