El manifiesto unificado leído en la plaza fue un diagnóstico crudo del presente. El documento articuló reclamos históricos con demandas coyunturales urgentes, estructuradas en cuatro ejes fundamentales:
Emergencia Nacional en Violencia de Género: Se exigió de forma unánime la declaración de la emergencia presupuestaria e institucional para frenar la escalada de femicidios, travesticidios y transfemicidios que sigue cobrándose vidas diariamente.
Denuncia al Desmantelamiento Estatal: Las organizaciones apuntaron contra el vaciamiento de los programas territoriales de prevención, las líneas de asistencia y los refugios para víctimas, alertando que la retirada del Estado deja los barrios a merced de la violencia organizada.
Reforma Judicial Feminista y con Perspectiva de Género: El documento exigió el fin de la impunidad y de las dilaciones de la justicia. Se denunció la complicidad de los magistrados que otorgan libertades anticipadas a agresores con antecedentes graves, transformando las denuncias previas de las víctimas en “crónicas de muertes anunciadas”.
Precarización Laboral e Inclusión: Se reclamó por la brecha salarial, el reconocimiento del trabajo de cuidado no remunerado que sostiene los hogares y la efectiva implementación del cupo laboral travesti-trans, señalando que la falta de empleo digno es el primer eslabón del desamparo.
La crónica del femicidio de Agostina Vega (14 años) expone de manera cruda el fracaso de los anillos de protección estatal y familiar en la ciudad de Córdoba. La reconstrucción de los hechos ratifica que la adolescente desapareció la noche del sábado 23 de mayo tras salir de su hogar.
Mediante el cruce de registros fílmicos de cámaras de seguridad del barrio Cofico y la geolocalización de las antenas telefónicas, la fiscalía liderada por Raúl Garzón logró determinar que la menor ingresó a la vivienda de Claudio Gabriel Barrelier, donde se sospecha que fue asesinada.
Los rastreos viales posteriores marcaron la ruta de un automóvil Ford Ka utilizado para trasladar y ocultar el cuerpo de la víctima, el cual fue hallado enterrado días después por canes policiales en un predio descampado de barrio Ampliación Ferreyra.
El principal sospechoso, empleado municipal vinculado políticamente a sectores locales y a la barra brava del club Instituto, permanece alojado en el penal de Bouwer bajo estricta observación psiquiátrica tras intentar quitarse la vida. Su detención reactivó un grave escándalo institucional al confirmarse que en mayo de 2025 ya había sido arrestado por secuestrar, atar y amordazar a otra joven en el mismo inmueble, recuperando la libertad apenas veinte días después mediante el pago de una fianza.
En cuanto a la situación escolar de la menor, las autoridades del IPEM 169 Rafael Escuti y del Ministerio de Educación provincial confirmaron que Agostina no asistía a clases desde el 8 de mayo debido a un trámite de pase de escuela gestionado por su madre a raíz de supuestas amenazas externas, un factor que, si bien activó los llamados preventivos de la institución, la mantuvo alejada de la rutina escolar durante las tres semanas previas al crimen.
En medio del duelo, el debate público se vio sacudido por la aparición de un manuscrito entregado a la fiscalía por su abuela materna, Elizabeth Heredia, quien alegó haberlo encontrado en un cajón de ropa interior.
La difusión televisiva de este texto centrado en reproches hacia el padre biológico, sumada a la filtración de supuestas declaraciones de la madre de la menor mientras permanecía internada y sedada en una clínica médica, configuró una patética maniobra de saturación informativa. Estas operaciones intentan desviar el eje de la investigación judicial de un femicidio con extrema violencia hacia un escenario de disputas o vulnerabilidades del entorno familiar directo.
Frente a las filtraciones efectuadas en pleno secreto de sumario, el Poder Judicial deberá evaluar las responsabilidades penales conexas por la violación de secretos, manteniendo el foco estricto en las pericias científicas para esclarecer el crimen.
Hasta aquí referimos los hechos de este aberrante y no fuimos ni seremos nunca vehículos de campañas ni creadores de grietas farsantes.
Un femicidio cada 31 horas nos obligan a seguir cada uno de estos casos a fondo, por que cuando el ojo del Pueblo se desvía las razones para hacer Justicia al Estado se le hacen optativas.
El rechazo de la Cámara de Apelaciones representa el último de una serie de reveses significativos para Burford Capital. Tras la victoria inicial obtenida ante la jueza Loretta Preska, el fondo ha visto cómo el Tribunal Superior no solo revocó aquel fallo en marzo, sino que ahora se ha negado a realizar cualquier examen adicional.
La estrategia de Burford, que incluía la presentación de recursos excepcionales para revertir el panorama adverso, ha colapsado ante la rigurosidad del sistema judicial estadounidense.
Para los Buitres, esta derrota no es solo jurídica, sino financiera; el impacto se refleja en sus propios reportes a accionistas, que ya anticipaban pérdidas multimillonarias ante la falta de avances en Nueva York.
