Locomoción TV – Noticias #104

Introducción a la Emisión #104

Hola amigas y amigos:
Sean bienvenides a la centésima cuarta Emisión Regular de Locomoción TV – Noticias.
Desde el Estudio Único de Locomoción TV en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, llegamos hasta ustedes luego de 7 días desde nuestro último encuentro por estos medios.

El encuentro secreto entre Mauricio Macri y el CEO del Grupo Techint, a quien el propio Milei supo bautizar como ‘Don Chatarrín’, no fue una charla de café. Fue la firma de un seguro de vida. Fue el inicio de una conspiración para blindar el ‘Estado dentro del Estado’, ese refugio eterno de la casta empresaria que no sabe lo que es competir sin que vos, con el hambre de tu pueblo, le firmes la garantía de retorno.
Rocca sabe que a su impunidad monopólica se le terminó el tiempo, y Macri se ofrece hoy como el mamerazo que viene a cuidar los tubos de Luxemburgo. Hoy en Locomoción TV, desmenuzamos el pacto de los que no laburan si no hay tongo estatal.
Milei parece no haber tomado nota de esta situación que sabemos lo ve como otra alta traición de Macri a su merced.

El triunfalismo oficialista por el fallo de la Corte de Apelaciones de Nueva York resultó ser, como advertimos en este programa, una victoria de cartón.
El pasado 22 de abril, el fondo buitre Burford Capital pateó el tablero y notificó formalmente el traslado de la contienda al CIADI, el tribunal arbitral del Banco Mundial.
Esta mudanza estratégica no es una muestra de fuerza, sino el reconocimiento de una derrota en las cortes ordinarias de Manhattan y un intento desesperado por reflotar un negocio de 16.100 millones de dólares que se les estaba escapando de las manos.

Hay momentos donde el silencio no es ausencia de sonido, sino una decisión política coordinada. En los despachos donde la obsecuencia es la única moneda de cambio, se ha redactado el “Manual de las Kanalladas Autorizadas”.
Les presentaremos un instructivo quirúrgico para decidir, entre cafés y pautas, quién tiene derecho al respeto y quién es despachado como simple chatarra burocrática.
Desnudaremos la ingeniería del desprecio: esa que se activa cuando un espíritu rebelde se va sin haber sido domesticado.
Prepárense, porque lo que van a escuchar no es solo una denuncia; es el grito de quienes ya no pueden contener la náusea.

El 23 de abril de 2026 queda marcado como el día en que la Casa Rosada clausuró definitivamente el acceso a la prensa profesional.
Lo que el gobierno intenta disfrazar bajo un pretexto de seguridad nacional, se revela como una maniobra de disciplinamiento y exclusión deliberada.
No es una medida administrativa; es la ejecución material de una doctrina de odio que hoy borra huellas dactilares y cierra salas históricas para blindar el oscurantismo oficial.

Doscientas cuarenta horas de un goteo incesante que ha terminado por ahogar la narrativa de la transparencia oficial.
Lo que el “Comandante Propóleo” intentó vender como una gestión de austeridad, hoy se revela como una trama de privilegios inmobiliarios, hipotecas bajo sospecha con jubiladas y un blindaje institucional que raya en la censura.
Mientras el Jefe de Gabinete busca refugio en el silencio y las misas de ocasión, la Justicia empieza a preguntar por cajas de seguridad y el Congreso le marca la cancha con un desplante que huele a final de ciclo.
Aquí no maquillamos la realidad: hacemos la autopsia del funcionario que se creyó impune detrás de un atril.

Mientras el presidente Javier Milei se deshace en lágrimas y loas al Estado de Israel, en nuestras Islas Malvinas, esa misma bandera —la de sus supuestos socios estratégicos— se asocia con el usurpador británico para saquear nuestro petróleo.
La entrega de la soberanía nacional tiene hoy nombre y apellido, pero por sobre todo, tiene una marca corporativa: Navitas Petroleum.
No estamos ante un error de cálculo, sino ante una genuflexión que ha dejado de ser ideológica para transformarse en una rendición de cuentas ante el patrón.
Argentina no tiene hoy un jefe de Estado; tiene un converso en trance que utiliza el sello de la República para financiar su propia epifanía espiritual.
El “Tour del Llanto” y los peligrosos “Acuerdos de Isaac” no son diplomacia: son el acta de sumisión de 46 millones de argentinos a una guerra ajena.
Pasen y vean que aquí la Verdad no necesita ni toma prisioneros.
EL PACTO DE CHATARRÍN Y BÁEZ: MACRI Y ROCCA YA CONSPIRAN CONTRA MILEI

