Bomberos Voluntarios: un Sirenazo al desprecio del Estado

Una historia de siniestros irrespetos estatales

En este país los buenos ejemplos no son tenidos en cuenta por el Estado, es más son despreciados. Si la naciente Argentina se olvidó de la pensión de nuestro Libertador General José de San Martín, si los Veteranos de Guerra padecen las promesas de cuanto Gobierno pasó, no podemos pretender que esa banda de delincuentes, que solamente piensa en llenarse la panza, no desprecie a los Bomberos Voluntarios que son su antítesis.

Todos los gobiernos se sacan fotos con ellos por un segundo, pero a la hora de protegerlos se hacen los que no saben y lo hacen a sabiendas de esa diferencia que marcamos. El pensamiento del político es el de si eligieron brindar su vida a los demás que no sean ellos, no van a ser ellos los que le brinden ninguna ayuda a su noble tarea.

Un Bombero es la negación del egoísmo de los políticos, el peor ejemplo, algo que no debería existir si no es para salir en las fotos de campaña o cuando el Estado ante las tragedias se hace el desentendido. Los políticos odian a los Bomberos por que no son unos lamentadores parásitos como ellos, por que cuando el Estado se borra, quedan siempre los Bomberos.

Ya en 2014, en la Plaza Congreso, cuando como de costumbre en este país gobernaba una parásita millonaria, ya cubríamos la noticia de los Bomberos reclamando algún tipo de ayuda a su noble tarea. ¿El resultado? El mismo de siempre se rieron de ellos, se sacaron fotitos, les agradecieron de boquilla y se despidieron para no escucharlos más, hasta que sus ineptitudes volvieran a hacerlos imprescindibles: cuando la catástrofe acecha el Estado desaparece y quedan solamente los Bomberos.

Durante el Gobierno de Milei, donde el egoísmo servil de les polítiques, desprecia a los que más necesitan, no podemos esperar que siquiera cumplan con la Ley, con lo que se dispone, con lo que deben hacer. El Presidente es autor de nauseabundas mentiras como decir que los derechos de los humildes alguien los paga.

Este Eric Cartman en Jefe se olvida que las fortunas “víctimas” de esos derechos que él no quiere pagar son justamente los parásitos que vivieron de la sangre y la marginación de vastos sectores del país de cada recurso económico. Justamente los que producen son los excluidos, ya que todes sabemos que sin trabajo no hay riqueza.

Son claramente los crápulas a los que nuestro primer mandatario sirve esos mismos que lo único que saben hacer es acumularla y despilfarrarla en sus propias personas los únicos que le importan a Milei y sus secuaces. La moral de un narcotraficante no es muy distinta de la de cualquier capitalista, solamente que está última es oficial y la protege el Estado.

image_pdfHacer PDFimage_printImprimir

Views: 0

Leave a Reply