Los caminos de la Argentina son para quien los pague

Introducción al Informe

El Presidente de la Nación, Javier Milei, y el Gobernador del Neuquén, Rolando Figueroa, son como dos gotas de petróleo. Manchan, contaminan y no te hacen una ruta ni por asomo, no está en su ADN hacer tal cosa. Los Caminos de la Vida no son lo suyo y el único placer que satisfacen es el de las corporaciones que saquean a la Madre Tierra.

Al tiempo que la Provincia de Neuquén se endeuda para consolidar el corredor de la entrega, los funcionarios viajan a rendirle honores al capital extranjero.

Más precisamente, el Gobernador del Neuquén, Rolando Figueroa, encabezó una gira por Houston (Estados Unidos) para seducir a las principales corporaciones petroleras y abrochar un esquema de inversiones destinado al desarrollo de infraestructura vial.

Todo muy bonito, pero como en todos los casos, los extractivistas montarán lo suyo para su negocio o saqueo, que en este caso y en muchos otros, son sinónimos.

Vaca Muerta no es la salvación de los neuquinos: es la ruta rápida del saqueo y el ecocidio legitimado por decreto. Los empresarios trazan vías rápidas para la muerte. No lo hacen para el bienestar de nadie que no sean ellos mismos.

El caso del Presidente Milei quizás no sea el de un hipócrita en esta cuestión de la obra pública. Él siempre dijo que no iba a hacer obra pública, que si hacía falta una ruta, la haría la iniciativa privada si era necesaria.

Se mantiene fiel a eso, aunque en el tema de los fondos desviados no cambió nada respecto a sus predecesores y es ahí donde hasta el Poder Judicial tiene algo que decirle.

Mientras el país se desmorona por falta de inversión básica y la justicia ordena arreglar las rutas nacionales, el Presidente de la Nación prioriza el circo del automovilismo internacional.

Es la confirmación de una gestión que prefiere el brillo de la Fórmula 1 a la seguridad de los ciudadanos que transitan caminos destruidos.

Para él no hacer nada por su Pueblo se ha vuelto la panacea, una idea por la que marcha en pos. Cada día no nos hace notar su desprecio por los ciudadanos de a pie y su servilismo a los piratas y mercenarios que se le crucen.

Tal como viene la mano, los caminos son cosas de ricos, si no perteneces a ese grupo ni está en tus planes saquear la tumba de la abuelita por un puñado de dólares, ni siquiera intentes transitarlos.

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