Nueva gira de Milei para servirle de Escudo a Trump y ver si recibe una moneda


Mientras el mundo contiene el aliento mirando el hongo nuclear en el horizonte de Oriente Medio, el “León” criollo ha completado su tour de genuflexión más ambicioso. No fue una gira diplomática; fue una feria americana de soberanía.
Desde los salones dorados del Doral, donde aceptó con risas que el patrón no piensa aprender su “maldito idioma” y se ofreció como escudo con otros genuflexos de la región, hasta el asfalto frío de Nueva York, Milei ha ido a ofrecer lo que no es suyo: nuestros glaciares, nuestro litio y nuestro futuro, todo a cambio de una “moneda” que Wall Street retacea mientras cuenta sus barriles de petróleo.
Aún así, el plato fuerte nos espera en Chile el 11 de marzo. Allí, entre abrazos de “socios estratégicos” y el silencio cómplice sobre nuestras Malvinas, se termina de sellar un eje que huele más a subordinación que a libertad.
Desmenuzaremos punto por punto cómo se están liquidando los “huesos de la abuela” mientras nos venden espejitos de colores en el Cono Sur.
El “Escudo” de Trump en Miami

La gira comenzó con un fuerte componente ideológico y de seguridad en Florida.
- Cumbre “Escudos de las Américas”: Milei participó como figura central en este foro convocado por Donald Trump. El evento funcionó como una plataforma para consolidar a Argentina como el “escudo” político y estratégico de los intereses estadounidenses en la región, junto a otros mandatarios genuflexos como Nayib Bukele (El Salvador), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay) y Luis Abinader (República Dominicana).
- El “maldito idioma”: Durante el encuentro, Trump marcó la cancha con su habitual estilo ante los mandatarios presentes: “No voy a aprender su maldito idioma”, sentenció el magnate, logrando que los líderes allí reunidos, incluido el argentino, acompañaran el desplante con risas y aplausos.
- Almuerzo de Trabajo con Trump: Tras la foto de rigor, ambos mandatarios ajustaron agendas en el Hotel Doral, reafirmando que el vínculo personal entre ambos es el activo principal de la política exterior argentina.
- Hispanic Prosperity Gala: Milei cerró la escala recibiendo un reconocimiento por su “defensa de las ideas de la libertad”. Otro de los premios que viniendo de gente que ni siquiera se atreve a poner “Gala Hispánica” en español ni le interesa un corno la Libertad solo ocupará un estante en Olivos con sus galardones imaginarios.
La búsqueda de la “Moneda” en Nueva York

El eje pasó de lo geopolítico a lo estrictamente financiero, con el objetivo de conseguir el respaldo de Wall Street.
Agenda Espiritual: El domingo 8, el Presidente cumplió con su tradicional visita a la tumba del Rebe de Lubavitch para “agradecer” y buscar equilibrio espiritual antes de las reuniones de negocios. Milei solamente tiene en cuenta sus intereses personales y los de los Estados Unidos; esta escala es desubicada en cualquier gira y más en este contexto de belicosidad internacional.
Alineamiento criminal: En su paso por la Universidad Yeshiva, el Presidente no pudo más de genuflexo. Se declaró el presidente “más sionista del mundo” y soltó un “Vamos a ganar” respecto al conflicto en Medio Oriente, metiendo al pueblo argentino como parte de una guerra ajena. Al tildar a Irán de “enemigo” y ratificar un alineamiento “incondicional” con los ataques de Israel y EE. UU., Milei nos expone a todos. Que sepamos en este medio nadie gana nada en una guerra, y esta no es la excepción.
Reuniones de Alto Nivel: El lunes y martes se concentraron en el sector financiero. Se destacó el encuentro con Jamie Dimon (JPMorgan), quien no escatimó en elogios calificando a Milei como un “ejemplo mundial” por el déficit cero. Simplemente nuestro Presidente ya no guarda ni las formas en su dependencia de los pulpos del Kapital internacional, mientras Dimon festeja que Argentina “ya no monetiza su deuda”.
Argentina Week 2026: Bajo el auspicio del JPMorgan y el Bank of America, Milei inauguró este foro de inversiones ante 400 empresarios. El mensaje central fue que Argentina es hoy un país “seguro” para el capital extranjero gracias al RIGI. En su discurso, aprovechó para disparar contra los que llama “empresarios prebendarios” (apuntando a Rocca y Madanes), asegurando con total desparpajo que los dólares “nos van a salir por las orejas” mientras el consumo interno sigue en el subsuelo. Se ve que no tenía más hipocresías a mano, por que en su incontinencia criminal las hubiera soltado allí mismo.
El remate de los huesos de la abuela

Este es el punto de mayor tensión comercial y legal de la gira.
- Promesas de Inversión Minera: Junto a gobernadores como Raúl Jalil (Catamarca) y Carlos Sadir (Jujuy), el Gobierno promocionó la explotación de litio y cobre ante inversores internacionales. Si algo quedaba por vender Milei se los está ofreciendo a cambio de dólares fresquitos que el Pueblo no verá ni en dibujitos. Mientras Sadir vende el litio de su Provincia, la Policía de Jujuy está recaliente y se mantiene en huelga. Lo bueno será saber a quién mandará a reprimirlos y como continuará con sus políticas de ajuste y extractivismo.
- La controversia de los Glaciares: A pesar de que la ley que flexibiliza la protección ambiental aún no ha sido aprobada (tiene audiencias pendientes el 25 y 26 de marzo), Milei la presentó en Nueva York como un marco legal garantizado. Se interpreta como el ofrecimiento de zonas periglaciares para la minería extractiva a cambio de la entrada de divisas, asumiendo un riesgo jurídico que el Congreso todavía no ha resuelto. Como de costumbre nuestro primer mandatario se pasa las formas y los fondos de todo bien por las partes.
Cierre previsto en la asunción de Kast en Chile

La gira concluirá con un cambio de mapa regional del que Milei se muestra muy feliz.
- Asunción de José Antonio Kast: Milei viajará a Valparaíso el 11 de marzo para la transmisión de mando. Su presencia allí busca sellar un eje de derecha en el Cono Sur, reemplazando la distancia que existía con la gestión de Gabriel Boric por una alianza directa con su nuevo “socio estratégico”. Obviamente no hablará del apoyo transandino a la ocupación británica en Malvinas, ya que ese tema no parece ser de su interés o coincide tanto con Kast como con Boric en esa cuestión.