Ante la evidente falta de respaldo del resto del Poder Judicial estadounidense para sus pretensiones, Burford se encuentra acorralado. Sus próximos pasos son limitados y, en términos operativos, califican como “manotazos de ahogado”:
Recurso ante la Corte Suprema: Burford tiene un plazo de 90 días para intentar un último recurso ante la Corte Suprema de EE.UU., una vía que los especialistas consideran que tiene probabilidades de éxito prácticamente nulas.
Traslado al CIADI: Como medida desesperada ante el bloqueo definitivo en Nueva York, el fondo ha confirmado su intención de litigar ante el Tribunal del Banco Mundial. Sin embargo, este proceso se presenta como una carrera de fondo, con tiempos estimados de más de cuatro años, lo que prolonga el desgaste del demandante sin garantías de un resultado distinto.
El incidente de la camioneta y el gurú de la mentira
La controversia ha evolucionado desde las dudas iniciales sobre el origen de los fondos declarados hasta constituir un debate profundo sobre la ética y la transparencia institucional. Los puntos fundamentales del conflicto son los siguientes:
El aspecto comercial: La concesionaria involucrada, Oliva Automotores, junto con la marca Fidocar, actúan como proveedoras del Estado, lo cual genera cuestionamientos sobre si el descuento otorgado constituye una deferencia comercial genuina o si representa una ventaja indebida obtenida por un presidente electo.
La postura del mandatario: La respuesta del presidente ha sido interpretada como una subestimación de la gravedad de los hechos. Senadores opositores han realizado comparaciones con escándalos de épocas anteriores, señalando el potencial daño institucional que, a su juicio, provoca este tipo de actitudes.
El plano político: La polémica acontece en un contexto de descenso en los niveles de aprobación de la gestión de Orsi, lo que ha intensificado las críticas. Mientras desde el oficialismo se intenta dar respuesta apelando a la transparencia, el llamado a intervenir de organismos de control como la JUTEP ha convertido un hecho de carácter privado en un asunto de Estado bajo investigación.
La procedencia del activo: Se cuestiona la venta de un activo que fue donado originalmente para la campaña electoral con el fin de adquirir la camioneta en cuestión.
Esta situación se analiza bajo la misma lógica que la Causa Malvinas: el mandatario declara que está con Argentina y, sin embargo, sirve al Reino Unido.
Se observa una disonancia entre la ética proclamada y la conducta material, donde se desvirtúan los activos donados para la causa pública electoral para financiar una compra personal, erosionando la confianza pública y mostrando una doble vara donde la retórica de la transparencia colisiona con el beneficio privado inmediato.
La Estrategia del Fracaso: Resucitando la “Mufa” de Macri
Durante el desarrollo del Mundial de Qatar 2022, el aparato de comunicación oficialista no solo especuló con la derrota, sino que construyó una infraestructura discursiva diseñada para capitalizarla políticamente, centrando sus ataques en la figura de Mauricio Macri:
Campaña de Estigmatización: Se intentó instalar de forma coordinada que la presencia de Macri en los estadios era el factor determinante de la “mala suerte” de la Selección.
La Apuesta al Desastre: Sectores del oficialismo presagiaban un final temprano para el equipo, buscando vincular el desánimo de una eliminación con el ex-presidente.
La Narrativa del “Mufa”: El plan consistía en catalogar a Macri como el “mufa” oficial para ganar terreno en la discusión política interna ante cualquier traspié.
Negación de la Evidencia: A medida que Argentina avanzaba, el discurso oficial llegó al extremo de sugerir que las imágenes de Macri en el estadio eran montajes para evitar admitir que su teoría se derrumbaba.
El Efecto Bumerán: El triunfo final dejó al descubierto que el oficialismo había preferido el fracaso deportivo con tal de tener la razón política.
El Derrumbe del Relato: La alegría popular barrió con la narrativa de la “mufa”, dejando a los promotores de esa idea en un ridículo histórico tras la coronación.
El 17 de mayo, un día después de nuestro último informe se dio a conocer la lista de los viajes de Adorni que se analizan en la causa judicial en curso, a saber:
Del 11 al 12 de febrero de 2022 – Punta del Este, Uruguay. Adorni viajó solo.
Del 4 al 16 de mayo de 2022 – Punta Cana, República Dominicana. Viajó junto a Bettina Angeletti y sus hijos.
Del 20 al 21 de octubre de 2022. Mendoza Figura un pasajero.
22 de febrero de 2023 – Resistencia, Chaco. Adorni viajó solo.
Del 28 al 29 de abril de 2023 – Tucumán. Adorni viajó solo.
Del 8 al 21 de mayo de 2023 – Cancún, México. Viajaron Manuel Adorni y Bettina Angeletti.
10 de agosto de 2023 – Salta. Adorni viajó con un acompañante.
12 de octubre de 2023 – Montevideo, Uruguay Adorniviajó solo.
