Locomoción TV – Noticias #107

Introducción a la Emisión #107

Hola amigas y amigos:
Sean bienvenides a la centésima séptima Emisión Regular de Locomoción TV – Noticias.
Desde el Estudio Único de Locomoción TV en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, llegamos hasta ustedes luego de 7 días desde nuestro último encuentro por estos medios.

La maquinaria de producción de odio oficial ha tomado la pauta semanal por asalto, operando bajo un esquema de repetición mecánica donde la crueldad presidencial se transforma en doctrina para sus repetidoras digitales.

El Ejecutivo ha decidido abrir un nuevo frente de asedio directo contra los sectores más desprotegidos de la sociedad civil: tras semanas de ensañamiento contra las universidades, Javier Milei ha redirigido su bilis doctrinaria para arremeter con saña contra les jubilades, un colectivo que sostiene una de las genealogías de lucha más largas y dignas de la historia social argentina.

En simultáneo, el mandatario utiliza sus canales pretorianos en las redes para destilar un odio atávico y sin filtros contra los trabajadores de prensa, catalogando a la profesión en su totalidad bajo el insulto explícito para desviar la atención de un entramado de desinformación que se sostiene a ambos lados de la grieta.

El usurpador de la jefatura de gobierno porteño ha salido a vanagloriarse una vez más de su propia indecencia, haciendo gala de esa siniestra desfachatez que caracteriza a los grandes personajes de la náusea política.

Por mérito propio y acumulación de cinismo, el Irreverente le concede a Jorge Macri el Premio “Augusto Pinochet”: un galardón destinado a reconocer todo lo que detestamos y del cual, si fuera un negocio, le entregaríamos sin dudar la versión de platino.

El farsante de Parque Patricios reúne el combo perfecto del cinismo institucional: ocupa el sillón municipal gracias a una Corte de la Ciudad que se pasó la Constitución por las partes con total impunidad, amparado por la ineptitud efectiva o inducida de todo el arco de la supuesta oposición del sistema.

Un tipejo de descaro dictatorial que pasará a la historia como el embaucador más grande de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La maquinaria represiva del Estado ha encontrado en la causa de Milton Tolomeo y Enéas Gallo un laboratorio de escarmiento público y criminalización de la protesta social, diseñado a la medida de un presidente que, sumergido en su nube de odio, no tolera que nadie altere sus planes de miseria.

Ambos trabajadores se encuentran bajo un régimen de secuestro legalizado, encerrados bajo prisión preventiva en el Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz por haber osado manifestarse el pasado 11 de febrero frente al Congreso de la Nación contra el tratamiento de la reforma laboral.

La saña judicial desatada contra ellos no busca impartir justicia, sino ejemplificar y disciplinar; es la respuesta de un poder autocrático que pretende imponer el miedo y la sumisión para blindar las excentricidades peligrosas y los arbitrios de Javier Milei y de su vocero y profeta, Manuel Adorni.

Abrimos acá un paréntesis necesario sobre las finanzas del oficialismo. Si en esta emisión no nos explayamos con un informe nuevo sobre el escándalo del Adornigate, que no festeje el vocero ni su entorno pretoriano.

No es que nos hayamos olvidado; es que estamos procesando, cruzando y compilando una montaña de documentación que ingresa hora tras hora a nuestro archivo.

Al comandante Propóleo, al que hoy ven en pantalla con su clásica investidura de superforro y atril blindado, fiel a su estilo de enrichment acelerado, cada día que pasa la justicia o la realidad le encuentran una propiedad nueva o un activo no declarado en el colchón familiar.

La paciencia es nuestra trinchera y los papeles están llegando

Pasen y vean que aquí la Verdad, no necesita ni toma prisioneros.



Milei, sus odios y nuestras pobres vidas

El escenario político de los últimos días expone la radicalización de una dinámica comunicacional de Estado basada en la confrontación constante y la fabricación de enemigos diarios. Javier Milei ha decidido desplazar el foco de su cruzada contra la educación pública para golpear de lleno a la clase pasiva, intentando instalar la burda falacia de que les jubilades quiebran las arcas del Estado.

Esta agresión no es un hecho aislado, sino la continuidad de una política de hambre y licuación que reactivó la resistencia histórica de los miércoles frente al Congreso: una trinchera de dignidad que emparenta de forma directa con la herencia de Norma Pla de 1991 y que reventó el letargo previsional tras el veto presidencial a la ley de movilidad el pasado 28 de agosto de 2024.

