Locomoción TV – Noticias #105

Introducción a la Emisión #105

Hola amigas y amigos:
Sean bienvenides a la centésima quinta Emisión Regular de Locomoción TV – Noticias.
Desde el Estudio Único de Locomoción TV en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, llegamos hasta ustedes luego de 11 días desde nuestro último encuentro por estos medios.

El gobierno de Javier Milei ha ingresado en una fase de militarización política y digital. Acorralado por la exposición de las “hazañas” de su mesa chica —específicamente el Jefe de Gabinete y el Vocero—, el Ejecutivo ha decidido que la única salida es la ofensiva total. No se trata ya de una disputa discursiva, sino de la utilización del aparato estatal y paraestatal para señalar, asfixiar y quebrar a cualquier actor que no se alinee con el dogma oficial. La “guerra contra el mundo” es la pantalla de una debilidad interna que se traduce en ferocidad externa contra el propio tejido nacional.

En la actual coyuntura de “guerra total” declarada por el Ejecutivo contra cualquier actor que no se alinee con su tríada geopolítica (Reino Unido, Israel y EE. UU.), ha emergido con virulencia la figura de “Les ParaKes de la Ultra”. Estas estructuras parapoliciales y digitales, lejos de la sofisticación que pretenden vender, operan con un nivel de rusticidad conceptual que deja en ridículo los peores vicios del antiguo aparato de propaganda estatal. El objetivo es claro: disciplinar mediante el hostigamiento, reciclando basura discursiva y personalizando el asedio en figuras que consideran “amenazas” al monopolio del mesianismo oficial.

Están contentos en Alpine, y no es para menos. En medio del caos de Miami, mientras a Gasly lo ponían de sombrero por un toque imprudente de Lawson, Franco Colapinto demostró que tiene un imán para la supervivencia y el resultado. Se bancó un roce con Hamilton, se mantuvo en pista cuando otros perdían los estribos y terminó rascando puntos de oro que valen más por la política interna que por la tabla. No se coman el verso del ‘pibe con suerte’; acá hubo un laburo de la fábrica de Enstone que finalmente se vio en pista. Vamos a desglosar por qué este 7° puesto —heredado por la sanción a Charles Leclerc— es el blindaje definitivo que necesitaba el fenómeno.

El 5 de mayo de 2026 quedará marcado como el día en que la justicia de Nueva York nos arrebató lo último que nos quedaba: el derecho a la privacidad estratégica. La jueza Loretta Preska acaba de autorizar a Burford Capital y Eton Park a hurgar en los cajones más sensibles de la República. Les habilitó el acceso a toda la información confidencial que el país presentó ante el CIADI, transformando un litigio judicial en un “derecho de pernada” financiero.
Pasen y vean que aquí la Verdad no necesita ni toma prisioneros.
Milei en GUERRA TOTAL contra los otros (todos ellos)

