EL BLANCO DEL OKUPA ES UN NEGRO, GORDO Y FEO (QUE NO SEA ÉL MISMO)



El Fusilamiento de Gabriel González

  • La Ejecución: El 25 de diciembre de 2025, el Oficial Primero Daniel Miño (Comisaría 8A) fusiló a Gabriel González. La víctima estaba desarmada, sin remera, en la puerta de su casa. No hubo enfrentamiento; hubo una cacería iniciada por un hostigamiento policial bajo la excusa de “ruidos molestos”.
  • La Crueldad: Los oficiales no solo dispararon (seis tiros de Miño y seis de la oficial Valentini), sino que, una vez que Gabriel cayó al piso, impidieron que los vecinos realizaran maniobras de RCP, asegurando su muerte. Es la aplicación del plomo sobre el “perfilado racial” del sur: si sos del barrio, no tenés derecho ni a que intenten salvarte.



El Secuestro Institucional de Nelly Portillo

  • Privación Ilegítima de la Libertad: Nelly, pareja de Gabriel y testigo directa que vio cómo Miño gatillaba, fue herida en las piernas y trasladada al Hospital Grierson.
  • La Maniobra de Silencio: Permaneció incomunicada y custodiada por los mismos efectivos de la fuerza que la balearon. La imputación de “resistencia a la autoridad” es una fabricación para ensuciar la causa y silenciar su testimonio. Aunque fue liberada el 27/12 por la presión popular, el Estado la tuvo secuestrada durante las horas críticas de la investigación.



Antecedentes de la Barbarie: La “Mentalidad de Retirado”

El caso de Miño no surge de la nada; es el heredero de una matriz asesina que este informe conecta:

  • La Masacre de Floresta (2001) – Juan de Dios Velaztiqui: El suboficial retirado que ejecutó a Maximiliano Tasca, Cristian Gómez y Adrián Matassa en una estación de servicio porque “le molestó un comentario” que vio en la tele sobre la represión de diciembre de 2001. Velaztiqui, como Miño ahora, intentó plantar armas y simular un enfrentamiento. Esa “mentalidad de reserva” donde el policía, incluso fuera de servicio o por motivos banales, se siente juez y verdugo, es el ADN de la fuerza.
  • El Caso de 2024 – Fusilamiento por la Música: El antecedente inmediato de este año, donde un oficial (también con esa lógica de “dueño de la calle”) fusiló a un vecino simplemente porque le molestaba la música fuerte. Al igual que con Gabriel, el detonante fue una contravención menor o una molestia vecinal que la Policía de la Ciudad resolvió con ejecución sumaria. El mensaje es claro: en los barrios, la molestia del policía se paga con la vida del vecino.



El “Okupa” de Parque Patricios y la Doble Vara

  • El Fraude de Origen: Denunciamos la ilegitimidad de Jorge Macri, quien “ocupa” la Jefatura de Gobierno mediante un fraude de residencia validado por la justicia porteña. Vanina Biasi, la única candidata que denunció la flagrante violación de la Constitución de la Ciudad por parte del “Okupa” hoy es perseguida por un Poder que no perdona la denuncia y le armó una causa por el ridículo cargo de antisemitismo.
  • Doble Vara: Hay flexibilidad absoluta para que un Macri salte leyes y ocupe la Ciudad, pero hay rigidez asesina para los habitantes de las villas. El “Okupa” es el responsable político del plomo: el prejuicio de clase de quien gobierna una ciudad que no habita es lo que arma la mano de oficiales como Miño.



Vendettas Estatales y para colmo Extractivismo MediátiKo

  • Barrio Papa Francisco (2014): Aquello no fue un desalojo, fue una venganza contra quienes desafiaron al poder con la Carpa Villera en el Obelisco. Topadoras y fuego contra los que se atrevieron a visibilizar la miseria.
  • Caso VHM: Denunciamos el robo de imágenes por parte de Víctor Hugo Morales en “Bajada de Línea”. Usaron el registro de nuestra lucha y el dolor de las casillas quemadas con su propia marca de agua, lucrando políticamente con un material por el que nosotros pusimos el cuerpo. Es el extractivismo mediático: nos roban la vida en la calle y nos roban el registro en la pantalla.



A modo de conclusión inicial de otra masacre navideña

Vamos a seguir firmes en la investigación de este y de todos los casos de gatillo fácil que hayan. Siempre vemos es primitivismo estatista, los perfiles raciales nunca los han abandonado y siguen siendo un patrón de muerte que cada año para las fiestas, el Poder nos lo recuerda.

Los Gobiernos con responsabilidad en la cuestión no pueden negarse a lo que indican claramente las imágenes del fusilamiento navideño, cada vez y desgraciadamente más, tradicional.