HMS Forth: El buque para el asesinato de argentinos y argentinas


La reciente Operación Southern Sovereignty ha despejado cualquier duda técnica: el HMS Forth es una maquinaria de guerra cuya misión final es el asesinato de argentinos y argentinas para sostener la usurpación británica en el Atlántico Sur. No hay otra forma de llamar a un buque que coordina ataques, despliega fuerzas de asalto y patrulla aguas ajenas apuntando sus armas hacia nuestro continente.
El objetivo es matar argentinas y argentinos

Cada maniobra de este buque tiene un solo blanco: nosotros. El Forth está allí para custodiar el botín del robo de 1833. Su presencia nos dice que están dispuestos a derramar sangre argentina para mantener su enclave colonial.
El “Killing Argies Tour”: Es hora de dejar de hacerse los idiotas

Este buque de ocupación opera gracias a una red de apoyo que hoy le brindan países que deberían ser aliados, pero que han elegido la conveniencia logística por sobre la solidaridad y la justicia.
Uruguay, Brasil, España, Chile y Colombia deben dejar de hacerse los idiotas. La asistencia que le brindan al HMS Forth no es “comercio neutral”; es soporte táctico. Quien le da combustible, le permite reparaciones en seco o le brinda suministros al invasor, está cargando el arma que apunta a la Argentina.
España: Callada y servil, permite el paso y el apoyo mientras finge que le importa la integridad territorial.
Uruguay, Brasil, Chile y Colombia: Facilitan el despliegue de una potencia extrarregional en nuestra propia casa.
La claudicación intestina: NUNCA ESTADO, JAMÁS PATRULLA

Lo más grave no es solo la traición externa, sino la renuncia del propio Estado argentino. Denunciamos la “Diplomacia Genuflexa” que reacciona tarde y mal. Nuestra postura es definitiva: NUNCA ESTADO, JAMÁS PATRULLA.
Argentina no debe mover un dedo si no es para acabar con la amenaza directa a sus ciudadanos, quienes no creen ni en sus reyes ni en sus magos como el invasor. El Estado ha claudicado, pero el pueblo no ha firmado ninguna tregua.
La Soberanía del Ciudadano: El error estratégico que podría ser letal para el HMS Forth

La soberbia de la Royal Navy tiene un punto ciego: el factor humano. Existe una región en el sur del continente —una isla de geografía inconfundible y balnearios que son el refugio estival masivo de los argentinos— donde el Estado ha renunciado a patrullar, pero donde el pueblo ejerce una presencia constante.
Si el HMS Forth amarra allí buscando “descanso”, su tecnología de sigilo no servirá de nada.
El ciudadano argentino reconocerá al enemigo a simple vista. El tripulante que pretenda bajar a esos muelles se encontrará sumergido en un territorio donde cada mirada es un recordatorio de su condición de usurpador. No habrá descanso posible cuando el aire se vuelva irrespirable por el repudio de miles de personas que no creen en sus cuentos imperiales.
El buque se convertirá en una cárcel de acero flotante, aislada por una patrulla civil que no necesita armas para neutralizar su “diplomacia”. El invasor debe saber que en ese rincón del sur, no tiene donde esconderse.
A la hora de ir concluyendo

El Reino Unido ha ganado una posición militar, pero ha perdido la paz social en la región. Mientras el Forth siga en el agua, la hostilidad del pueblo argentino será su única sombra.
Islas Malvinas fueron, son y serán argentinas.