El evento del 27 de abril no fue un acto político, fue un ritual de validación. Milei se siente cómodo entre el aplauso del círculo rojo mientras el país cruje. La “evidencia científica” del éxito de su ajuste es, para su lógica, que la gente aún no muere masivamente en la calle. Ese cinismo es el corazón de su guerra total: 6.500 palabras de teoría austríaca para justificar una realidad donde la industria se desintegra y las pymes bajan la persiana bajo el peso de un modelo que solo premia la obsecuencia.
Lo visto el 29 de abril marcó un precedente peligroso: la movilización de todo un gabinete nacional para blindar a Manuel Adorni en el Congreso. El Palacio Legislativo fue utilizado como un escudo humano para ocultar las inconsistencias en el nivel de vida y los viajes de élite de los funcionarios. Mientras se festeja la mayor compra militar en 40 años —aviones F-16 y material bélico por cifras millonarias—, se le exige un sacrificio medieval a los 900 mil beneficiarios de programas sociales que fueron dados de baja. Es la degradación ética de un Estado que prioriza el armamento sobre el hambre.
La guerra contra la UBA no es técnica, es visceral. Milei arrastra un resentimiento académico que hoy convierte en política de Estado a través del brazo ejecutor de Sandra Pettovello. El asedio presupuestario busca la demolición por inanición: apagar las luces de las facultades y vaciar los hospitales escuela es el trofeo de guerra que el presidente le ofrece a sus “paraques”, esa infantería digital que goza de una impunidad y un presupuesto que se le niega sistemáticamente a la educación nacional y a la salud pública.
La declaración de guerra contra la prensa independiente es el cierre lógico de este esquema de pensamiento único. Al plantear que los medios deben “competir” sin pauta, Milei ignora —o celebra— la concentración del mercado en manos de los grupos económicos que hoy cogobiernan con él. No hay una búsqueda de ahorro fiscal genuino, sino la instauración de una censura indirecta a través de la asfixia económica, premiando con visibilidad solo a los que reproducen el guion del poder.
¡Vamos a los Informes!
La estrategia de “GUERRA TOTAL” de Milei es una apuesta al todo o nada donde el enemigo es, básicamente, cualquiera que mantenga un pensamiento crítico o una estructura autónoma. El intento de disciplinar la palabra y la educación a través de la caja revela una gestión que, ante la incapacidad de gestionar la crisis económica, elige fabricar enemigos internos para sostener la épica del combate. La soberanía de la palabra y la dignidad de las instituciones nacionales se enfrentan hoy a un poder que confunde la gobernabilidad con el asedio constante a sus propios ciudadanos.
Les ParaKes de la Ultra: cuadradamente disciplinades

La repetición sistemática de material de archivo, como el eterno video de Luis D’Elía sobre Irán, no es una estrategia de comunicación, es la evidencia de una incapacidad intelectual profunda. Les ParaKes operan bajo la lógica del “público se renueva”, pero lo que en realidad se renueva es su vagancia. Dicen defender la libertad mientras actúan con métodos fascistas, estigmatizando a los mismos personajes una y otra vez para justificar su existencia y sus contratos con el Estado. Es el reciclaje de la basura para alimentar a una base que ya no piensa, solo consume odio preformateado.
El hostigamiento contra Luciana Geuna marca un límite institucional peligroso. Lo que se presenta como una “infracción de seguridad” es, en realidad, el despliegue de la Casa Militar al servicio de una cabronada política. Buscan silenciar las indagaciones sobre el patrimonio de Manuel Adorni mediante la figura penal del espionaje. La estructura paraestatal utiliza a “alcahuetes” de redes sociales para pedir cárcel y criminalizar a quien pregunta, demostrando que el poder actual prefiere el blindaje de sus funcionarios antes que la transparencia pública.
El caso de Dante Gebel revela una faceta patética del esparaqué: el reclamo de “derechos de autor” sobre el mesianismo. Al señalar al pastor como el “enemigo número dos”, la ultra evidencia que no tolera competencias en el mercado de la redención mediática. La saña contra el BMW y la custodia de Gebel es un mimetismo del odio; lo atacan porque espeja la misma construcción estética y ambiciosa que llevó a su propio jefe al poder. Ante el hundimiento de las expectativas de gestión, necesitan canalizar la furia contra figuras que consideran usurpadoras de su propio estilo de construcción política.
¡Vamos a los Informes!
El perfil de Les ParaKes de la Ultra no es el de una vanguardia intelectual, sino el de un cuerpo de vigilancia básica y disciplinada. Su función no es convencer, sino amedrentar mediante una desfachatez que supera a cualquier aparato de propaganda anterior por su nivel de violencia explícita. La utilización de la estructura estatal para perseguir periodistas y la creación de “monstruos” de turno son las herramientas de un poder que, incapaz de gestionar la realidad, se refugia en la construcción de enemigos internos. La soberanía del pensamiento crítico se encuentra hoy bajo el asedio de una patrulla que confunde el servilismo con la ideología.
Incursionando un poquito por el Fenómeno Colapinto

