El Laberinto del Desgaste Mútuo Garantizado

El millón de bajas y el colapso del “Abrelatas”

El informe del CSIS (Center for Strategic and International Studies) publicado entre ayer y hoy confirma que Rusia rompió la barrera de las 1.200.000 bajas (325.000 muertos confirmados). La táctica de “abrelatas” (lanzar oleadas de carne de cañón para detectar posiciones de artillería) ha diezmado a la infantería rusa. Moscú está perdiendo un promedio de 1.000 hombres por cada 70 metros de avance. Es un exterminio logístico donde la vida humana se usa como un insumo descartable.
La Guerra de Ucrania y Rusia ha llegado a un punto que llamamos de “Desgaste Mútuo Garantizado”, en esa situación estaba la guerra de Malvinas en un día antes de la rendición argentina. Pero lo de Malvinas al lado de lo de esta guerra son moneditas.
Lo de Ucrania, operando de invadido en esta guerra, es catastrófico por donde se lo mire. Es un mar de escombros y nadie sabe cuanto le llevará llegar a funcionar nuevamente y mínimamente aún si la Guerra se terminara hoy.
Rusia esta teniendo tremendo agujero financiero que se hace notar en toda su vastísima extensión, imaginamos que los Ayatolas y Kim Jong Un no andan dando nada gratis. La Guerra no se acaba y los avances son tan lentos que nadie entiende bien cuál es el negocio de seguir con esa locura.
Estado de los ucranianos: sobrevivir bajo el cero absoluto

Los ucranianos atraviesan el invierno más crudo de la década. Con la red eléctrica operando al 30% tras los ataques rusos de enero, la vida se reduce a los sótanos y los “puntos de invencibilidad”. A -20°C, la resistencia convive con una sospecha creciente: la gente empieza a oler que en los hoteles de lujo del Golfo se está canjeando su sangre por contratos de energía.
Reacción de los rusos: El silencio de los cementerios

El Kremlin mantiene la negación total, tildando las cifras de “propaganda”. Sin embargo, el impacto es económico: la falta de mano de obra civil es crítica.
Putin ha endurecido las penas por “desprestigio” para evitar que las protestas de las esposas de los soldados escalen, pero el malestar por la falta de rotación en el frente es una olla a presión que solo se mantiene cerrada por el miedo.
Las Coreas: El polígono de tiro global

- Corea del Norte: Kim Jong-un ya es socio activo con 14.000 soldados en el terreno. Para Pyongyang, Ucrania es el negocio del siglo: recibe tecnología de misiles rusos a cambio de “carne de cañón”.
- Corea del Sur: Seúl usa a Ucrania para testear sus sistemas de defensa antiaérea contra drones norcoreanos. Es la primera vez que la tecnología de las dos Coreas choca directamente, convirtiendo el suelo ucraniano en su laboratorio bélico particular.
Trump y sus mentecatos (Javier Milei incluído)

La rosca de los “ladris” de guante blanco a pleno:
- El Círculo Trump: Jared Kushner y Steve Witkoff operan como tasadores más que como diplomáticos. Su objetivo es un “Plan de Paz” que garantice el acceso de empresas amigas al litio del Donbás.
- Milei: El “mentecato” local busca validación internacional. Ofrece a Argentina como sede logística mientras busca desesperadamente una foto que lo asocie al nuevo orden de Trump, actuando como el alcahuete que aplaude desde el fondo mientras los grandes se reparten la torta.
La Gran Rosca de Abu Dhabi: El loteo del futuro

Mientras el frente arde, en los hoteles de Abu Dabi se desarrolla la verdadera farsa. Los enviados de Trump se reúnen con oligarcas rusos y delegados ucranianos para discutir el “congelamiento” del frente. Lo que realmente se está negociando es el fideicomiso de reconstrucción: quién se queda con las concesiones de gas, quién maneja el uranio y cómo se van a repartir los miles de millones de dólares que “fluirán” una vez que las armas se callen. No discuten fronteras, discuten CBU.
Los Chinos: Pochoclo y billetera lista

Xi Jinping mira todo desde el palco. Sigue proveyendo el 70% de la microelectrónica a Rusia y cobra en petróleo barato. No tiene apuro: espera el momento del agotamiento total para aparecer como el único reconstructor con capital real, asegurándose de que la Ucrania (o lo que quede de ella) termine siendo una colonia de deuda china.