LA “TORCIDA ARMADA” Y LA CARTA RACISTA COMO ARMA DE INVASIÓN
La violencia en el Brasil no es un desborde, es un método. Todo comenzó en 2005 con el arresto de Leandro Desábato en el Morumbí: el ensayo general para quebrar la soberanía deportiva usando la ley penal para alterar resultados. Hoy, esa semilla de odio ha germinado en una política de Estado que utiliza el racismo como una herramienta de persecución política y proscripción técnica.
La Radiografía de la Emboscada:
- Zonas Liberadas y Pogromos: Denunciamos la asociación ilícita entre la Conmebol y la PMERJ. Generan zonas liberadas para que las barras locales ataquen a familias argentinas y luego interviene la policía para reprimir exclusivamente al gringo sudamericano. Para este Estado, que Argentina gane en el Maracaná es un crimen de lesa humanidad que se castiga con sangre en la tribuna.
- El Oído Biónico de la Proscripción: Mientras el “nazi” de Mbappé opera desde Europa y Vinícius activa la fantochada del victimismo, Brasilia usa esas narrativas para proscribir el talento argentino. No pueden vencernos en la cancha, entonces nos cazan en las comisarías.
- La Guerra de la Leche: El odio es multidimensional. Al mismo tiempo que te pegan en el Maracaná, el gobierno de Lula abre investigaciones truchas por dumping contra la leche argentina. Es un proteccionismo agresivo: te bloquean el mercado, te bloquean el fútbol y te bloquean la libertad con causas penales inventadas.
- Servilismo Imperial: La vara de la justicia carioca es selectiva. Mientras se caza a argentinos con leyes de odio, el Estado brasileño le otorga protección y alfombra roja a los británicos. Brasil elige ser el sirviente del gringo de ultramar y la “estación de servicio” de buques como el HMS Forth, cuya única misión es matar argentinos.
¡Vamos a los Informes!
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