La carrera en Miami no fue solo una competencia, fue la validación del “poder real” dentro del garaje de Alpine.
- El Factor Briatore: La imagen del 3 de mayo corta cualquier debate de raíz. Cuando Flavio Briatore —el tipo que volvió a Enstone para que dejen de jugar a las carreritas y empiecen a ganar— festeja un octavo puesto (luego séptimo) con esa efusividad, el mensaje es para los de afuera: el piloto cumplió con creces. Si la cuenta oficial lo etiqueta como “el jefe”, es porque el valor estratégico de este resultado excede los puntos; es la paz necesaria para los ingenieros.
- El ritmo de Enstone: Por fin se notó el laburo de la fábrica. Las mejoras y los repuestos de los que tanto veníamos hablando hicieron la diferencia. Franco no solo manejó; administró un auto que respondió tras el caos inicial. Mientras Gasly masticaba la amargura del abandono por culpa de Lawson, Colapinto se convirtió en el único estandarte del equipo, demostrando una madurez que asusta para su tiempo en la categoría.
- El Blindaje de Oro: Lo de Messi y Bizarrap en el garaje no es una fotito para el Instagram. Es el uso del magnetismo absoluto para blindar un fenómeno que ya trascendió lo deportivo. Alpine registra esto para avisarle al mundo que Enstone es hoy el epicentro de una mística que une a los mejores. El mensaje es claro: Franco no es un piloto de paso, es el comienzo de una nueva era de influencia.
¡Vamos a las imágenes!
Al final, este ascenso administrativo por la sanción de 20 segundos a Leclerc es el premio a la constancia. Mientras los ‘consagrados’ se mandan macanas de principiantes, el pibe de Pilar sigue sumando y consolidando su lugar en la conversación grande. Sabe a gloria porque premia al que se queda en pista y mantiene el ritmo cuando las papas queman.
Quédense con el show de las celebridades si quieren, nosotros nos quedamos con la certeza de que el potencial de la fábrica se recuperó. Lo de hoy en Miami no fue casualidad, fue la confirmación de que hay piloto, hay equipo y, sobre todo, hay un hambre que en la Fórmula 1 hace rato no se veía.
Preska y el fin de la defensa: Argentina expuesta frente a los Buitres

Ya no hay secreto profesional ni estrategia de defensa que valga. Con esta resolución, los acreedores tienen ahora el mapa completo de nuestros activos. La jueza no solo desestimó los planteos argentinos, sino que facilitó que la información entregada bajo estrictos acuerdos de confidencialidad en los casos de Abertis y MetLife fluya directamente hacia las manos de Burford.
Es, literalmente, dejar que el enemigo lea tu plan de batalla antes de que empiece el ataque. Al habilitar este cruce de datos, los fondos buitre ya no tienen que adivinar dónde están los dólares o los bienes del Estado; ahora tienen la llave maestra para mapear el patrimonio nacional y acelerar el cobro de una sentencia que ya escala a los 16.000 millones de dólares.
¡Vamos a las imágenes!
Lo de Preska no es justicia, es una cacería asistida. Que un tribunal permita a un fondo de inversión usar tu propia información confidencial para embargarte es la humillación final para un país que entregó su soberanía jurídica hace décadas. La Causa YPF toma así un giro siniestro, aunque —a esta altura— nada inesperado.
Mientras en Manhattan la jueza sostiene los trapos de los fondos buitre, aquí la política sigue mirando para el costado. Como sucede con cada catástrofe que hipoteca el futuro de las próximas generaciones, esta derrota es huérfana de padres políticos. Nadie se adjudicará el desastre; simplemente dejarán que el despojo se consume.
A la Argentina hoy le sacaron lo que quedaba de su derecho de defensa. El saqueo ya es oficial.
Cierre de la Emisión #105

Hasta aquí llegamos con esta centésima quinta Emisión Regular de Locomoción TV – Noticias, la que esperamos haya sido de vuestro agrado.
Sin otro particular, será hasta la próxima, amigas y amigos.