Lo que vamos a analizar ahora es la arquitectura de una traición en tiempo real. No se dejen engañar por los gritos para la tribuna; acá lo que hay es pura supervivencia corporativa.
A Rocca se le terminó la impunidad monopólica en este 2026 después de la derrota histórica que sufrió frente a Welspoon. En la licitación por el gasoducto de GNL, Techint pretendía cobrarnos un sobreprecio descarado de 87 millones de dólares.
El ‘pollón’ de todos los gobiernos se quedó sin su juguete favorito: la licitación a dedo. Y ante ese escenario, Rocca no buscó eficiencia, buscó al ingeniero Macri para que sea el garante de que el ajuste no llegue nunca a sus oficinas.
El pánico en Techint tiene nombre y apellido: acero barato. ‘Don Chatarrín’ sabe perfectamente que si se rompen las barreras para-arancelarias del IRAM, el acero coreano o chino —que es un 30% más barato y de mejor calidad— va a inundar el mercado. Por eso el pacto con Macri busca aceitar los mecanismos en el Congreso y la Justicia, para que el corralito de chapa de Ternium siga asfixiando a las pymes argentinas. Macri es hoy el interlocutor que el establishment necesita para frenar cualquier apertura que obligue a estos parásitos con perfume importado a laburar de verdad.
Pero la colonización ya empezó. Mientras el León ruge en las redes, le entregó las llaves del gallinero al staff de Techint: YPF está bajo el control de Horacio Marín y la cartera de Trabajo la maneja Julio Cordero, ambos ex empleados de Rocca.
El pacto es el seguro de vida por si al ‘Comandante Propóleo’ se le ocurre andar jorobando con la libertad de mercado. El fondo de todo es mantener el bombeo de dólares hacia el Gran Ducado de Luxemburgo vía subsidios como el Plan Gas. Son el ‘Potenciar Trabajo’ con traje de cinco mil dólares, buscando un nuevo administrador para su capitalismo de riesgo cero.
¡Vamos al Informe!
Ahí lo tenían. Los datos son contundentes y no admiten segundas lecturas. Lo que Rocca y Macri están cocinando es la continuidad del saqueo bajo un nuevo disfraz.
Mientras a vos te piden sacrificio, ellos se aseguran el monopolio de la chapa y los dólares del Estado.
No hay libertad cuando los que escriben las leyes son los mismos que las usan para fundir a las pymes y girar la guita afuera.
EL MANOTAZO DEL CIADI: BURFORD Y EL “SEGURO DE VIDA” DE LA CASTA

Lo que estamos viendo es un salto estratégico de Manhattan a Washington. Al perder la capacidad de embargar activos de YPF en Nueva York, Burford activa el plan B: el tratado bilateral con España.
Buscan que el CIADI juzgue una expropiación indirecta, trasladando la deuda de la petrolera directamente a la espalda del Estado nacional.
La estafa procesal es descarada. Burford compró los derechos de quiebra del Grupo Petersen, de los Eskenazi, y ahora intenta disfrazarlos de “inversores españoles” mediante sociedades fantasma para forzar la jurisdicción internacional.
Si este tribunal lo valida, cualquier empresario local podrá mudarse legalmente a Europa para litigar contra su propio país.
Es el seguro de vida definitivo para la burguesía que hace negocios con el Estado pero pretende cobrar en dólares en el Banco Mundial.
Mientras se acelera la entrega de activos en Vaca Muerta, Burford mantiene la espada de Damocles sobre la renta petrolera. No hubo victoria final; el frente del CIADI puede estirar este conflicto por siete años más, garantizando que, si no se quedan con la empresa, se queden con su futuro.
¡Vamos al Informe!
Los 16.100 millones de dólares son la cifra de una estafa que no termina.
Lo que Burford busca con esta mudanza al CIADI es convertir una disputa comercial en una hipoteca perpetua para todos los argentinos.
Mientras se venden éxitos judiciales que no cierran la historia, los buitres y sus socios locales ya están diseñando el próximo manotazo a la renta petrolera.
La única soberanía real es la que se defiende con la verdad y no con comunicados de prensa.
La Burocracia no llora, se burla al estilo de la Triple A

