Georgalos es Milei: Despedir – Ajustar – Reprimir



En el Estado de las Luchas la pauta nos lleva a una tradicional fábrica de golosinas, que vendió su marca señera a una multinacional y que hace unos meses atrás se floreaba de haber “recuperado” esa marca. En realidad la recuperó en 2022, pero la empresa salió a mostrar un nuevo perfil mileísta: negar la crisis, aunque la empresa se cae a pedazos, solamente sostenida por la represión accesoria estatal en índices de saturación muy Bullrich.

Muy valioso gesto que muchos en el ámbito empresarial vieron con buenos ojos, que no es muy excepcional, pero que lo haga Georgalos era importante. Una muestra de lástima que los dueños de las marcas como Toddy, Flynn Paff, Lengüetazo, Bazooka, Palitos de la Selva, Namur y Pequeños Placeres, interpretan como un guiño del empresariado y el Estado para hacer fachadas construidas sobre la superexplotación de sus obreros.



Volviendo “de frente Mantecol”

Volvía el “De frente Mantecol” si se les cantaba, el mismo que habían vendido por unos dineros 21 años atrás. La empresa se mostraba como muy solida como quien no se da cuenta que está yendo más allá de a lo que puede aspirar. Creemos que se daban cuenta, ya que se prendían a mostrar solidez usando como variable de ajuste para resucitar sus productos a los trabajadores de la empresa.

Una joyita: un sueño para nuestro Primer Mandatario hecho realidad. La política de los años ’20, pero del milenio pasado.

No les importa nada, lo importante es pintar de vocación empresarial, engordando una casta de inútiles, con marcas que al tiempo irán diluyéndose como el estándar de vida de sus trabajadores que es cada vez más misérrimo.



Georgalos: Plata para todos, menos para los que producen

El 20 de enero de este año empresa Georgalos compró el auspicio de la Liga Profesional de Fútbol para su producto estrella Mantecol, mientras su trato con los trabajadores es cuasi feudal. Georgalos paga cómo, cuándo y si se le da la gana. Siguen siendo fieles hacia su política de casta y Estado felices, mientras los trabajadores pagan las cuentas de estos parásitos negadores de que su propia ineptitud los está liquidando.

Otra historia de hipocresía del empresariado argentino, que solamente pueden sostener su nivel de indecencia con el apoyo del Estado. Milei y Georgalos tienen una misma política de D.A.R. (Despedir – Ajustar – Reprimir), dizque creando empleos y mostrando pujanza. Nuevamente el envoltorio lo es todo: Georgalos es Milei.



Mayo de crisis y negación en Georgalos

Georgalos y sus máquinas de absorber recursos han llegado a un límite, una empresa en la que nadie pone un peso hace años, va detrás de la quimera de millones asociando su “portafolio” de marcas y fábricas a quienes la capitalicen con hasta U$S 200 millones.

La gente no estaría respondiendo al faraónico planteo de los que mandan en Georgalos. Es decir, no pagan lo que corresponde, pretendiendo que alguien les dé dinero para que ellos se “expandan”. Como en todo el país la idea es enriquecer burócratas, despedir trabajadores y castigar a los revoltosos.

Ante lo que es una venta de humo de las buenas, ya que sus viejas marcas no se venden en ningún lado, no en las proporciones que la manutención de sus ruinosos ejecutivos merece (Ponele).

Con soberana hipocresía sus ejecutivos aseguran: “Georgalos no vende ni venderá ninguna Marca, se encuentra en pleno proceso de expansión y crecimiento en el Cono Sur apuntando a Latinoamérica”.

El encargo que Georgalos le hace al Banco de Santander es casi una misión imposible y los ejecutivos en vez de pensar en achicar sus insultantes ingresos lo hacen con los de sus obreros.



Guerra total contra los trabajadores en Georgalos

El hecho de que exista una representación gremial en la planta que niegue las ridículas políticas de despilfarro de los ejecutivos de Georgalos es un estorbo. La verdad no puede surgir y pagarle el sueldo a gente que los va a denunciar en sus atroces prácticas, muchísimo menos.

Con esa consigna de Guerra Total a quien se oponga a la quimera de los de arriba, Georgalos decidió cesantear a trabajadores que son representantes gremiales, lo que desencadenó una serie de medidas de autodefensa de los trabajadores como un paro inmediato de actividades.

Esa misma tarde, muchos medios se ocuparon de Georgalos, pero más que nada destacando el caos de tránsito que produjo la lucha de los trabajadores en la Panamericana. Nuevamente, los medios del sistema marcan la senda para visibilizar los temas. Si no se cortaba la Panamericana el tema no se tenía ni por conocido.

Desde el 5 de junio y tras estas decididas acciones de los trabajadores el “TEMA GEORGALOS” entró decididamente en la pauta informativa del país.



¡Conciliación Obligatoria, mis polainas!

Junio debió haber sido el mes de la Conciliación Obligatoria, pero la empresa Georgalos se dedicó a aumentar las hostilidades hacia los trabajadores. Producir esa gente, jamás, exprimir lo más posible a los trabajadores y que nadie se queje, que no quieren verse en los medios cuando están detrás de 200 millones de dólares para “sus necesidades”, las de sus personas, obviamente.

Intentaron que las consecuencias de los arbitrarios despidos de personal en Georgalos no lleguen a tener trascendencia y no respetaron nada. Siguieron en la suya, haciendo lo que se les da la gana. Prácticamente lanzaron a los trabajadores a la Panamericana y esta vez intervino la GENDARMERÍA NACIONAL para defender los intereses de la empresa Georgalos, posicionándose el Estado Nacional y el mismo Presidente de la Nación en la cuestión, la que exhibieron con esa impúdica acción lo claramente en favor de las patronales que se movieron.

Una desvergüenza que continuará, por cierto hasta que la respuesta de todos los trabajadores sea que todo tiene un límite y Georgalos los pasó todos, ahora también con represión estatal garantizada.