Introducción al Emisión #66

Hola amigas y amigos:
Sean bienvenides a la Sexagésima Sexta Emisión Regular de El Irreverente.
Desde el Estudio Único de Locomoción TV en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, llegamos hasta ustedes luego de 21 días desde nuestro último encuentro por estos medios.

La justicia no se rinde y el blindaje empieza a resquebrajarse. Mientras que cualquier ciudadano de a pie que acumulara un procesamiento por abuso sexual, violaciones de perimetrales y hostigamiento serial estaría tras las rejas de un penal de máxima seguridad, el poder político de la Provincia de Buenos Aires operó y creemos que operará aún con total impunidad.
Hoy, la realidad choca contra el relato: la Cámara de Casación revocó el escandaloso sobreseimiento dictado a la medida del varón de La Matanza y ordenó sentarlo en el banquillo. ¿Por qué los intocables del conurbano creyeron que podían arrasar con todo? Porque para el aparato oficial, la vida, la integridad y el calvario de Melody Rakauskas valían menos que cero frente a la preservación de su propia casta.

El ultraje y el antisemitismo explícitos de los sótanos judiciales empiezan a enfrentar su límite histórico. Mientras las células reaccionarias intentan camuflar su andamiaje neonazi bajo imposturas geopolíticas de ocasión, la realidad institucional avanza sin contemplaciones.
El jury de destitución contra el juez federal suspendido de Mar del Plata, Alfredo López, puso al descubierto no solo un prontuario escandaloso de mal desempeño, hostigamiento racial y apología de quiebres democráticos, sino también la patética desesperación de un club de marginales que creyó que podía copar los tribunales a los gritos.
La impunidad de los intocables con toga se termina en el banquillo.

El relato de la prosperidad libertaria se desmorona a los cachetazos contra la cruda realidad económica y judicial. Mientras desde la cúspide del poder intentan disfrazar de gestas épicas sus cadenas nacionales de autobombo y sus sincericidios cambiarios, el andamiaje del ajuste muestra las costuras rotas.
Ya no hay cortinas de humo geopolíticas ni promesas de inversiones mágicas capaces de tapar la asfixia cotidiana de los trabajadores.
El gobierno que llegó para limpiar la casta acumula un prontuario de ineptitudes donde los negociados entre funcionarios, las causas por enriquecimiento y la preparación de una nueva devaluación masiva exponen el verdadero rostro de su estafa.
Views: 6

