El Irreverente #68

Introducción a la Emisión #68

Hola amigas y amigos:
Sean bienvenides a la sexagésima octava Emisión Regular de El Irreverente.
Desde el Estudio Único de Locomoción TV en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, llegamos hasta ustedes luego de 17 días desde nuestro último encuentro por estos medios.

Mientras el suelo de Vaca Muerta cruje bajo 57 sismos inducidos por el fracking y la embajada norteamericana nos agita la zanahoria del Visa Waiver como un peaje de sumisión, el presidente Javier Milei se plantó en el Council of the Americas no a gobernar para el pueblo, sino a rendirle honores de felpudo a los poderosos de afuera y de adentro.
¡Arriba los ricos del mundo, que el ajuste lo paga el hambre de los de abajo!

Mientras el Presidente Javier Milei y sus funcionarios exhiben incrementos patrimoniales al calor de la inflación y resguardan sus fortunas en el exterior, el Estado le retiene casi 60.000 millones de pesos a los Bomberos Voluntarios y desfinancia por completo las rutas nacionales.
No es incompetencia: es el desprecio absoluto de la casta gobernante hacia los que ponen el cuerpo por el prójimo y un servilismo criminal hacia los ricos del mundo.
Milei servicial: ¡Arriba los ricos del mundo!

La fiebre extractivista en la cuenca neuquina ya acumuló 57 sismos en lo que va de 2026, con eventos recientes de magnitud en áreas operadas por Chevron como El Trapial.
Lejos de gestionar la seguridad o el desastre ambiental, el Estado nacional y las corporaciones apuestan todo a la exportación rápida, negando las consecuencias que pagará la población local.
Durante una entrevista en el canal TN, el embajador estadounidense Peter Ramelas expuso sin rubores que la exención de visas no es un derecho de reciprocidad, sino un mecanismo de extorsión geopolítica atado a desplazar proveedores asiáticos y condicionar la infraestructura nacional.
El canciller Pablo Quirno y el Embajador Alex Oxenford operan en esa misma mesa de presión donde la soberanía se regatea por una ventanilla migratoria.
En su exposición del 20 de agosto ante la elitista cámara empresaria, Milei transformó el atril presidencial en una trinchera de hostilidad, mofándose de opositores y validando el descarte social como una supuesta “destrucción creativa”.
El darwinismo de mercado justifica la quiebra de la industria local y el ahogo de las familias, mientras se despliega un fundamentalismo moral punitivo contra los derechos de género bajo la cínica excusa de la natalidad.
¡Vamos a los Informes!

Nos venden un país supuestamente ordenado a fuerza de crueldad macroeconómica, sismos invisibilizados y soberanía rematada al mejor postor extranjero.
El modelo libertario demuestra ser implacable para asfixiar al trabajador, desmantelar la industria y disciplinar al desvalido, pero insólitamente sumiso y servil frente al capital concentrado.
La farsa de la libertad de mercado se descubre por lo que es: un brutal mecanismo de transferencia de riqueza donde los de arriba festejan y al pueblo le queda la intemperie.
Milei y su odio a los Malditos de la Tierra

Con la excusa de no hacer obra pública, el gobierno abandona las rutas federales (con el repudio de la Justicia y la Auditoría General) mientras promueve eventos elitistas como la Fórmula 1 y sella pactos de entrega extractivista en Vaca Muerta.
Al mismo tiempo, las declaraciones juradas del ejercicio 2025 desnudan que la cúpula del poder asegura su flanco, mientras el ministro Luis Caputo guarda más del 95% de sus ahorros fuera del país.
Lejos de cualquier defensa soberana, el Departamento de Estado norteamericano aprobó la venta de helicópteros militares Black Hawk por 140 millones de dólares, equipando a unas fuerzas cuyos cañones apuntan al control interno.
En paralelo, las asociaciones de Bomberos Voluntarios realizaron un masivo “sirenazo” federal exigiendo los fondos de ley retenidos por la administración libertaria, evidenciando el odio atávico del poder hacia la solidaridad social y comunitaria.
¡Vamos a los Informes!

La ecuación del modelo es obscenamente transparente: chequera libre y aumentos por encima de la inflación para blindar el aparato de represión, y miseria planificada para los jubilados, los trabajadores y quienes sostienen la vida en los territorios.
El gobierno de Milei no odia al Estado por abstracto; odia profundamente al pueblo organizado, desprecia al voluntariado y sólo respeta a los usureros y mercenarios de afuera.
Cierre de la Emisión #68

Gracias, amigas y amigos, por estar ahí. Nos vemos en la próxima emisión, la sexagésima novena, si es que todavía no vendieron el aire que respiramos.
Sin otro particular, será hasta la próxima, amigas y amigos.