Sejam Bemvindos á Violencia Federativa do Brasil

El origen: La “Carta Racista” como arma de invasión

Todo comenzó el 13 de abril de 2005. El arresto de Leandro Desábato en el Morumbí no fue un acto de justicia, sino el ensayo general para quebrar la soberanía deportiva.

Fue la primera vez que el Estado brasileño utilizó la excusa del racismo para invadir un campo de juego, retirar a un jugador frente a las cámaras y demostrar que podían usar su ley penal para alterar el resultado psicológico de una competencia.

De allí en adelante encontraron la forma de torturar delegaciones extranjeras y permitirle a sus fans descargar su furia contenida de que el Maracaná los transforme en quesos de bola de alta gama.

Podemos certificar que las sucesivas derrotas deportivas, que hacen que a la selección de Lula le llamen Pastor Evangelista, ya que llena el estadio de gente para hacerla llorar, ha dejado al Brasil devastado y sobre todo al Estado, que cual Alcalde Diamante, le echa la culpa al vecino de sus fracasos, de haberse fundido varias veces, de tener una institución como la PMERJ que es la mejor en matar más personas pobres y de color que la de cualquier otro Estado en el mundo.

Hasta tanto Brasil no pueda vencernos en el Maracaná alguna vez, la cosa irá in crescendo, no hay garantías para una joven argentina huyendo de abusadores, menos las hay para nadie si la racha no revierte.

Claramente, vacacionar en Río equivale hoy a hacerlo en Beirut o Damasco, haya al menos las jóvenes argentinas no deben dejarse violar por sus poco agraciados hombres para evitar que las metan presas.

Visits: 5

Leave a Reply