La Sombra de Bob Patiño: El abismo de la vanidad

Recordamos aquel episodio de los Simpsons en que Bart y Lisa cuando acorralan a Bob Patiño, haciéndolo caer de la altura de su propio ego. La fiscalía aquí no necesita grandes despliegues de astucia, sólo debe llevar a la acusada al umbral de su propia inseguridad intelectual.
La soberbia es un bumerán: cuando se les sugiere que no son tan brillantes como creen, o que su “plan maestro” fue rústico, la necesidad de demostrar una superioridad intelectual de la que carecen los obliga a hablar de más.
Como Jessup admitiendo el Código Rojo para demostrar que él manda, o Patiño confesando sus crímenes para que no lo crean un idiota.
El riesgo aquí es que la defensa se inmole sola ante el altar de su propio ego, entregando las piezas que faltan solo por el placer de decir: “Fui yo, porque soy el único que podía hacerlo”.
Visits: 10