Del 2 al 5 de diciembre de 2023 – Iguazú. Viajaron Adorni, Bettina Angeletti y sus hijos.
Del 3 al 4 de febrero de 2024 – Mar del Plata. Viajaron Adorni y su esposa.
9 de abril de 2024 – Bahía Blanca. Viajó Bettina Angeletti.
Del 20 al 25 de junio de 2024 – Bariloche. Viajaron Adorni, Bettina Angeletti y sus hijos. Esta estadía en el Llao Llao también es investigada por la fiscalía.
Del 12 al 23 de julio de 2024 – Río de Janeiro, Brasil. Viajaron Adorni, su esposa y sus hijos. La Justicia analiza inconsistencias con la agenda pública del funcionario en esas fechas.
Del 4 al 8 de septiembre de 2024 – Chapelco. Viajó Bettina Angeletti.
Del 6 al 8 de diciembre de 2024 – Gualeguaychú, Entre Ríos. Viajó toda la familia. Se alojaron en un complejo all inclusive.
Del 29 de diciembre de 2024 al 10 de enero de 2025 – Aruba. Vacaciones familiares en el Caribe.
Del 18 al 20 de marzo de 2025 – Bahía Blanca. Viajó Bettina Angeletti.
Del 3 al 14 de septiembre de 2025 – Madrid, España. Viajó Bettina Angeletti. La Justicia pidió a Iberia ampliar la información sobre el viaje y la forma de pago.
Del 31 de octubre al 4 de noviembre de 2025 – Iguazú. Viajó Bettina Angeletti junto a sus hijos.
Del 28 de noviembre al 30 de noviembre de 2025 – Gualeguaychú. Nueva escapada familiar al mismo resort.
14 de marzo de 2026 – Regreso desde Nueva York, Estados Unidos. Bettina Angeletti figura como pasajera. El ticket de regreso en primera clase también es materia de investigación.
Sobre el último caso tenemos que decir que el Comandante Propóleo fue sobreseído en el caso del viaje de la esposa de Adorni en el avión presidencial y que a pesar de ser poco convincente lo que se tomó el Poder Judicial para darle entidad a la cosa.
Por donde se mire es moralmente reprochable ese viaje y las circunstancias cuasi pornográficas de sus justificaciones. Y podría ser reprochable 21 veces más, la Ley puede tener cara más de piedra que el Poder Político y solamente debe responder a quienes les pagan el sueldo.
Es una hoja de ruta y no es el fin del camino de la carrera de Adorni, que por omisión popular prosigue hasta este fin de mes en la Jefatura de Gabinete de la Nación.
Odios y frustraciones como Políticas de Estado en la Era Milei
El gobierno de Javier Milei ha construido una arquitectura de la miseria donde el equilibrio fiscal es la excusa para el desmantelamiento del Estado.
La embestida contra la UBA no es un traspié administrativo; es la ejecución deliberada de un odio personal trasladado a la política pública.
Buscan asfixiar la educación mediante la inanición presupuestaria, ignorando que el 59% de los alumnos son primera generación universitaria.
Pero el ensañamiento no se detiene en las aulas: la cara más oscura de este modelo aparece en la gestión de la vejez. Mientras el Ejecutivo blande su “superávit” como un trofeo, en la práctica lo que observamos es un plan de exterminio financiero para nuestros jubilados.
Las movilizaciones documentadas revelan una realidad innegable: la jubilación ha sido reducida a un subsidio de indigencia. No es solo la pérdida de poder adquisitivo, es la condena a elegir entre la salud y la subsistencia básica.
La represión sistemática contra quienes se manifiestan no es un error, es el mecanismo de control para sostener un ajuste que, de otra manera, sería socialmente insostenible.
La estrategia de la administración es clara: el ghosteo de las demandas sociales y la criminalización de la protesta como única respuesta al desastre que ellos mismos provocan.
El ensañamiento contra estudiantes y jubilados confirma que el modelo de “libertad” es, en realidad, un régimen de revancha permanente.
El relato del equilibrio financiero se derrumba al contrastarlo con la realidad de los hospitales escuela vaciados y la calle, que es donde verdaderamente se mide el crédito político de este gobierno.
Han agotado cualquier margen de legitimidad al transformar la desidia en una herramienta de gobierno.
El despojo no es accidental, es la piedra angular de una gestión que ha decidido que el costo social es una variable despreciable en su hoja de cálculo.
La denuncia de estas políticas no admite medias tintas, porque el daño infligido a la estructura social argentina ya ha superado el punto de no retorno.
El escenario político de los últimos días expone la radicalización de una dinámica comunicacional de Estado basada en la confrontación constante y la fabricación de enemigos diarios. Javier Milei ha decidido desplazar el foco de su cruzada contra la educación pública para golpear de lleno a la clase pasiva, intentando instalar la burda falacia de que les jubilades quiebran las arcas del Estado.
