
Lo de Manuel Adorni ya no es solo una “falta de explicación”; es un sistema de depredación que dejaría al mismísimo Hannibal Lecter como un principiante.
El Comandante Propóleo, al que cada día se le encuentra una propiedad nueva y no le entra una bala, ha perfeccionado el arte de esconderse detrás de los más vulnerables.
Hoy saltó la ficha definitiva: el tipo no solo usó jubiladas para su piso de Caballito, sino que aplicó el mismo modus operandi con su departamento anterior en Parque Chacabuco.
Podemos decir que Manuel Adorni, por sus niveles de maldad, ineptitud y corrupción, nos permite afirmar que prefiero pasar dos días en una celda con Charlie Manson y no con este tipejo.
Visits: 2
Pages: 1 2