Violencia sin cura es violencia de Estado



Si bien no es la temática de este espacio ocuparnos más que de la fiesta del fútbol, los hechos de violencia inusitada ocurridos en el Estado Libertadores de América del Club Independiente de Avellaneda, nos obligan a tomar primero una humilde visión informativa y al mismo tiempo casi, estudiar y ver quiénes fueron los responsables desde ya, estatales, de esta barbaridad.

El Estado jugó a ser ciego, sordo y mudo y la rima fácil de “pelot”… , de acuerdo a un monitoreo de la palabra con precisión y verdades electorales. A los únicos que les importó algo de alguien fueron a las autoridades de la República de Chile, que al menos parecen moverse por los intereses y el bienestar de sus conciudadanos.



Inusitada violencia en el Libertadores de América

Los incidentes comenzaron con un ritual de guerra de los hinchas chilenos, a través de una especie de brujito amenazante, como no les dieron ni cabida, comenzaron a romper partes del estadio y a arrojar pedazos de mampostería a los hinchas locales. ¿La seguridad y la Policía? Bien, gracias, joya, de diez.

Unos “justicieros” entraron a la tribuna de U. de Chile y atacaron ferozmente a personas totalmente indefensas, provocando 19 heridos y más de 110 detenidos, casi todos fanáticos del club chileno. Escenas horribles de violencia inusitada.

No sabemos si hay heridos entre la parcialidad de Independiente, lo que es seguro es que casi la totalidad de los detenidos pertenecen a la rivalidad de Universidad de Chile.



La FUERZA se mantuvo xenófoba y ajena

Inexplicable el desempeño de la Policía Bonaerense, propio de las fascistas PMERJ (Policía Militar Do Estado de Rio de Janeiro), los Carabineros chilenos y otras bárbaras y xenófobas fuerzas represivas que hacen que la asistencia de los hinchas argentinos a cualquier cancha del subcontinente sea una expedición al Calvario mismo.

El accionar de la Policía Bonaerense fue de una ineptitud y lentitud criminales, propia de gente que recluta a la FUERZA, se hace llamar FUERZA y politiza la FUERZA, pero solamente hacia civiles que no tienen protección del Estado como los Barones del Conurbano: como Espinoza, por ejemplo.

Así y todo la Conmebol, luego del fiasco del desalojo de la tribuna y los incidentes, quería largar con el segundo tiempo del encuentro. La gente invadió la cancha solicitando la cancelación del partido a lo que ahora sí, como bajando a la realidad, hizo lo propio.



Tras el horror es la hora de las investigaciones y las sanciones

Luego de estos acontecimientos siniestros, hubo intercambios entre el Gobierno Nacional y el de la Provincia para echarse tierra y llevar agua para su molino estando tan cerca las elecciones. Por eso es que no podemos enterarnos de nada más que cada cual justificando su acción o la falta de ella.

Seguramente, tanto Independiente como Universidad de Chile recibirán sanciones por estos siniestros incidentes y habrá posibles sanciones accesorias de la FIFA.

El Gobierno de Chile envió a su Ministro de Interior a Buenos Aires, para ver si ellos sí pueden acceder a más información sobre lo ocurrido y a garantizar el cumplimiento de las garantías de los detenidos por estos incidentes, como en cualquier país con ciertas normalidades que no son el caso de la Argentina.

Por nuestra parte, asegurar que la violencia en el fútbol debe desterrarse, que este tipo de cuestiones pueden acabar con el fútbol mismo.

Repudiamos desde siempre la violencia de las barras bravas, sus contactos políticos y la protección del Estado a ellos, lo contrario lleva a consecuencias peores que las vistas en Avellaneda en 20 de agosto.