Kicillof endeuda a todes para mantener a sus inútiles



Introducción: El Engaño de la “Burocracia” K en el Momento Cero

El Gobernador Axel Kicillof, heredero del relato y las prácticas del kirchnerismo, se dispone a perpetuar un ciclo vicioso de endeudamiento para salvar el mantenimiento de su tropa infame. En estos días, el peronismo bonaerense se apresta a aprobar un nuevo y millonario plan de endeudamiento para la Provincia de Buenos Aires, gestionado con la mayor discreción posible, tan discretos son que no nos dicen a quién le van vender qué y quién pagará esta barrabasada. Esto último lo sabemos: el Pueblo.

La táctica es simple: camuflar la toma de deuda bajo figuras de refinanciamiento o inversión para evitar que la población bonaerense vea que es más endeudamiento, cuyo resultado final será el financiamiento de una gigantesca burocracia política y un aparato de control comunicacional y represivo de una política gubernamental que no tiene idea de nada.

Piensan acabar con la pobreza de su tropa vieja y de los nuevos vendidos, quebrados y traidores que han ido incorporando en tiempos de blanqueo a cambio de dinero, sumando más inútiles a sueldo a su staff, pagado siempre por todes.



Kicillof solicita “Patente de Mendicidad”

La solicitud que Kicillof hace a la Legislatura es principalmente una “Patente de Mendicidad”: una autorización para emitir deuda que le permite buscar el dinero en cualquier lugar. Dado que aún no se conoce el organismo prestamista, ese “aval” le sirve al Gobernador para:

  • Buscar Inversores Privados: Colocar bonos en el mercado internacional (Wall Street, fondos de inversión). Algo utópico ya que los que los pueden llegar a bancar no ven con buenos ojos el destino obvio de los fondos solicitados.

  • Negociar con Organismos Multilaterales: Pedir préstamos a entidades de crédito como el BID o el Banco Mundial. Esto último a Kicillof le encanta ya que como vimos en la Causa YPF es un gran proveedor para buitres y demás zánganos financieros.

Con esta autorización en mano, Kicillof se suma a la triste tradición del peronismo que, mientras predica la soberanía, termina en una “peregrinación” a Washington D.C. para mendigar fondos. Como se vio en el Gobierno de Alberto-Cristina-Massa, donde se podían encontrar más funcionarios peronistas en la capital estadounidense que en las oficinas que les pagan su sueldo.

Esta deuda provincial ata nuevamente el destino de la Provincia a los centros financieros mundiales.

Paradójicamente, el impulsor de este nuevo ciclo de deuda provincial es el mismo espacio político cuyo líder, Néstor Kirchner, arremetía con frecuencia contra la “burocracia de Buenos Aires” que, según él, estrangulaba el desarrollo nacional. Hoy, esa burocracia no solo no ha desaparecido, sino que se nutre directamente de las herramientas de financiamiento que Kirchner demonizaba.

Trataremos de desenmascarar estas farsas históricas: desde la falsedad del “desendeudamiento” peronista a nivel nacional hasta el uso actual de la deuda bonaerense para sostener a los policías del ajuste y la tropa de quebrades, renegades, vendides y traidores cooptados que hoy son alKahuetes seriales del peronismo y cuyas bocas deben ser alimentadas a la brevedad con la que falta en hospitales y escuelas.



Un poco de Historia: la falsedad del “Desendeudamiento” K

Una de las grandes falsedades históricas del kirchnerismo se construyó sobre la épica del desendeudamiento y la ruptura con el FMI, hechos que jamás ocurrieron, no por que lo digamos nosotres si no que es algo que sus propios creadores han desmentido.

El Engaño del Pago al FMI y la Cifra Oculta

En 2006, Néstor Kirchner canceló la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), proclamando la independencia económica. Este pago solo fue una parte ínfima de la deuda total del país, que continuó vigente con bonistas y otros organismos.

La falsedad de la afirmación peronista fue admitida por el entonces ministro de Economía, Axel Kicillof, en una entrevista televisiva con la periodista Viviana Canosa en abril de 2019. Allí Kicillof, al ser consultado sobre la deuda dejada por su gobierno, validó implícitamente la cifra de 200.000 millones de dólares y fiel a su estilo dijo que Macri se endeudó más. El dato oficial y real es que la deuda total que dejó Kicillof como Ministro fue de unos 240.000 millones de dólares. Es decir, la épica del “desendeudamiento” fue otra venta de humo peronista. La obligación financiera total que él mismo dejó es la que sigue condicionando el futuro del país. Sin contar que sus “vivezas” en materia económica dejó al país expuesto a cuanto embargo buitre haya por ahí como el Causa YPF.

La Farsa del INDEC y el Regalo de Boudou

La necesidad de ocultar la inflación (cuestión que pronto puede llevar a prisión a su principal ejecutor, Guillermo Moreno, por la manipulación del INDEC), terminó socavando la credibilidad del Estado argentino en los organismos internacionales.

