Un Gobierno que se cansa de vender humo y reprimir

En este bloque desarmamos la puesta en escena del oficialismo. Arrancamos con el papelón de Milei en Davos, donde pasó de ser la novedad a ser un personaje de mantenimiento que aburre con su cantinela refritada de los años 60, mientras Trump lo dejaba en la sala de espera. De vuelta en casa, la gestión es pura cosmética: echan a Lavagna del INDEC porque el nuevo índice de inflación les daba “demasiado alto” para el relato de Caputo, y nos quieren distraer con un nuevo DNI mientras la pobreza roza el 67%. Para cerrar, la realidad de la calle: una reforma laboral que es un “Frankenstein” legislativo hecho a medida de las patronales, blindada con palos y protocolos de seguridad para que el ajuste pase sí o sí, usando a la planta de FATE como el primer laboratorio del despido gratuito.
¡Vamos a los Informes!
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