MILEI VIVE EN SU MUNDO, DONDE LO PREMIAN SIN PREGUNTAR MUCHO

Lo que pasó en la Cena de la Fundación Libertad con Milei

Lo que vimos en la Fundación Libertad no fue un discurso de Estado, sino una catarsis de egolatría de 6.500 palabras financiada por el Círculo Rojo. Javier Milei se sintió en casa, rodeado de un auditorio de etiqueta que aplaudía cada vez que el Presidente calificaba al Estado como una “organización criminal”. Allí, tras recibir el premio de manos de Gerardo Bongiovanni, el León sacó a relucir su verdadera esencia: la de un matón de salón que usa la teoría económica de Rothbard y Mises para tapar la miseria que genera su gestión.

La crueldad dialéctica alcanzó su pico máximo cuando Milei intentó justificar el ajuste con una lógica perversa: afirmó que “si la gente no llegara a fin de mes, ya se habría muerto”, y que como no ve “muertos en la calle”, su plan es un éxito científico. Es el cinismo elevado a política de Estado, donde la “libertad de precios” es sagrada aunque signifique que millones queden fuera del plato. Mientras tanto, el Presidente llamó “contadores de nubes” y “mandriles” a los estadísticos y economistas que se atreven a señalar la caída del 15% del PBI industrial y el cierre masivo de pymes.

Su sumisión al eje de Donald Trump y Elon Musk fue obscena; habló de la “Libertad de los Gigantes” para validar que su política exterior se escribe en el extranjero. En ese mundo paralelo donde vive el Presidente, la economía crece un 11% y el PBI está en su pico máximo, ignorando que esa “libertad” que tanto pregona es, en realidad, el permiso para que los mismos de siempre sigan saqueando sin controles mientras él discursea para los convencidos de un zoológico que lo protege de la realidad de la calle.

¡Vamos a las imágenes!

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