EL “MARXISMO DE SALÓN”, EL LUMPENAJE BRASILEÑO Y LA TRAICIÓN DE LOS INTELECTUALES “CHUPAWISKIS”

Este apartado constituye una demolición doctrinaria necesaria. No podemos analizar la “Hoguera de las Vanidades” sin exponer a los validadores ideológicos que, desde la comodidad de sus escritorios en Buenos Aires, le dan cobertura “progresista” al atropello brasileño. Hablamos del estereotipo del intelectual orgánico del sistema: ese que Lenin hubiera purgado por corrupto y que hoy actúa como agente de relaciones públicas de un sistema que utiliza a la escoria social para disciplinar mujeres argentinas.
LA HABILITACIÓN DEL LUMPENPROLETARIADO COMO BRAZO EJECUTOR
Para el estereotipo del “Marxista del Siglo XXI” y el “Progresista de Gestión”, hay que recordarles la base: el lumpenproletariado —esa capa degradada que vive de la estafa y la miseria moral— no es el pueblo; es el mercenario más barato de la reacción.
- El Sujeto del Acoso: Los empleados que estafan con la cuenta en Ipanema y recurren a la intimidación genital (gestos obscenos frente a una mujer sola) son la definición exacta de esta escoria. No son trabajadores en lucha; son lúmpenes corruptos.
- La Alianza Abyecta: El Estado brasileño les otorga una “habilitación” política: les permite ser violentos y acosadores a cambio de que sirvan como fuerza de choque moral. Es el pacto entre el aparato policial y la bajeza del lumpenaje para sostener una narrativa contra el extranjero.
LA TRAICIÓN DE LOS “CHUPAWISKIS” Y EL SILENCIO KIRCHNERISTA
Denunciamos aquí a la figura del “Teórico de Café” y al funcionario que se llena la boca con la “Patria Grande” mientras brinda con el whisky que le financia la burocracia internacional.
- Los “Más Peores” de la Región: Este sector, que en Argentina dice defender la soberanía y los derechos de género, es el primero en soltarle la mano a una compatriota. Prefieren ignorar el acoso probado de una patota de hombres en Río para no incomodar sus vínculos con el poder de turno en el país vecino.
- Feminismo de Ministerio: Tienen presupuestos millonarios para hablar de género, pero cuando una abogada argentina es acosada sexualmente por lúmpenes, se esconden abajo de la mesa. Prefieren al lumpenaje extranjero antes que a la mujer argentina que no les firma el formulario de adhesión ideológica.
EL PERONISMO DE LA CALLE VS. EL PROGRESISMO DE ACADEMIA
Mientras el peronismo nos entrenó para distinguir al trabajador digno del lumpen habilitado por la policía, este estereotipo de intelectual prefiere la abstracción teórica que deja a una mujer sola “al acredo”.
- El Silencio Financiado: No defienden principios; defienden su confort. Han convertido la teoría en una oficina de trámites para el Estado brasileño, validando que cualquier escoria tiene vía libre para violentar a una mujer si luego sabe repetir las consignas que el sistema exige.
UNAS PEQUEÑAS CONCLUSIONES SOBR ESTE TEMITA
Este informe denuncia al estereotipo del intelectual ‘chupawiski’ y al progresismo de gestión como cómplices necesarios de la Hoguera de las Vanidades. Ustedes, que se dicen vanguardia, están hoy del lado de los que usan sus genitales para amedrentar a una mujer.
No son revolucionarios; son la policía moral de un sistema que entrega a sus propias compatriotas por una foto y un brindis. Lenin los hubiera echado a patadas; la realidad argentina ya los condenó al basurero de los traidores ideológicos.
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