A FÁBRICA DE ÓDIO (DO MARACANÃ A GIBRALTAR)

EL CASO DE AGOSTINA PÁEZ: EL SECUESTRO JUDICIAL DEL ODIO

Agostina Páez, abogada que conoce la ley, se convirtió en el blanco perfecto para este sistema de castas. Su caso es la representación viva del secuestro judicial.

No hubo delito, hubo resistencia digna a un atropello. si los gestos de Agostina son racismo los del dependiente del bar son violación. Anoten quienes dicen ser sororas pero que son incapaces de reconocer el machismo, la xenofobia y el servicio de lamida de botas a los británicos de Lula.

A Agostina la engrillaron con una tobillera electrónica, una marca de infamia medieval que busca quebrar la voluntad de quien se atreva a denunciar las redes de acoso y corrupción que operan impunemente en Ipanema.

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