Esta agresión no es un hecho aislado, sino la continuidad de una política de hambre y licuación que reactivó la resistencia histórica de los miércoles frente al Congreso: una trinchera de dignidad que emparenta de forma directa con la herencia de Norma Pla de 1991 y que reventó el letargo previsional tras el veto presidencial a la ley de movilidad el pasado 28 de agosto de 2024.
Mientras el oficialismo aplica un manual de desgaste pasivo y ghosteo institucional frente a marchas pacíficas y multisectoriales que se ganan el apoyo orgánico de los conductores en la calle, el presidente se refugia en su superborragia tuitera.
A través de sus redes, el mandatario ha inaugurado formalmente el archivo de agresiones institucionales firmando el “Ataque Número Uno” contra el periodismo, utilizando términos vulgares como “mierda”, “miserables” y “basura mediática” para cerrar con una consigna alarmante: la confesión explícita de que “no odiamos lo suficiente a los periodistas”.
Esta cacería discursiva es replicada al dedillo por las cadenas del Odio Oficial y sus satélites digitales “Les ParaKes de la Ultra”, quienes operan bajo la lógica del “loro anestesiado”. Como en la matriz prehistórica de Spy versus Spy, el Espía Blanco oficialista y el Espía Negro de la oposición se alimentan mutuamente en una simetría perfecta de desinformación.
No les importa la veracidad de los datos, ni el ridículo de defender bulos equivalentes a un “Yunque de Telgopor”; su única función paraestatal es la multiplicación de bandos, el negocio de la indignación y el disciplinamiento social mediante el asedio digital, cobrando de ventanillas distintas pero alimentando la misma caldera corporativa.
La sobreactuación del odio oficial y sus repetidoras a granel expone la precariedad ética de un poder central que necesita el bombardeo discursivo para camuflar el saqueo de la soberanía nacional y el vaciamiento del entramado social. Que pretendan disciplinar con el miedo o con manuales de operaciones baratas es una idiotez soberana.
La persistencia incontrastable de les jubilades, organizados en colectivos unitarios y en células de resistencia callejera como los jubilados insurgentes en Callao y Corrientes, desarma cualquier intento de demonización estatal; son el espejo de nuestro propio futuro y la demostración de que la verdadera gente de bien está en la calle, no en los atriles del cinismo.
El presidente puede seguir dictando el destino del país a través de su bilis íntima y sus repetidoras pueden continuar en estado de pupa esperando el próximo estímulo para cancelar a quien piense distinto, pero la soberanía de la palabra no se negocia.
Frente al cinismo doctrinario, la indiferencia institucional y la violencia de las patotas digitales, nuestra única trinchera sigue siendo registrar la farsa y pulverizar sus mentiras con datos duros.
Las brutales condiciones que el Estado les impone como venganza
Las defensas de los detenidos (con la participación de abogadas de organismos como CORREPI, entre ellas María del Carmen Verdú) y agrupaciones como la Coordinadora por la Libertad de lxs Presxs Políticxs han denunciado públicamente que el trato judicial y penitenciario que reciben es desmedido y violatorio de los derechos humanos básicos:
Aislamiento extremo: Se denunció que fueron ingresados bajo regímenes de “alto riesgo” (en el sector conocido como Sigpplar), permaneciendo incomunicados durante las primeras semanas, bajo un esquema de encierro de hasta 20 horas diarias en sus celdas y con restricciones severas para recibir encomiendas o visitas de sus familiares.
Obstáculos a la defensa: Su abogada denunció que los primeros encuentros debieron realizarse con presencia física de personal policial, rompiendo el principio de confidencialidad entre defensor y asistido. Además, señalaron que el Servicio Penitenciario Federal bloqueó de manera irregular el ingreso de veedores de organismos de Derechos Humanos al penal.
Magnitud de las carátulas: Las organizaciones denuncian un “operativo político” donde se aplican figuras penales agravadas y asimilables al terrorismo a manifestantes independientes de a pie, con el objetivo de disciplinar y desincentivar la protesta callejera frente a las medidas de ajuste.
Episodio #2 – Gente de la Lucha: Jubilados Insurgentes
De entre los muchos grupos que se formaron por fuera de las estructuras que no pueden cuestionar a algunos Gobiernos y a otros sí y gracias a la confluencia en la lucha de múltiples sectores de la revolucionarios, tanto de izquierda como anarquistas, unidos por la misma indignación y con una serie de objetivos sociopolíticos en común surgieron los JUBILADOS INSURGENTES.
Este grupo tan heterogéneo como cohesionado en la dignidad y con años de luchas en comun, se reúne todos los miércoles a partir de las 14 en la intersección de las Avenidas Callao y Corrientes de esta Ciudad Autónoma, para llevar a cabo los SEMAFORAZOS como una forma de difusión que llegue a quienes pasan por el Centro porteño poniéndolos al corriente de lo que pasa con la lucha de les jubilades, haciéndoles más difícil o dejando sin excusas las tareas represivas al Estado burgués.