Lo que este informe de NEP TV pone sobre la mesa es la constatación de una práctica parapolicial de la comunicación. En la fauna política actual, especialmente en ciertos sectores del gremio que han olvidado su razón de ser, la muerte se ha convertido en una oportunidad de vigilancia ideológica. Ya no se trata de informar, sino de custodiar la pureza de la causa hasta en el cementerio, aplicando una “Plantilla de Indiferencia Selectiva” a todo aquel que no fue un soldado disciplinado del aparato.
La profundidad de esta denuncia radica en cómo se desglosa el protocolo de la deshumanización. Primero, mediante el despojo de la primera persona: el “nosotros” queda prohibido para que la institución no sienta, solo observe y catalogue restos. Segundo, la privatización del dolor: se marca una distancia clínica afirmando que el pesar es “de los familiares”, como si a los comisarios del sentimiento les molestara el trámite de la partida ajena. Finalmente, la anatomía de la frialdad, donde los logros de toda una vida se amontonan como códigos de barras para rellenar el vacío de un texto sin alma, escrito por manos que ya la entregaron a cambio de un cargo.
¡Vamos al Informe!
Estos grupos de vigilancia comunicacional consultan y debaten cada adjetivo bajo la sombra de la bajada de línea antes de presionar el “enviar”. Es una canallada planificada, una bofetada final de quienes se creen gestores del sentimiento nacional. Pero desde este espacio, la respuesta es clara: los miramos de frente. No nos arreamos ante su liturgia del odio.
La historia de la cultura argentina no se escribe en los burós siniestros de la calle Alsina ni en los formularios de los ParaKos. Se escribe con la libertad de los que no bajamos la vista, con la verdad que ellos perdieron hace tiempo. Si el precio de sostener la mirada es la persecución, aquí nos encontrarán: nauseados, sí, pero libres.
La Tiranía del Agente de NOLSALP

El conflicto estalló tras un informe televisivo que mostró imágenes internas de la sede de gobierno. La respuesta fue un zarpazo autoritario: una denuncia penal inmediata impulsada por la Casa Militar bajo la carátula de espionaje ilegal.
El verdadero atropello ocurrió en el sistema de acceso: en un acto sin precedentes, el gobierno ejecutó una “limpieza biométrica”, borrando masivamente las huellas dactilares de todos los periodistas acreditados.
Neutralizaron el ingreso de todo el cuerpo de prensa sin distinción alguna.
A esto se suma la clausura preventiva de la histórica sala de periodistas de Balcarce 50. Han dejado a los trabajadores sin espacio físico y, lo que es más grave, sin el contacto directo con la fuente de información.
Mientras el vocero presidencial justifica este cierre, su propia situación judicial por presuntas irregularidades en contrataciones y manejo de pauta expone la doble vara de una gestión que habla de transparencia mientras aplica métodos de bota militar.
Esta no es una medida aislada; es la consolidación de una política donde el periodismo que investiga es calificado de “basura” o “delincuente” por el propio presidente.
La narrativa del espionaje cae por su propio peso cuando la respuesta es el borrado de acreditaciones. La política de NOLSALP se impone por la fuerza institucional, alejando la gestión pública del escrutinio ciudadano.
Es fundamental entender que este llamamiento de odio, cristalizado bajo esa sigla desde junio de 2025, nunca fue una picardía de redes sociales.
Cuando el Estado se apropia del verbo odiar y lo convierte en consigna oficial, el escenario se vuelve criminal. No es un eslogan inocente; es la validación institucional de una persecución que hoy encuentra su punto máximo en el desalojo de los trabajadores de la Casa de Gobierno.
¡Vamos al Informe!
El cierre de la sala de periodistas y el borrado de las huellas biométricas son la firma de un régimen que le teme a la mirada ajena.
Al utilizar la excusa del espionaje para anular el trabajo de prensa, el gobierno admite que tiene mucho que ocultar.
La doctrina de NOLSALP ha pasado de las palabras a los hechos, convirtiendo la sede de gobierno en un búnker inaccesible donde la única verdad permitida es la que se dicta por redes sociales.
La libertad de expresión no se negocia, se defiende frente a quienes pretenden gobernar en la oscuridad.
Manuel Adorni: 240 horas bajo fuego

