¡Hasta la Victoria Siempre, Compañera Claudia!



Todo aquello que nos parecía muy cercano a la felicidad, hoy nos atormenta sin remedio, ante lo inevitable del dolor que nos causa la partida este sábado 16 de diciembre de la comunicadora socialista y entrañable compañera Claudia Blanco.

Todo alrededor se detiene, cuando los millones de recuerdos y las charlas de los últimos días llegan juntos para llevarnos de la risa al llanto ante lo inmediato e inexplicable de que nos haya dejado físicamente.

Así, consternados, enojados con la vida misma, algo que ella seguramente con su eterna paciencia hubiera transformado en sonrisas y paz al instante, así tendríamos que seguir adelante, recordando todo aquello que nos brindó su generosa amistad.

Conocimos a Claudia al fragor de la lucha, cuando ella ya era una reconocida militante en causas de Derechos Humanos, de Pueblos Originarios y desde allí nuestros caminos comenzaron a unirse definitivamente. Su salud nunca la ayudó, pero tampoco lo impidió ser la primera en estar junto a quienes venían a luchar en Buenos Aires por sus derechos.

Junto a ella iniciamos este Proyecto de Locomoción TV, desde el que llamábamos el “Estudio Esmeralda” una auténtica “Jabonería de Vieytes” en pleno centro porteño. Con Rayuela Producciones corríamos a cada lucha que surgiera, aún y sobre todo en la que ni los medios llamados comunitarios aparecían por las razones que fueran, pero cuando nadie estaba allí, ya Claudia había hecho presencia y registro de lo que ocurría.



Incondicional de Cortázar, siempre soñó con vivir en España y en los últimos años cambió los Aires no tan buenos de Buenos Aires por los de Valencia. Comenzaban a abrirse grandes proyectos ligados al registro de las realidades sociales de España, dos o más ideas para realizar documentales, aunque ahora sí las múltiples dolencias que padecía no le permitieron moverse con la libertad que estaba acostumbrada y en los últimos tiempos tampoco perdió nunca la esperanza de volver a lo suyo a lo que adoraba.

Estas partidas no se superan, nos quedan los largos desvelos produciendo noticias y audiovisuales, hasta que en algún momento el dolor vaya dejando paso a las sonrisas y la dulzura de los recuerdos mismos.

¡Hasta la Victoria Siempre, Querida Compañera Claudia!