Es que esta forma de lucha no genera el caos vehicular que el Gobierno reclama en los que protestan, pero con sus vallados son los primeros en generarlo en la práctica. La típica farsa estatal de adjudicarle al otro los trastornos que solamente le corresponden a quienes hacen las barbaridades más grandes y no tienen como justificarlas.
En este video asistiremos desde adentro a los reclamos de este sector, que si bien tiene su punto de encuentro a cuatro cuadras de la Concentración principal de los miércoles, terminados los SEMAFORAZOS, se unen a la lucha unitaria que los el Gobierno de Milei y los medios del sistema pretenden ignorar.
Instalado en la vereda de enfrente, el Espía Negro ve el posteo. Tampoco le importa si el objeto existe o es una estupidez. Su única misión es multiplicar el bando contrario y activar el negocio de la indignación, así que reacciona en espejo:
“¡Escándalo! El Yunque de Telgopor es la prueba del plan secreto para aplastarle la cabeza a la población. Exigimos la conformación de un comité de resistencia civil contra el avance del Telgopor.”
El resurgimiento y la resistencia en el inicio de 2024
Esa tradición, que había quedado replegada a un marco estrictamente sectorial, volvió a estallar con fuerza en el primer bimestre de 2024. Apenas asumió la gestión de Javier Milei, el lanzamiento de la Ley Bases y el fuerte proceso inflacionario golpearon de lleno el poder adquisitivo de la clase pasiva.
Ante el shock económico, el núcleo histórico de los jubilados organizados —como la Mesa Coordinadora— entendió que el único camino era recuperar su trinchera histórica. Entre enero y febrero de 2024, en medio de los debates legislativos y la conflictividad callejera, los pañuelos blancos y los carteles artesanales volvieron a plantarse de manera fija los miércoles frente al anexo del Congreso.
Lo que empezó como la resistencia de un grupo pequeño pero firme frente a la licuación de sus ingresos, comenzó a ganar visibilidad rápidamente. Para marzo, los miércoles ya volvían a figurar en el radar de la militancia previsional como la cita obligada contra el ajuste.
Javier Milei (@JMilei) · 8:00 p. m. · 17 may. 2026
PERIODISTAS DE MIERDA (95%)
A José Luis Espert le DESTRUYERON la reputación, lo empujaron al ostracismo y quisieron convertirlo en un criminal mediante una OPERACIÓN POLÍTICA Y MEDIÁTICA INFAME.
Durante semanas lo ENSUCIARON, lo DIFAMARON y lo condenaron públicamente sin pruebas, sólo porque defendía las ideas de la libertad y les resultaba incómodo.
Pero finalmente, la Justicia de Estados Unidos aceptó la declaración de INOCENCIA respecto del narcotráfico del que se acusaba a la persona utilizada para golpear y ensuciar a José Luis Espert.
Ahora pregunto: ¿A quién carajo se le ocurre que, a los 58 años y después de toda una vida exitosa de trabajo en el sector privado, el profesor Espert entra en política para lavar dinero del narcotráfico?
Hicieron MIERDA a un tipo inocente. Le arruinaron la vida, le destruyeron la carrera política y buscaron dinamitar a uno de los pocos que llevaba MÁS DE 20 AÑOS defendiendo las ideas de la libertad en la Argentina.
¿Y todo por qué? Por MISERABLES. Por operadores. Por basura política y mediática que vive de destruir gente honesta.
Muchos periodistas y muchos políticos deberían pedir DISCULPAS PÚBLICAS. Pero todos sabemos que NO LO VAN A HACER, porque viven de operar, mentir, difamar y ensuciar. Y si surgiera el milagro de que algunos lo hicieran, no veríamos ni un DÉCIMO del tiempo empleado en pedirle disculpas con respecto al tiempo empleado en arruinarle la vida.
Es por eso que NO ODIAMOS LO SUFICIENTE A LOS PERIODISTAS.
Con José Luis Espert, SIEMPRE del lado de la verdad y de la libertad.
El Farsante de Parque Patricios en su mejor versión
Jorge Macri no tiene miedo a nada, aunque seguramente pasará a la Historia como el farsante más grande que haya conocido nuestra Ciudad Autónoma.
Un tipejo capaz de tener el descaro propio de un Augusto Pinochet, que cuando se vaya huyendo de Parque Patricios (si no lo salva el AdorniGate) por ahí hasta le grita a la multitud que vaya a insultarlo: DESAGRADECIDOS.
La desvergüenza de los sectores que orbitan la comunicación oficialista ha alcanzado un nuevo paroxismo de violencia explícita.
Actuando bajo la lógica del servilismo voluntario por una cuota de relevancia digital o pauta encubierta, la banda digital de Les ParaKes de la Ultra ha radicalizado su hostigamiento contra el pensamiento crítico.
