El ocaso del Comandante Propóleo: ni la Scaloneta lo salva del naufragio



Introducción al Informe

Como les anticipamos al inicio de esta Copa Mundial de Fútbol 2026, la realidad tiene la mala costumbre de no tomarse vacaciones.

La situación de Manuel Adorni es tan paupérrima que no hay Mundial, ni Scaloneta, ni distracción popular que pueda soslayarla.

Al final de la Fase de Grupos, el panorama es irreversible: el “Comandante Propóleo” ya ha dejado la Vocería Presidencial y se espera que, al iniciar la semana, deje también de ser el Jefe de Gabinete.



La cronología del desmoronamiento

Para entender la velocidad de la caída, hay que mirar el detrás de escena de los últimos diez días, donde el fuego amigo y el frente judicial terminaron de demoler su blindaje:

  • 18/06/2026 – Fuego amigo en el universo libertario: La tormenta no empezó afuera, sino adentro. Figuras clave del oficialismo y aliados cercanos como Oscar Zago, Eduardo Falcone y Ramiro Marra salieron a cuestionar públicamente su continuidad. La interna libertaria quedó expuesta y el costo de sostenerlo se volvió inviable para la propia tropa.
  • 19/06/2026 – El manotazo de la Vocería: Solo 24 horas después del planteo interno, Adorni tuvo que ceder el primer territorio. Anunció oficialmente que abandonaba la Vocería Presidencial y designó como sucesor al diputado Adrián Ravier en un intento desesperado por encapsular la crisis y retener la Jefatura de Gabinete.
  • 21/06/2026 – El frente judicial como un colador: Mientras tanto, el plano técnico y judicial lo terminaba de asfixiar. Una investigación detallada de Chequeado expuso el tendal de causas judiciales que lo involucran y el estado crítico de las mismas, dejando al descubierto que la permanencia de Adorni en Balcarce 50 era una bomba de tiempo. Ese mismo domingo, el análisis de Cenital advertía la verdadera encrucijada de Javier Milei: el mayor temor político del Presidente es ceder ante el sistema y mostrar debilidad, pero la realidad lo estaba obligando a elegir entre el pragmatismo o el abismo.



El cruce de cables en el Poder

La semana clave mostró una Casa Rosada partida en dos y al borde de la improvisación absoluta. El 25 de junio, Adorni intentó jugar su última carta de gestión confirmando el canje de bonos para jubilados a partir del 8 de julio.

Una cortina de humo económica para meter un título positivo que duró nada. Al mismo tiempo, el Gobierno enviaba un mensaje cerrado al Senado: la Rosada pretendía ganar tiempo instalando que el futuro del Jefe de Gabinete lo decidía Milei de manera unilateral y que no iban a ceder a la interpelación parlamentaria.

Pero ese precario dique de contención estalló por el eslabón de los aliados estratégicos. Esteban Bullrich pegó un portazo histórico renunciando al PRO, fundamentando su salida directamente en el asco moral que le provocaba “la protección” oficial a Manuel Adorni.

El viernes 26 de junio, el desenlace se volvió inevitable a nivel internacional y local:

  • Desde España, tras recibir una medalla de honor y reunirse con empresarios, Javier Milei intentó armar un soporte retórico a la distancia respaldando a su Jefe de Gabinete.
  • A miles de kilómetros, Mauricio Macri le daba el golpe de gracia definitivo: confirmó que el PRO apoyaría activamente la interpelación de Adorni en el Congreso. Sencillamente le vació el tanque al oficialismo en el Parlamento.

Desguarnecido y sin sustento legislativo, Adorni canceló toda su agenda oficial y las versiones de su salida inminente inundaron los pasillos. Tal es la caída irreversible que los hermanos Milei ya definieron el plan de contingencia: elegir a Diego Santilli como el próximo Jefe de Gabinete para intentar reconstruir los puentes destruidos con el ala dura del PRO.



A modo de cierre (por ahora)

Hoy, sábado 27 de junio, Javier Milei aterriza en Buenos Aires de su viaje por España. El avión presidencial trae de vuelta a un mandatario que deberá firmar el acta de defunción política de su funcionario más mimado y reordenar un gabinete en llamas.

La caída de Adorni demuestra que el relato de la intransigencia tiene patas cortas cuando se choca de frente con los tribunales y con la realidad de los números parlamentarios. No busquen festejos en la Scaloneta para tapar este penal sin arquero: el blindaje se terminó, la soberbia paga peaje y la semana que arranca va a barajar y dar de nuevo en el corazón del poder.