Mientras el oficialismo aplica un manual de desgaste pasivo y ghosteo institucional frente a marchas pacíficas y multisectoriales que se ganan el apoyo orgánico de los conductores en la calle, el presidente se refugia en su superborragia tuitera.

A través de sus redes, el mandatario ha inaugurado formalmente el archivo de agresiones institucionales firmando el “Ataque Número Uno” contra el periodismo, utilizando términos vulgares como “mierda”, “miserables” y “basura mediática” para cerrar con una consigna alarmante: la confesión explícita de que “no odiamos lo suficiente a los periodistas”.

Esta cacería discursiva es replicada al dedillo por las cadenas del Odio Oficial y sus satélites digitales “Les ParaKes de la Ultra”, quienes operan bajo la lógica del “loro anestesiado”. Como en la matriz prehistórica de Spy versus Spy, el Espía Blanco oficialista y el Espía Negro de la oposición se alimentan mutuamente en una simetría perfecta de desinformación.

No les importa la veracidad de los datos, ni el ridículo de defender bulos equivalentes a un “Yunque de Telgopor”; su única función paraestatal es la multiplicación de bandos, el negocio de la indignación y el disciplinamiento social mediante el asedio digital, cobrando de ventanillas distintas pero alimentando la misma caldera corporativa.

¡Vamos a los informes!

La sobreactuación del odio oficial y sus repetidoras a granel expone la precariedad ética de un poder central que necesita el bombardeo discursivo para camuflar el saqueo de la soberanía nacional y el vaciamiento del entramado social. Que pretendan disciplinar con el miedo o con manuales de operaciones baratas es una idiotez soberana.

La persistencia incontrastable de les jubilades, organizados en colectivos unitarios y en células de resistencia callejera como los jubilados insurgentes en Callao y Corrientes, desarma cualquier intento de demonización estatal; son el espejo de nuestro propio futuro y la demostración de que la verdadera gente de bien está en la calle, no en los atriles del cinismo.

El presidente puede seguir dictando el destino del país a través de su bilis íntima y sus repetidoras pueden continuar en estado de pupa esperando el próximo estímulo para cancelar a quien piense distinto, pero la soberanía de la palabra no se negocia.

Frente al cinismo doctrinario, la indiferencia institucional y la violencia de las patotas digitales, nuestra única trinchera sigue siendo registrar la farsa y pulverizar sus mentiras con datos duros.



El Irreverente le concede a Jorge Macri el Premio “Augusto Pinochet”

La obra consagratoria que lo hace acreedor legítimo a este nefasto galardón es un mamarracho propagandístico que genera asco desde su propia denominación: el operativo “Tormenta Negra”. Con una puesta en escena diseñada para el aplauso de su electorado más rancio, Jorge Macri mandó a difundir a los cuatro vientos lo que calificó como el control de seguridad más grande de la historia en las barriadas populares de la Capital.

El parte oficial del cinismo porteño detalla un despliegue de más de 15 policías simultáneos: un número absurdo que expone el marketing del uniforme para publicitar un saldo de 27 detenidos, cinco búnkers de droga cerrados, 25 comercios clausurados, 113 motos y 64 autos secuestrados por infracciones, sumado a la remoción de 35 vehículos abandonados.

Bajo la gastada consigna de que “se terminó la ciudad dividida” y que “los únicos que tienen que tener miedo son los delincuentes”, el jefe de gobierno intenta camuflar una estrategia de saturación territorial militarizada.

Este despliegue no busca resolver la inseguridad estructural de la Ciudad, sino infundir terror psicológico directo en las villas 31 y 21-24. Es la instauración de una ley elástica: blanda, permisiva y aceitada con guante blanco cuando se trata de blindar los negocios inmobiliarios y las excepciones edilicias de su casta familiar; pero de acero rígido y afilado para asfixiar el cuello del mantero o del laburante humilde que pelea el pan de cada día en la vereda.

Jorge Macri le ha declarado una guerra abierta a la pobreza a fuerza de desalojos, gases y represión selectiva dirigida contra el migrante y el desposeído, asumiendo de manera patética que copiando la xenofobia, el racismo y la heteronorma de Milei and Company va a consolidar su perfil político.

Tal como lo graficó con precisión quirúrgica El Heraldo Furioso, este ocupa con poder de firma cree que saturar una villa o vaciar una calle equivale a fundar una ciudad, cuando en realidad solo profundiza una cacería planificada.

¡Vamos a las imágenes!

El espectáculo de Jorge Macri disfrazado simbólicamente de policía para tapar con fotos de topadoras el derrumbe generalizado de la infraestructura porteña es la confirmación de su cobardía política. Es un doctor en tragedias y un sinvergüenza blindado por la farsa mediática.

