La revictimización “preventiva” de Candela Arizaga: Página/12 siempre firme junto al Macho

Las Bases de la Operación de Impunidad

Frente a esta burda operación, la realidad técnica del caso destruye el relato del medio revictimizante punto por punto:

  • Fabricación de “Declaraciones” Inexistentes: Hoy la prensa oficialista intenta clausurar el debate judicial transformando actas de intervención policial tomadas de urgencia en la vía pública en una supuesta “declaración testimonial formal”. Candela Arizaga NO prestó declaración formal ratificada ante el fiscal de la causa. Su propio abogado, Diego Storto, descalificó de forma tajante el accionar mediático advirtiendo en televisión: “¿Cómo le van a tomar declaración a una persona así? No puede ser válida una declaración, sea cual fuere, a menos de 24 horas de lo que pasó”.
  • Complicidad y Comisión de Delito: Aún si esta versión fuera real, la difusión deliberada de actas de procedimiento o supuestas declaraciones en sede judicial (que forman parte de una etapa de investigación reservada) constituye un delito penal grave por violación del secreto de sumario. Esto demuestra que el aparato mediático no tiene escrúpulos en quebrar la legalidad con tal de ejecutar su estrategia de encubrimiento.
  • Explotación de la Vulnerabilidad Médica: Utilizar el estado de confusión, shock o desorientación de una víctima asistida para instalar que ella misma “negó los golpes” equivale a la misma estrategia de patologización utilizada en el pasado para restarle validez a un testimonio. La defensa técnica confirmó públicamente que la joven “está en shock”, bajo tratamiento médico y que “no recordaba con exactitud” lo sucedido por haber atravesado una noche de extrema gravedad, por lo que el armado periodístico que busca fijar un prematuro “testimonio de inocencia” carece de todo sustento fáctico y legal.
  • Tergiversación Invertida de la Defensa: En una maniobra de cinismo explícito, los operadores mediáticos pretenden presentar las aclaraciones del abogado de la víctima (quien remarcó que la joven no estaba en condiciones de lucidez legal al momento del procedimiento policial) como si fuera una validación o convalidación del relato de inocencia del agresor.
  • La Operación del “Vicio Procesal” a través de la Filtración Provocada: El eslabón más sofisticado de esta estrategia es el que expone la perversión absoluta del aparato de defensa, que lejos de ocultarlo, dejaron trascender de manera masiva y coordinada que Facundo Moyano se negó a someterse a los peritajes de sangre y orina. Al inundar las redacciones con esta pieza clave de la intimidad penal mientras el acusado permanecía formalmente detenido, los operadores buscaron forzar un quiebre explícito del secreto de sumario. Esta maniobra persigue un doble propósito corporativo: por un lado, licuar la gravedad instalando la versión de la “alucinación” colectiva; por el otro, y fundamentalmente, sembrar las bases para hacer caer toda la causa penal mediante un planteo de nulidad técnica. La estrategia consiste en utilizar la ilegalidad de sus propias filtraciones mediáticas como un bumerán judicial, argumentando una contaminación irreversible del expediente que anula las garantías procesales del imputado.

Mientras el periodismo parapolicial peronista monta operaciones de madrugada modificando horarios digitales para blindar a sus referentes, el expediente judicial avanza de oficio sostenido por las pruebas materiales, las cámaras de seguridad de Belgrano y los peritajes tecnológicos recopilados por las autoridades judiciales independientes. La verdad no se tapa con cables de prensa editados a conveniencia. Con esta cobertura, queda demostrado que Página/12 ha inaugurado una nueva variante editorial: la perspectiva de género “Siempre firme junto al Macho”.

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