El Kapital y el Estado lo niegan: eppur si muove

Los hechos superan las peores previsiones socioambientales

Los registros indican dos eventos recientes: uno el 6 de agosto (magnitud 2,8 ML) y otro el pasado miércoles 12 (magnitud 2,6 ML), ambos con epicentros a escasos kilómetros de profundidad en áreas operadas por Chevron, específicamente en el sector de El Trapial. El Observatorio de Sismicidad Inducida los vincula directamente a las operaciones de fractura hidráulica, una correlación que se vuelve ineludible tras contabilizar casi sesenta eventos en un solo año.

Este fenómeno no ocurre en el vacío. Se suma a un clima de tensión operativa en la misma área, marcado recientemente por un estallido en la Batería 1 de El Trapial que dejó tres trabajadores heridos. La simultaneidad de fallas estructurales y movimientos sísmicos encendió las alertas sobre las medidas de seguridad y el impacto ambiental de una industria que presiona los límites técnicos de la cuenca neuquina.

El Gobierno nacional y las operadoras apuestan todo al potencial de exportación de gas y petróleo, la recurrencia de estos “pequeños” temblores actúa como un recordatorio constante de que la extracción no convencional conlleva riesgos que no figuran en las proyecciones de rentabilidad.

Es tal la dependencia del Kapital y el Estado sobre el beneficio pecuniario de estas barbaridades que se cometen en contra de la Madre Tierra, que están dispuestos a jugarse la vida de las poblaciones del territorio en pos de la causa. Y si hay que negar o esconder muertes y enfermedades lo harán sin ningún pudor.

image_pdfHacer PDFimage_printImprimir

Views: 5

Leave a Reply