VICTORIA PERONISTA EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES


El 7 de septiembre se llevaron a cabo elecciones municipales y provinciales en la Provincia de Buenos Aires. Al haberse eliminado las PASO y desdoblarse las provinciales de las nacionales en todo el país, los 14367492 votantes habilitados eligieron directamente 23 senadores provinciales, 46 diputados, 1097 concejales y 401 consejeros escolares.
Fuerza Patria, otro de los nombres de fantasía que creó el peronismo, se impuso claramente en las elecciones obteniendo 3820119 votos (47,28%) y venciendo en las secciones Primera, Segunda, Tercera, Cuarta, Séptima y Octava. Así las cosas, el Peronismo aprovechó las excentricidades y violencia verbal de Milei y su séquito, haciéndolos víctimas de su propia soberbia.
En el bunker peronista reaparecieron los personajes históricos del siniestro punterismo peronista como Verónica Magario, Andrés Larroque, Fernando Espinoza (que luego de estas elecciones irá a juicio oral por abuso sexual), Sergio Massa y toda la parafernalia que celebra esta victoria, que fue contundente ante un Milei, que pretendió que nacionalizando la elección iba a ganarle a Kicillof. Sus fantasías tuvieron un límite y sus perversas políticas hacia los sectores medios tuvieron este resultado más que adverso y que seguramente se repetirá el 26 de octubre en las nacionales.
La avalancha de votos en contra calmó a Milei (por unos segundos)

Luego de esta elección, La Libertad Avanza tendrá un panorama que les bajará los humos a sus manías de perseguir a todo aquel que no pueda defenderse. Cada uno es un voto y en las elecciones te cobran las escuchas de las coimas, las agresiones a jubilados y a personas con discapacidad y toda el acervo rancio y centenario de la Ultra.
La Libertad Avanza quedó en segundo lugar, siendo el gran derrotado de la jornada, con 2723710 votos (33,71%) muy lejos de ponerle el clavo al cajón del peronismo y que pregonó en la campaña la consigna siniestra de “Kirchnerismo Nunca Más”.
El Presidente de la Nación, Javier Milei, tomó la decisión de suprimir a sus propios candidatos, su hermana echó a flit a los que no eran de su riñon y así pretendían ganarle al kirchnerismo en el único lugar del país (salvo las provincias feudales gobernadas por la oligarKía peronista) donde aún se sienten altamente “porongas”. Jugo a “Plata o Nada” y lo último fue lo que obtuvo.
Los de Milei se impusieron en las secciones Quinta y Sexta, pero su propagandizada victoria y demás epítetos de una nauseabunda campaña no hicieron más que ponerle el clavo al cajón (propio) en estas elecciones.
Tercer lugar para Somos Buenos Aires y cuarto lugar para el FIT-U

En tercer lugar quedó Somos Buenos Aires, un rejunte de gente de diversas experiencias políticas provinciales, cuya figura más sobresaliente es Florencio Randazzo, obtuvo 424671 votos (5,25%).
Ese porcentaje los coloca en carrera para seguir creciendo y esperar la caída de partidos más grandes para tener chances de pelear el poder en la Provincia. Son los que llaman “tercera vía”, es decir la reserva del sistema por si algo sale mal más arriba.
En cuarto lugar con 353287 votos quedó el Frente de Izquierda y de Trabajadores – Unidad, que celebró la victoria del peronismo como propia y un poco lo es, ya que desde hace años, el trotskismo argentino no es más que una colectora del kirchnerismo y su servilismo a él ya es muy notorio.
Nuevamente el FIT-U quedó posicionado para ser la sucesión del Peronismo como “pata progre” de un sistema en el que se sienten cómodos y bien lejos de la lucha, como siempre soñaron.
Terminó como empezó: nauseando a todas y todos

Esta campaña como aseguramos en las semanas previas a esta elección prometía ser de las más nauseabundas de la Historia bonaerense que tiene tradición de todo tipo de prácticas políticas de baja estopa.
La elección en si misma dio tanto asco como los quebrados, vendidos y traidores que se entregaron a los partidos mayoritarios, dando la pauta que la pasión de ellos es siempre por cargos y cualquier cosa que no sea trabajar o luchar.
Votó el 63% del padrón, lo que indica que el abstencionismo sigue posicionándose como primera fuerza en la mayoría del país. a cada elección el desencanto va haciendo estragos y acá con todo el aparato de ambas fuerzas mayoritarias bombardeando a toda hora, con la suma de los demás participantes del sistema, no pudieron hacer mucho en ese sentido.