La situación de Manuel Adorni ha pasado de la incomodidad mediática a la fragilidad judicial. Lo que el oficialismo intenta vender como un ataque de la casta periodística es, en realidad, el resultado de una investigación que pone la lupa sobre un incremento patrimonial injustificado. Estamos hablando de un funcionario que, mientras pregona la austeridad desde el atril de Balcarce 50, ha visto cómo sus activos se multiplicaban de forma milagrosa en un plazo que desafía cualquier lógica del mercado privado.
El núcleo del escándalo reside en las inconsistencias de sus declaraciones juradas. Aparecen propiedades y vehículos que no se condicen con sus ingresos previos a la función pública. El vocero ha intentado defenderse alegando éxitos en el sector de seguros y consultoría, pero los números no mienten: la trazabilidad de ese dinero es, cuanto menos, nebulosa. No se trata solo de los contratos de sus familiares en distintas dependencias del Estado —que ya de por sí huelen a rancio nepotismo—, sino de cómo un comunicador de nicho se convirtió en un terrateniente administrativo en tiempo récord.
A esto se suma la sospecha sobre el manejo de la pauta y los recursos de la vocería. En las últimas 240 horas, han salido a la luz detalles sobre contrataciones directas y movimientos de fondos que parecen destinados más a blindar su imagen personal que a informar a la ciudadanía. Adorni encarna la contradicción máxima del régimen: usa las herramientas de la vieja política para sostener un discurso de ‘nueva era’. El ‘AdorniGate’ no es una operación; es la evidencia física de que la casta no desapareció, simplemente se cambió el peinado y aprendió a usar Twitter para distraer mientras se queda con la caja.
¡Vamos al Informe!
El tiempo se le acaba a las explicaciones vacías. Las últimas 240 horas demuestran que, por más que intenten borrar huellas o clausurar salas de prensa, los datos terminan aflorando.
Manuel Adorni ya no es solo el rostro de la comunicación oficial; es el símbolo de una gestión que se devora a sí misma entre el privilegio y la hipocresía.
Nosotros vamos a seguir registrando cada inconsistencia, porque la única libertad que defienden es la de enriquecerse a espaldas de un pueblo que ya no aguanta más ajustes.
CRONOLOGÍA DE UNA SUMISIÓN INFINITA

La política exterior de Javier Milei ha dejado de ser una excentricidad ideológica para convertirse en un peligroso ejercicio de vulnerabilidad nacional.
Lo que vimos en la gira de abril de 2026 no fue diplomacia, fue una ceremonia de abdicación. Mientras el mundo toma distancia de un Netanyahu acorralado, el presidente argentino corre a ofrecerle un salvavidas moral, pagando el costo con el activo más sagrado de nuestra nación: la soberanía.
El cinismo alcanzó su punto de ebullición en el cenotafio de los caídos por Malvinas. Resulta intolerable que, en el mismo suelo donde se honra a quienes dieron la vida contra el colonialismo británico, Miléi haya nombrado con total naturalidad a Navitas Petroleum. Es la confesión de parte: el socio “espiritual” de la Casa Rosada es, al mismo tiempo, el financista del saqueo petrolero en nuestras islas.
No es una contradicción, es un diseño. Milei ha decidido que la integridad territorial argentina es una moneda de cambio barata para su validación personal en el tablero del sionismo internacional. Bajo el influjo de los Acuerdos de Isaac, la Argentina ya no habla por sí misma; repite, como un eco degradado, consignas de segregación cultural que nos arrastran a un conflicto milenario que no es nuestro, pero cuyas consecuencias pagaremos todos.
¡Vamos al Informe!
El costo de esta hipnosis es la irrelevancia y la vergüenza. Milei llora en muros ajenos con una coreografía que busca el “like” en redes sociales, mientras permanece seco y frío ante el despojo de nuestros recursos naturales.
La “Libertad” que el presidente canta a los gritos es, en el fondo, la libertad de los poderosos para vaciarnos mientras nos usan de escudo humano.
Argentina ha pasado de la mediación de paz a la genuflexión suicida. Porque al final del día, las fuerzas del cielo no trajeron inversiones ni soluciones, solo trajeron una tormenta de silencio y una firma estampada en el acta de nuestra propia entrega.
Un presidente que no puede distinguir entre un aliado y un saqueador, no está gobernando: está entregando las llaves de la casa mientras reza en el jardín del vecino.
Cierre de la Emisión #104

Hasta aquí llegamos con esta centésima cuarta Emisión Regular de Locomoción TV – Noticias, la que esperamos haya sido de vuestro agrado.
Sin otro particular, será hasta la próxima, amigas y amigos.


























































































































