Apéndice: La sombra del Comunicado 166.

Para los memoriosos o los fanáticos de las ironías involuntarias de la historia oficial, un detalle numérico no menor sobrevuela este nuevo parte de la Cancillería.
El documento difundido por la Oficina del Presidente lleva, de manera pura y exclusiva por capricho de los casilleros digitales del Estado, el número de registro 166.
Difícil es pensar en una premeditación poética o en un guiño cifrado de los trolls del poder hacia el histórico parte militar de la rendición en Puerto Argentino de 1982, o hacia el himno punk con el que Los Violadores retrataron la desidia y la derrota de la dictadura.
Más bien parece una brutal casualidad burocrática. Pero en un país donde la tragedia institucional y la farsa discursiva se entrelazan todo el tiempo, que la épica patriótica de ocasión caiga justo bajo el fatídico número del Comunicado 166 no deja de ser, como mínimo, una sincronicidad demasiado cinematográfica para dejar pasar por alto.
Views: 9