Que le quede claro al usurpador de Parque Patricios: el día que tenga que irse huyendo de la Ciudad (si es que antes no lo arrastra el escándalo del Adornigate que salpica al Ejecutivo) no habrá blindaje pretoriano que lo salve del juicio de la calle. Podrá salir a gritarle a la multitud que son unos “desagradecidos”, emulando el patetismo de su referente Augusto Pinochet, pero la realidad de los barrios populares es incontrastable.

Esta sarta de barbaridades dictatoriales, pasada la náusea inicial, quedará registrada en este espacio para que las futuras generaciones de porteños reconozcan con nombre y apellido las peores cualidades que pueden concurrir en un funcionario público.



¡Libertad Inmediata para Enéas Gallo y Milton Tolomeo!

El entramado judicial armado para sostener el cautiverio de estos laburantes independientes de a pie expone la magnitud de un operativo puramente político. Milton Tolomeo, de 39 años y operario de maestranza, fue privado de su libertad el 15 de febrero de 2026, acusado por el relato oficial de haber arrojado elementos incendiarios contra el vallado pretoriano en las inmediaciones del Senado el día del debate.

Por su parte, Enéas Gallo, de 36 años, trabajador de delivery en la aplicación PedidosYa y activo acompañante de las movilizaciones populares —incluidas las marchas de los miércoles de les jubilades—, fue cazado y detenido un mes más tarde, el 18 de marzo de 2026.

Para ambos, el Estado ha dispuesto la aplicación de figuras penales agravadas y asimilables al terrorismo, una aberración jurídica orientada a desincentivar la ocupación del espacio público frente al ajuste feroz.

Las defensas de los detenidos, con la participación activa de abogadas de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), entre ellas María del Carmen Verdú, y agrupaciones nucleadas en la Coordinadora por la Libertad de los Presos Políticos, han denunciado que el trato penitenciario viola los derechos humanos más elementales.

Al ser ingresados bajo regímenes de alto riesgo sufrieron semanas de aislamiento extremo e incomunicación, sometidos a un esquema de encierro de hasta 20 horas diarias en sus celdas y restricciones severas para recibir visitas o encomiendas familiares.

El hostigamiento estatal rompió incluso el principio de confidencialidad, forzando la presencia física de personal policial en las primeras entrevistas entre los detenidos y sus abogadas, al tiempo que el Servicio Penitenciario Federal bloqueaba de manera irregular el ingreso de veedores internacionales y organismos de derechos humanos al penal.

Frente a estas condiciones carcelarias de estilo Bukele o Guantánamo, la campaña por su liberación inmediata y el cierre definitivo de las causas ha escalado con fuerza durante abril y mayo de 2026. Diputados y legisladores del Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad (FIT-U), junto a gremios docentes combativos como ADEMYS, sectores de la CTA y agrupaciones de jubilados, han impulsado una fuerte resistencia que incluyó una masiva audiencia pública y conferencia de prensa en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires el pasado 29 de abril de 2026, sumado a la presentación de proyectos parlamentarios de repudio para frenar este atropello.

¡Vamos a las imágenes!

El ensañamiento contra Milton Tolomeo y Enéas Gallo deja al desnudo la verdadera naturaleza de un gobierno que disfraza su cobardía de rigurosidad penal. Pretender que manifestarse pacíficamente en el espacio público contra el desguace del derecho laboral constituye un delito federal que amerite la cárcel común es una infamia jurídica inaceptable.

El encierro de estos dos trabajadores en los pabellones de máxima seguridad de Marcos Paz es la prueba de que el oficialismo necesita rehenes políticos para intentar marcarle el paso a todo el campo popular que se planta en la calle. Pero se equivocan si creen que con el hostigamiento, el aislamiento y la vulneración de las garantías de defensa van a quebrar la solidaridad orgánica de las organizaciones que no se callan.

Sostener la libertad de los compañeros es una tarea de trinchera irrenunciable para este espacio. Exigimos el cierre inmediato de las causas y la liberación de Milton y Enéas.

El dique de la paciencia social sigue sumando presión, y no habrá manual de operaciones ni rejas federales capaces de contener la realidad de un pueblo que defiende su derecho a la vida.



Cierre de la Emisión #107

Hasta aquí llegamos con esta centésima séptima Emisión Regular de Locomoción TV – Noticias, la que esperamos haya sido de vuestro agrado.
Sin otro particular, será hasta la próxima, amigas y amigos.