El Heraldo Furioso #36

Introducción a la Emisión #36

Hola amigas y amigos:

Sean bienvenides a esta trigésima sexta Emisión Regular de El Heraldo Furioso.

Desde algún lugar de este vasto universo, llegamos hasta ustedes luego de 16 días desde nuestro último y sideral encuentro el pasado miércoles 23 de septiembre de 2026.

El paso de Javier Milei por la 81ª Asamblea General de la ONU dejó al descubierto una contradicción insostenible: catalogar al organismo internacional de “inútil” y de albergar a una “manga de parásitos”, para luego reclamarle que cumpla con la resolución sobre la causa Malvinas.

Lejos de representar una verdadera épica nacional, la diplomacia presidencial operó como un show pirotécnico y proselitista con la mira puesta en 2027, utilizando la soberanía como un fusible de marketing político mientras ajusta las prioridades de la gestión hacia el alineamiento incondicional con Estados Unidos e Israel.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, no pudo resistir la tentación de medirse en el plano internacional con Javier Milei, pero su excursión neoyorquina no logró más que replicar el ridículo de su adversario y exponer las profundas miserias del oportunismo proselitista con la mira puesta en 2027.

Vendida bajo la fachada de un polo opositor con pretensiones de “justicia social” y “soberanía”, la gira terminó convertida en una penosa procesión de sumisión ante los mismos buitres financieros e inversores del extractivismo a los que discursivamente combate.



Milei: Malvinas, mentiras y el Comodín de Vaca Muerta

Durante su gira neoyorquina, el mandatario combinó su devoción ideológica hacia el capitalismo global y sus encuentros espirituales con referentes de Jabad Lubavitch con una fuerte defensa discursiva en la ONU.

Sin embargo, esta presunta dureza diplomática contrastó crudamente con las omisiones selectivas y la subordinación geopolítica, eludiendo cualquier cuestionamiento real a los intereses occidentales que sostienen la ocupación en el Atlántico Sur.

Tras el discurso, el gobierno instrumentó una intimación formal al Reino Unido (bajo el anexo séptimo de la CONVEMAR) otorgando un plazo de dos semanas para frenar el proyecto hidrocarburífero Sea Lion en la cuenca Malvinas Norte, bajo la amenaza de recurrir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.

No obstante, este despliegue legal y formal expone notables baches y dobles estándares: se objeta el avance británico pero se omiten sistemáticamente las operaciones de la petrolera israelí Navitas Petroleum en el mismo yacimiento disputado, evidenciando que los reclamos territoriales se activan de manera quirúrgica cuando conviene a la narrativa oficial.

¡Vamos a los Informes!

La ofensiva diplomática y la retórica soberanista de ocasión no logran ocultar la verdadera naturaleza de un plan de gobierno que concibe los recursos estratégicos como un activo negociable en Wall Street.

Entre anécdotas forzadas, alineamientos automáticos y gestos para la tribuna internacional, la administración actual utiliza la causa más cara al sentimiento argentino como un recurso táctico de distracción, dejando al descubierto que (detrás de la pirotecnia discursiva) las soluciones reales continúan siendo tan inútiles como un cenicero de moto.



Kicillof paseando, como Milei, sus vergüenzas por New York

Aprovechando el marco de la Asamblea General de la ONU, Kicillof montó un itinerario de conferencias en ámbitos universitarios como Columbia y The New School para cuestionar el modelo de la Casa Rosada y perfilarse ante analistas norteamericanos.

Sin embargo, la contracara de esta gira fue el repliegue desesperado ante los gestores buitres y bonistas para garantizarles el cobro de la deuda bonaerense, justificando las genuflexiones bajo el manido argumento de la “necesidad de financiamiento” y culpando al ajuste nacional por sus propias claudicaciones.

Entre cenas con usureros e intentos de simular alianzas de progreso con líderes internacionales para la foto oficial, la travesía estuvo plagada de bochornos comunicacionales que expusieron la trastienda del armado oficial.

El momento de mayor tensión se vivió en la Universidad de Columbia, donde el gobernador intentó evadir torpemente las preguntas de la corresponsal Silvina Sterin Pensel sobre el genocidio en Gaza, cortando la grabación y tildando insólitamente el intercambio como una “emboscada” en un reflejo de pánico mediático, al que se sumaron la filtración de montajes fotográficos mal orquestados por su propio equipo.

¡Vamos a las imágenes!

El viaje de Kicillof a Nueva York desnuda el pragmatismo sin convicciones que atraviesa a la cúpula peronista: una gestualidad progresista para las redes mientras se asegura el saqueo en las mesas ejecutivas de Wall Street.

Lejos de consolidar una alternativa de dignidad, el gobernador ofreció una triste escenificación donde la sobreactuación, los papelones con la prensa y la rendición ante el capital financiero expusieron que, cuando se trata de subordinarse al usurerismo internacional, las diferencias con la Casa Rosada son meramente estéticas.



Cierre de la Emisión #36

Hasta aquí llegamos con esta trigésima sexta Emisión regular de El Heraldo Furioso, la que esperamos haya sido de vuestro agrado.

Sin otro particular, será hasta la próxima, amigas y amigos.