Ante la incapacidad intelectual profunda para gestionar la crisis y fabricar argumentos reales, estos satélites de la obsecuencia recurren al reciclaje mensual de basura discursiva y refritos de archivo para alimentar a una base que ya no piensa, solo consume odio preformateado.
Dicen defender la Libertad mientras actúan con métodos fascistas, estigmatizando a trabajadores de prensa, cronistas independientes y cualquiera que denuncie al saqueo de la soberanía popular.
Su función no es convencer, sino disciplinar mediante el asedio y el miedo, operando como un cuerpo de vigilancia básica que confunde la ideología con el servilismo estatal.
El perfil de estos AlKahuetes de Estado queda expuesto en toda su precariedad ética. Son los condones descartables de un poder que los usa para desviar la atención de las deudas y los agujeros negros patrimoniales de los funcionarios.
En nuestro caso, que pretendan apretarnos es una idiotez soberana. Ya conocen nuestro lema y nuestro credo: ¡Nunca Estado, Jamás Patrulla!
El odio de Les ParaKes de la Ultra solo limita su propia capacidad cognitiva, cargando con el peso muerto de sus neuronas desenfocadas.
Mientras ellos sigan aplaudiendo desde la tribuna del cinismo, nosotros seguiremos del lado correcto de la mecha, registrando la entrega y pulverizando sus mentiras con datos duros. Desmiéntanlo si pueden; sabemos perfectamente que no.
La crisis en torno al Jefe de Gabinete se aceleró de manera drástica durante la segunda semana de mayo de 2026. El frente penal que cerca a Manuel Adorni se agravó sustancialmente tras confirmarse la reactivación de una denuncia en los tribunales de Comodoro Py, donde el juez federal Ariel Lijo ordenó formalmente investigar las contrataciones de la consultora de la esposa del funcionario con estructuras del Estado.
Esta pesquisa judicial se complementa con otra medida de alto impacto institucional: el levantamiento del secreto fiscal y bancario de su hermano, Francisco Adorni, dictado en el marco de las investigaciones por sus polémicos nombramientos y sueldos en la administración pública. En paralelo, la Justicia federal avanza en el rastreo de una serie de movimientos financieros no declarados en criptomonedas vinculados directamente al propio Jefe de Gabinete.
La gravedad de la situación judicial provocó una inmediata reacción de despegue y cuestionamiento por parte de los principales alfiles de La Libertad Avanza. El miércoles 6 de mayo de 2026, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, rompió la habitual disciplina interna del espacio al exigir públicamente que Adorni presente de inmediato su declaración jurada de bienes para despejar cualquier sospecha.
Casi en simultáneo, el ministro del Interior, Guillermo Francos, lanzó un misil político al entorno del vocero presidencial al asegurar en declaraciones periodísticas que la polémica en torno al funcionario “tenía que haberse terminado mucho antes”.
Estas declaraciones expusieron de forma abierta las fracturas existentes en Balcarce 50, donde diversos sectores de la primera línea gubernamental ya hablan sin tapujos de un “ciclo terminado” para el funcionario.
Ante este escenario de debilidad, el oficialismo desplegó una serie de maniobras de control de daños tanto en el plano legislativo como en el institucional. En la Cámara de Diputados, el bloque oficialista buscó bloquear de urgencia la interpelación parlamentaria solicitada por la oposición; para ello, convocaron a una sesión especial con una hora de antelación para vaciar el debate y desactivar el costo político de una citación forzada.
En términos de gestión, el Gobierno intentó ganar aire a través de la sobreactuación de hitos económicos y gestos de respaldo político. Por un lado, se utilizó la inauguración del parque solar de YPF en Mendoza —presentado formalmente como el primer proyecto bajo los beneficios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI)— para mostrar iniciativa gubernamental. Por el otro, y con el objetivo de enfriar los rumores de renuncia, el presidente Javier Milei recibió a Adorni en la Quinta de Olivos para escenificar un fuerte respaldo político y ratificar su continuidad en el cargo.
Sin embargo, en el tablero político de la Capital Federal estas movilizaciones defensivas se interpretan como intentos de contención ante un proceso de desgaste que ya resulta irreversible en los despachos del poder.
La ley en manos del poderoso siempre es un arma de doble filo: elástica para sus ambiciones y de acero para el cuello del vecino.
Jorge Macri cree que con desalojar una vereda en Once o saturar de patrulleros la Villa 31 está fundando una ciudad nueva, pero lo único que está haciendo es profundizar una guerra contra los de su propia condición: los que habitan un lugar que el papel dice que no les pertenece.
La diferencia es que el mantero ocupa un metro cuadrado para que su familia coma, mientras que él ocupa el sillón de la Ciudad para alimentar un proyecto de casta.
Podrán limpiar las veredas, podrán tirar gases y llevarse los canastos, pero no pueden borrar la historia de los que nacimos, vivimos y vamos a morir en estas calles.
El respeto se gana con coherencia, no con operativos de marketing policial. La razón no se desaloja.
