El Estado de las Luchas #28

Derechos Humanos y Resistencia ante el Estado Negacionista

Cada informe de este discurso revela una creciente tensión en Argentina entre la memoria colectiva y una estructura estatal que busca redefinir la historia reciente, ampliar sus facultades de vigilancia y criminalizar la disidencia. Este conflicto se articula en tres ejes fundamentales: la defensa de los símbolos de la memoria, el marco normativo de control social y el ejercicio de la movilización popular.

El 29 de noviembre de 2025 se produjo un enfrentamiento simbólico y físico en la Plaza de Mayo cuando grupos vinculados a la ultraderecha, encabezados por Carlos Pampillón, intentaron realizar un acto para exigir el indulto a genocidas de la última dictadura.

  • Provocación y Protección Estatal: Se documenta que el dirigente, con antecedentes de vandalismo en sitios de memoria, pudo ingresar a áreas restringidas de la Plaza bajo una fuerte custodia de fuerzas federales (incluyendo el grupo Albatros de Prefectura).
  • Resistencia Militante: Organizaciones de izquierda como Esperanza y Convergencia Socialista, junto a militantes de derechos humanos, ocuparon la pirámide de Mayo para proteger los pañuelos de las Madres. El informe destaca que, mientras el Estado destinó recursos masivos para proteger la “performance” negacionista, mantuvo una actitud de hostilidad y violencia hacia quienes defendían la memoria histórica.

Bajo la administración actual, se denuncia la implementación de un aparato de seguridad e inteligencia que vulnera las garantías constitucionales básicas.

  • Facultades de la SIDE/IDE: El DNU 941/2025 otorga a los agentes de inteligencia la capacidad de realizar aprehensiones de personas sin orden judicial previa (bajo la ambigüedad de la “flagrancia”) y establece el secreto absoluto sobre todas sus actividades, eliminando el control parlamentario.
  • Ciberinteligencia y Militarización: Se advierte sobre la creación de la Agencia Federal de Ciberinteligencia para el monitoreo masivo de redes sociales y la injerencia de las Fuerzas Armadas en inteligencia interna, rompiendo los consensos democráticos alcanzados desde 1983. Este esquema es caracterizado como una herramienta de “disciplinamiento social” y persecución política.

La conmemoración del 24 de marzo de 2026, a medio siglo del golpe de 1976, se presenta como el punto máximo de resistencia frente al discurso oficial de “memoria completa”.

  • Desafío al Discurso Oficial: Se denuncia que el gobierno intenta “bajarle el precio” al genocidio, negando la cifra de los 30,000 desaparecidos y rescatando figuras vinculadas a la delación y la represión. El informe sostiene que el negacionismo no es libertad de expresión, sino una herramienta para disculpar al victimario.
  • La Plaza como Límite: A pesar de los protocolos de restricción, millones de personas se movilizaron en todo el país. La masividad de la marcha es presentada como el único “aviso” efectivo frente a un Estado que no se autolimita en su violencia. Se destaca la participación de sectores independientes y del Frente 29 de Noviembre, reivindicando no solo la memoria histórica, sino también la libertad de presos políticos actuales y causas internacionales como la de Palestina.
  • Crítica a la Burocracia de DD.HH.: El análisis cuestiona tanto la gestión actual por su cinismo liberal, como a las gestiones anteriores por “lavarle la cara al Estado” mediante secretarías que terminaron siendo colaboracionistas del aparato represor.

La documentación sugiere que la lucha por los Derechos Humanos en Argentina ha pasado de ser una política de Estado a ser un acto de “rebeldía ciudadana”. Frente a un gobierno que utiliza el secreto, la fuerza y el negacionismo como pilares de gestión, la memoria colectiva se erige como un “escudo” indispensable para evitar que la vida humana sea tratada como una mercancía liquidable por el poder de turno.

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