A pesar de haber “echado” al FMI, el Gobierno, bajo la gestión de Amado Boudou, tuvo que regalarle 300 millones de dólares al propio Fondo Monetario para que les “enseñe” a calcular la inflación y el PBI. Por suerte las torpezas de Moreno y de Boudou son caras pero mucho más baratas que las vivezas de Kicillof que funden al país por su grosera ineptitud.

Esa falta de transparencia obligó al Estado a recurrir y pagar al mismo organismo del que se jactaban haberse “librado”, solo para legitimar sus cifras.

El Peronismo quizás consiga este financiamiento como buen proveedor que ha sido de billetes verdes de la Argentina para el Fondo Monetario Internacional.



Endeudamiento PBA: Financiamiento de la Represión y la Lealtad

Lo de utilizar fondos públicos para sostener estructuras políticas y de control se mantiene y se traslada a la Provincia de Buenos Aires, utilizando el endeudamiento como principal fuente de maniobra, ante la imposibilidad de cubrir con fondos propios el elefante represivo y de parapolicial que creció enormemente incorporando gran cantidad de muertos de hambre cooptados de esa forma.

La Represión Financiada: El Caso del Asalto a la Caja de la Ciudad de Buenos Aires

El financiamiento de las fuerzas de seguridad fue un eje de conflicto político que evidenció el uso discrecional de fondos. Como necesitan palos para sufrir la falta de panes, los policías bonarenses cada tanto piden más para su brutal servicio al ajuste.

Durante el gobierno de Alberto Fernández, se sustrajeron fondos de la coparticipación que correspondían a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) para financiar a la Policía de la Provincia de Buenos Aires (PBA). Ahora ya no disponen de esa forma de apropiarse de las cosas y de contar con salvatajes nacionales y deben buscar financiamiento externo para devolver al Pueblo palos por su esfuerzo de financiar a tipos que viven como pashás y un Pueblo sometido a la miseria.

Kicillof y los “Policías del Ajuste” y la “FUERZA” el brazo armado del PJ

La nueva deuda provincial se destina a sostener el aparato de control, consolidando a la fuerza policial como un instrumento político. No saben de dónde sacar fondos para palos y se los van a pedir a quién sea y cómo sea.

El nuevo endeudamiento millonario sirve para asegurar el financiamiento de las estructuras de seguridad y control, manteniendo y fortaleciendo a la “Fuerza Buenos Aires”, que actúa como el brazo armado de la estructura política superior, la “Fuerza Patria”.



Ahora hay que bancar a los inútiles cooptados

Todo poder no puede reposar solamente sobre la violencia, debe al menos tener instancias que indiquen que es de lo mejor y el kirchnerismo allí no se fija en gastos, pagados con la de todes y por nosotres. Esos fondos que Kicillof pretende conseguir se dirigen a un nuevo aparato de militancia y control social que opera con una apariencia de legitimidad e inclusión que tiene muchas limitaciones bajo su piel.

La Cooptación Mediante “Charlas y Actividades”

El Gobernador Kicillof financia con fondos públicos a una banda de KomuniKagadores parapoliciales a través de mecanismos oscuros que les aseguran un ingreso sin trabajo productivo y que van por diversas vías:

  • Contratos y Pauta: El dinero se canaliza mediante Pauta Oficial y contratos de servicios para “charlas”, “cursos de concientización” o “talleres de formación” con o sin contenido ideológico, organizados por organismos provinciales y municipales. En los peores casos, cae un cretinaje que le da patente ecológica a quienes no la tienen ni la tuvieron nunca y créannos que sus precios son más módicos de lo que parece. El humo ya no cotiza como en otros tiempos y para que gente como ésta aún le sirve para sobrevivir, reinventando las formas de entrega de la lucha en la que nunca se los vio adelante sino en los palcos.
  • El Precio de la Lealtad: Estos “contratos” se otorgan a figuras que antes eran abiertamente revolucionarias, anarquistas o de integrantes de medios alternativos. Estos militantes se han vendido al Estado con la excusa de que su trabajo es para “combatir a Milei”, aunque su principal función es defender la caja y el relato oficial. A veces ni siquiera reciben un pago, ya que algunes siempre fueron Judas Ad-Honorem.
  • El Signo de la Traición: El resultado de esta política ya se está viendo y es la desaparición de la crítica antisistema y la incorporación de estas figuras a la tropa rentada que justifica sus ingresos con el dinero de la deuda bonaerense, consolidando una red de lealtad comunicacional y de control territorial que no es muy distinta a la que banca el Estado Nacional también.



A modo de Conclusión:

El endeudamiento provincial no es una herramienta de desarrollo, sino un mecanismo de supervivencia política que alimenta dos estructuras de control: la policía formal (financiada por la quita coparticipable y el presupuesto liberado, consolidando a la llamada “Fuerza Buenos Aires” como el brazo armado del Gobierno de Kicillof) y los “alKahuetes seriales y parapoliciales” (la tradicional caterva de inútiles leales agresivos y muchos ex-criticos cooptados hasta con cierta facilidad o por ruego famélico de los cooptados), asegurando el silencio y la lealtad necesaria para la continuidad del proyecto peronista en la Provincia y castigar a los “infieles” como es su maldita costumbre.