La Marcha Federal Universitaria pone en falsa escuadra a Milei
Llegó el 12 de mayo de 2026 y la hora de medirse, con un Gobierno que intentó que su parapolicialidad mediática lo banque difundiendo infamias y al parecer no hizo más que fortalecer la convocartoria.
La cuarta Marcha Federal Universitaria no es un evento aislado, es el síntoma de una fractura institucional que el Gobierno ya no puede ocultar con retórica de redes sociales.
La movilización de este martes puso a Javier Milei en falsa escuadra por una razón elemental: el Presidente de la Nación ha decidido gobernar por encima de la Ley.
Obviamente que ni Trumperizar, paciente cero de esta ola de odio, ni Agarrá la Pala, ni INDIGNADO, ni ninguno de estos parapoliciales salieron a retractarse. Ni lo van a hacer. Los desmintió hasta Chequeado.
Para esta red de fanáticos, el fin siempre justifica los medios, incluso si eso implica defender a un acosador con tal de atacar a la Educación Pública.
La verdad y la justicia los condenan, pero ellos prefieren seguir inventando relatos para alimentar a sus seguidores más irreflexivos.
Desmentida vergonzosa a Les Parakes de la Ultra por Chequeado
La “libertad” que pregonan no es más que la impunidad de violentar a los demás bajo el disfraz de una falsa persecución política.
Contraatacan reivindicando a Videla, diciendo que se quedó corto: reivindican el horror y después se quejan de que les digan lo que son: unos cerdos fascistas que no se fijan en gastos para defender a ese abusador serial llamado “Papá Estado”.
El Gobierno ha entrado en la misma variable que todos los anteriores, defender adláteres y negar hasta lo evidente, acompañándolo con acting de ira y mostrando músculo policial y hasta militar (si pudiera) en las calles.
Ya no tiene tolerancia hacia ningún tipo de disensos, los que son inadmisibles en tiempos donde se sienten atacados en sus provilegios de Casta, a los que no solamente no renunciaron si no que ha crecido a tasas Adorni, con la vocación hacia la calumnia de sus Parakes de la Ultra, sienten que la agresión y todas las formas de violencia son su mejor argumento.
El que Adorni ni pueda ni quiera explicar lo a podrido que huele todo lo suyo es culpa del periodismo al que según ellos no odian lo suficiente.
De nuevo aparece el desparpajo de la acción teórica estatal y paraestatal, con contenidos que los anteriores hipócritas de Estado negaban y hoy ven como El Clan Milei y Les Chukys de la Ultra no solamente aplican sin necesidad de negar su xenofobia, homofobia y misoginia características.
Mientras tanto el Gobierno sigue con su política exterior de genuflexión al Reino Unido, a los Estados Unidos al Estado de Israel y a cuanta derecha europeas neonazi se le cruce en el camino. No piensa salirse de allí ni aunque vengan degollando.
¿Hacia dónde avanza la Libertad? No lo hace, fue emponchada en unos truhanes que desde el Estado dicen que te la dan mientras la única que existe en el Gobierno de Javier Milei es la del zorro en el gallinero.
Milei en GUERRA TOTAL contra los otros (todos ellos)
El evento del 27 de abril no fue un acto político, fue un ritual de validación. Milei se siente cómodo entre el aplauso del círculo rojo mientras el país cruje. La “evidencia científica” del éxito de su ajuste es, para su lógica, que la gente aún no muere masivamente en la calle.
Ese cinismo es el corazón de su guerra total: 6.500 palabras de teoría austríaca para justificar una realidad donde la industria se desintegra y las pymes bajan la persiana bajo el peso de un modelo que solo premia la obsecuencia.
Lo visto el 29 de abril marcó un precedente peligroso: la movilización de todo un gabinete nacional para blindar a Manuel Adorni en el Congreso.
El Palacio Legislativo fue utilizado como un escudo humano para ocultar las inconsistencias en el nivel de vida y los viajes de élite de los funcionarios.
Mientras se festeja la mayor compra militar en 40 años —aviones F-16 y material bélico por cifras millonarias—, se le exige un sacrificio medieval a los 900 mil beneficiarios de programas sociales que fueron dados de baja. Es la degradación ética de un Estado que prioriza el armamento sobre el hambre.
La guerra contra la UBA no es técnica, es visceral. Milei arrastra un resentimiento académico que hoy convierte en política de Estado a través del brazo ejecutor de Sandra Pettovello.
El asedio presupuestario busca la demolición por inanición: apagar las luces de las facultades y vaciar los hospitales escuela es el trofeo de guerra que el presidente le ofrece a sus “ParaKes”: esa infantería digital que goza de una impunidad y un presupuesto que se le niega sistemáticamente a la educación nacional y a la salud pública.
La declaración de guerra contra la prensa independiente es el cierre lógico de este esquema de pensamiento único. Al plantear que los medios deben “competir” sin pauta, Milei ignora —o celebra— la concentración del mercado en manos de los grupos económicos que hoy cogobiernan con él.
