Kicillof paseando, como Milei, sus vergüenzas por New York

El desastre comunicacional de la Gira del Gobernador

El eterno múltiple discurso del peronismo que Kicillof llevo al extremo más ridículo en su Historia. El Gobernador de la Provincia de Buenos Aires como buen político argentino te plantea que si no te gustan tus principios, tiene otros. Esta jugada a mil bandas tiene muchas complicaciones y las peores son las inherentes al verticalismo militar del peronismo. Todos tratan de compensar las barbaridades de los de arriba.

El viaje desnudó las capacidades de Kicillof para resolver cosas obvias y en su ánimo peronista le endilga a una periodista que le hizo una emboscada. Si uno de sus objetivos era que se hablara de él, lo logró. Se dedicó a hacer que la vida de Les ParaKes de la Ultra fuera una fuente eterna de papelones por parte del Gobernador bonaerense.

El paralelismo con la histórica frase “me quiero ir” de Lorenzino se reavivó debido al tenso momento que vivió Axel Kicillof en la Universidad de Columbia, donde intentó apuradamente evadir las preguntas dela corresponsal argentina Silvina Sterin Pensel, cuando abordó al gobernador para consultarle directamente sobre su postura respecto al conflicto entre Israel y Palestina en la Franja de Gaza.

Ahí a Kicillof le estalló la cabeza y reclamó frenar la grabación diciendo “Pará un cachito, te contesto, pero pará un cachito“. Cuando la periodista insistió en que hablara “desde el corazón”, el Gobernador argumentó que ya se había expresado antes y que tenía a su equipo de prensa esperando afuera, buscando una salida rápida para abandonar el intercambio.

La insistencia por frenar la cámara y la prisa por dejar el pasillo generaron el mismo impacto político y un fuerte cuestionamiento a su manejo de la prensa internacional.

Con total desvergüenza, luego de mandar a cubrirlo a Jessica Rey, el Gobernador bonaerense alegó que lo que le hizo la periodista no fue una pregunta, sino una emboscada.

¡Vamos a las imágenes!

Hasta a la hora de la cena con los saqueadores los desastres organizativos de sus manzanillos obedientes dando indicaciones de simular diálogo (“Hacé como que hablás. Quietos, quietos. Dale“) para capturar una imagen destinada a las redes sociales y gacetillas oficiales.

Se les filtró el backstage del montaje a ellos mismos, mientras el Gobernador le juraba a los buitres que sus ganancias del saqueo estaban seguras. Este tipo de puestas en escena son una práctica común en la comunicación política global, lo que no es común es que “se filtre” de una manera tan vergonzosa es como demasiada improvisación de la cosa.

image_pdfHacer PDFimage_printImprimir

Views: 1

Leave a Reply