Otro 2 de abril de Irrespeto Estatal a los Veteranos y Caídos de la Guerra de Malvinas

El acto central en Plaza San Martín, que el gobierno pretendió vender como una gesta de “reconstrucción nacional”, terminó siendo una exhibición de la desconexión absoluta de la casta libertaria con la causa Malvinas.
Mientras el Presidente ensayaba una épica de manual frente a los monumentos, su círculo íntimo demostraba que la soberanía les queda grande, o peor, les resulta un trámite ajeno.
Nuevamente, pasa otro 2 de abril donde el Gobierno se pasa por las partes a los Caídos y a los Veteranos y vacía de contenido la fecha que le molesta casi tanto como el 24 de marzo.
Manuel “Propóleo” Adorni: el Vocero Fuera de Sincro de Milei
El gran protagonista del ridículo fue Manuel Adorni. El funcionario, más conocido últimamente como “Propóleo” (porque cada día le encuentran una nueva propiedad), quedó expuesto ante las cámaras en un momento de humillación gratuita.
Sabiendo que el foco estaba sobre él para ver si lograba sacar la soga del cuello tras los escándalos inmobiliarios, Adorni intentó lo imposible: hacer mímica de la Marcha de Malvinas.
El resultado fue un “playback” patético, una gestualidad fuera de tiempo, pescando las sílabas del aire con la torpeza de quien nunca se tomó el trabajo de aprender las estrofas fundamentales. Evidentemente su creencia de que es un Dios lo lleva pensar que los Veteranos y Caídos son simples mortales que no merecen su respeto.
El vocero que tiene respuesta para todo, frente a los héroes, solo ofreció un balbuceo tardío que no engaña a nadie, ni siquiera cuando sabe que lo van a enfocar hasta desde todos los rincones.
¡Vamos a las imágenes!
Promesas de Medallita y Blindaje a la Masacre
Mientras el “Patético en Jefe” gritaba consignas de grandeza, la realidad para los que pusieron el cuerpo fue un baldazo de agua fría y una burla sistemática del Estado:
- El Sueño del Cañón Interno: Milei prometió más guita para los milicos y un rearmado de las Fuerzas Armadas que huele rancio. Detrás del discurso de “potencia”, se esconde el viejo anhelo de apuntar los cañones hacia adentro, reforzando una estructura represiva mientras se desentiende del frente externo.
- La Medallita del Cotillón: Para los Veteranos, la “reivindicación” fue un insulto. Otra promesa vaga de una medallita o algún reconocimiento para el año que viene. Otra burla más de un Estado que les debe todo y les ofrece migajas simbólicas mientras los ignora en el presupuesto real.
- Soberanía del “Porfis Porfis”: En cuanto a la recuperación de las islas, la estrategia del Gobierno es la humillación diplomática. Apostará a que los británicos, por pura buena voluntad, devuelvan el territorio. Un “por favor” constante que ignora la realidad geopolítica.
- El Silencio de los Traidores: En todo el discurso no hubo ni una sola mención a la logística que sostiene la ocupación. Ni una palabra sobre la complicidad de Brasil, Uruguay y Chile, cuyos puertos y cielos son fundamentales para mantener una presencia británica que, de otra manera, les resultaría prohibitiva por los costos. El Patético en Jefe prefiere callar ante los vecinos para no arruinar su acting de estadista de cabotaje.
- Una inesperada: El Presidente se refirió a los extractivistas de Sea Lion y la israelí Navitas que saquean el petróleo con técnicas off shore. El reclamo sonó meramente económico y el Presidente que se define como “el más sionista del mundo” se olvidó de mencionar que Navitas, la saqueadora es una empresa israelí. Al parecer no pide por soberanía, pide que le den un pedacito. “Amenazó” con medidas diplomáticas necesarias lo que hasta el día de hoy debe estar ahogando de risa tanto a ingleses como israelíes.
El Sello de la Desidia omnipresente en el Gobierno

La imagen final del acto es la de un palco que finge una emoción que no siente. Si un funcionario con la exposición de Adorni no es capaz de machetearse la letra de la Marcha ni siquiera cuando sabe que lo van a enfocar “hasta el traste”, queda claro el nivel de prioridad que le dan a la causa.
A cada acto del 2 de abril el Presidente se supera, pero para mal. Es claro que los Veteranos le molestan y les tiró algo que ni es un hueso para que se mantengan alejados. En cuanto al tema de la Soberanía de las Islas Malvinas hizo lo imposible para que no se note que no quiere problemas con el Reino Unido y todo el mundo se dio cuenta de ello. A los que sí les aseguró algo más que un hueso es las Fuerzas Armadas, y ya sabemos que Milei le gusta que los cañones apunten hacia adentro y eso tiene costos que pretenden que paguen a los mismos trabajadores a los que tiene en la mira.
Para este gabinete, Malvinas es un guion que se lee mal, una mímica fuera de sincro y una oportunidad para sacarse fotos, mientras la desidia real se disfraza de patriotismo de ocasión.