No hay una búsqueda de ahorro fiscal genuino, sino la instauración de una censura indirecta a través de la asfixia económica, premiando con visibilidad solo a los que reproducen el guion del poder.
La estrategia de “GUERRA TOTAL” de Milei es una apuesta al todo o nada donde el enemigo es, básicamente, cualquiera que mantenga un pensamiento crítico o una estructura autónoma.
El intento de disciplinar la palabra y la educación a través de la caja revela una gestión que, ante la incapacidad de gestionar la crisis económica, elige fabricar enemigos internos para sostener la épica del combate.
La soberanía de la palabra y la dignidad de las instituciones nacionales se enfrentan hoy a un poder que confunde la gobernabilidad con el asedio constante a sus propios ciudadanos.
Los puntos claves de la violencia estatal y paraestatal
El mercado como censura: Al plantear que los medios deben “competir”, omiten que el mercado de pauta privada está concentrado en los mismos grupos económicos que hoy cogobiernan. Sin pauta pública distribuida federal y equitativamente, la “libertad” es solo para los que tienen espaldas financieras.
Disciplinamiento mediático: La quita de pauta no es un ahorro fiscal, es una herramienta de castigo. Mientras se llenan la boca hablando de libertad, utilizan el aparato estatal para señalar, estigmatizar y perseguir a cualquier cronista o medio que se atreva a denunciar el saqueo de la soberanía.
La comunicación no es mercancía: Informar es un derecho humano. No se trata de empresas buscando rentabilidad; se trata de trabajadores comunicando la realidad de los territorios y las causas nacionales que el poder pretende ignorar.
El fin del pluralismo: Un país donde solo hablan los que pueden pagar el espacio es un país sordo. Esta política busca borrar del mapa las voces disidentes y críticas para instalar un relato único de entrega y exclusión.
La resolución que acaba de firmar Loretta Preska en el Distrito Sur de Nueva York liquida cualquier pretensión de confidencialidad que le quedara a la República Argentina en el litigio por la expropiación de YPF.
Los puntos técnicos y críticos del fallo:
El acceso a los documentos del CIADI: La jueza hizo lugar al pedido de los demandantes para utilizar documentación de los casos de Abertis Infraestructuras y MetLife. Estamos hablando de archivos que la Argentina produjo y entregó bajo estrictos acuerdos de confidencialidad en tribunales internacionales, y que ahora fluirán directamente hacia las manos de Burford.
El rechazo a la defensa argentina: El Estado intentó frenar esta movida argumentando que el pedido de los fondos era una táctica de ‘acoso’. Preska no solo desestimó el planteo, sino que sentenció que esa información es ‘altamente relevante’ para que los acreedores puedan identificar activos embargables en todo el mundo.
La vulnerabilidad absoluta: Al habilitar este cruce de datos, la jueza permite que Burford conozca de antemano qué activos reconoció Argentina en otros juicios y qué movimientos financieros realizó para proteger su patrimonio. Es, literalmente, dejar que el enemigo lea tu plan de batalla antes de que empiece el ataque.
La aceleración del cobro: Con esta información en su poder, los fondos buitre ya no tienen que ‘adivinar’ dónde están los dólares o los bienes del Estado. La jueza les dio la llave maestra para mapear el patrimonio nacional, acelerando los tiempos para ejecutar la sentencia de los 16.000 millones de dólares.
La política argentina, en su actual etapa de descomposición, asiste a un fenómeno de mimetismo patético. Dante Gebel, el “Mesías Peroncho”, ha pasado a ser el blanco principal de Les Parakes de la Ultra, quienes, ante el hundimiento de las expectativas gubernamentales, necesitan canalizar su odio hacia figuras que consideran usurpadoras de su propia estética de poder.
Gebel, definido técnicamente como un advenedizo —en una línea de tiempo y construcción política que espeja la del propio Milei—, es hoy el enemigo a batir por la estructura paraestatal.
El pecado del Pastor no es solo su ostentación de “fantasma total”, circulando en un BMW blindado por dos tipos de seguridad como si su integridad estuviera realmente bajo amenaza, sino su intención manifiesta de utilizar esa plataforma para desembarcar en la Casa Rosada, siguiendo el manual de su mecenas.
JAJAJAJAJ el chanta de Dante Gebel anda en un BMW, y con 2 tipos de seguridad, como si alguien quisiera hacerle algo (?
Lo que estamos presenciando es, en el fondo, un patético reclamo de derechos de autor. El Estado, o lo que queda de su estructura de inteligencia y comunicación, no le perdona a Gebel que intente utilizar las mismas herramientas de mesianismo y redención mediática que ellos consideran de su propiedad exclusiva.
Mientras la gestión se cae a pedazos y el humor social se agria, la cacería contra el “Monstruo” Gebel se vuelve la distracción necesaria para una Ultra que ya no sabe contra quién más pelear en un planeta que les resulta hostil.