Violencias policiales y parapoliciales contra la prensa



Introducción al Informe

Sin lugar a dudas el Gobierno está decidido a lanzarse a un Asedio al Alcázar contra el que se venga, pero últimamente y principalmente contra la Prensa en su conjunto. Su búsqueda constante de enemigos a los que privarlos hasta de la palabra hacen que la Libertad de Expresión, siga siendo en la Argentina algo por lo que peticionar y ahora hasta rogar. Para la prensa argentina es “Milei o Muerte”, no habrá perdón ni tolerancia para nadie que no crea en Javo y Santi, su profeta. Tal el carácter autoritario de este Gobierno, que lleva el crecimiento de la violencia estatal contra el pueblo a “tasas chinas”, que todos los días le llegan reclamos por coartar la Libertad de Expresión y son motivo de mal ejemplo en el mundo que llaman “democrático” o “libre”.

No somos el equipo de “El Irreverente” los que lo afirmamos, a cada acción agresiva contra los medios la acompañan retuits de autobombo parapolicial al servicio del Presidente de la Nación. Cada tanto, Milei los habilita a que salgan linchar gente de prensa que no se someta a su credo infame.

Las inverosímiles explicaciones del incidente en el cual el muy devaluado “Cardenal Richelieu” es justificado por una banda infame de repetidoras y focas aplaudidoras que reíte del kirchnerismo. Una crueldad y un odio al otro inusitados, propios de quienes en el poder se creen que pueden pisotear lo que sean por que son los que mandan, los que ganaron una elección.

La paranoia de quién ve un enemigo en cada mortal: todos están conspirando contra ellos, todos están equivocados, salvo ellos y todos deben ser castigados tarde o temprano por Milei. Para ellos, el otro es una bestia a la que hay que domar, someter y decirle que es para su bien y en defensa de su libertad, aunque no la vean ni en figuritas.

Desde ese lugar de salvajismo, el Estado y sus ParaKos se paran para responder a los infieles, a los otros, a los sacrificables, rol que hoy le toca en el estereotipo del poder al Periodismo.



Les ParaKes de la Ultra: “La Cámpora” de Milei (ponele)

Hace dos meses el Diario La Nación confirmaba aún para el público de la derecha que los operadores de Milei en las redes tienen alias, nombre y apellido. Santiago Caputo coordinó tras de sí (en su carácter de qué sé yo del Estado argentino) a un grupo de pajarones, que parecen ser la “créme de la crem” de les ParaKes de la Ultra. Para términos grieteros sería el Máximo de Milei, jefe de “La Cámpora” Libertaria, más o menos, ponele.

Juegan el mismo rol de parapoliciales que los medios financiados por el peronismo durante la pandemia, la única diferencias con sus predecesores, es que éstos últimos sentían alguna culpa de vez en cuando, los actuales suman méritos por ser farsantes, cobardes e impresentables a la vez. Muchas veces recargados de homofobia, racismo, xenofobia y demás calamidades. Picapleitos que a veces logran que otres más imbéciles de ellos los ataquen y suponen que eso está bien.

Un bosquejo mínimo de esta tropa infame del sistema en redes (y no sabemos si hay más) tendría como principales referentes a:

  • Juan Doe
  • El Gordo Dan
  • Fran Fijap
  • El Trumpista
  • Escuela Austríaca de Economía
  • Traductor Te Ama

Todas estas personas y cientos más pueden mostrar que además de su estupidez, tampoco tiene límites su audacia, piensen que son modelos básicos y no hay que pedirles mucho: son jóvenes y fascistas, ya sabemos qué esperar de ellos.



El incidente de Santiago Caputo con un fotoperiodista

En su rol de “Nenito de los Berrinches” de Estado (ya que no se le conoce más actividad que la generador de escándalos), rol cuya arbitrariedad resulta más que peligrosa ya que tarde o temprano acaba con la libertad o la vida de civiles. No sabés qué es realmente del Estado, pero siempre que hay un atentado contra la Libertad de Prensa este tipejo está a ahí como actor o promotor.

El no sabemos qué del Gobierno de Milei sigue con su gira de ataques a la prensa, siendo defendido siempre por el Presidente y de allí para abajo todo su vasallaje a sueldo del Estado.

Esta vez la víctima de Caputo fue un fotoperiodista en el acceso al Debate de la Ciudad, el 29 de abril. El fotoperiodista le sacaba fotos (algo que suelen hacer los fotógrafos por lo general), cuando detonado, sin ningún motivo, tomó la credencial del cronista, la fotografió y demás guarradas e inadmisibles en cualquier aún “que sé yo” de Estado.

El prontuario reciente de Caputo incluye:

  • Interrumpir una entrevista presidencial y amedrentar al reportero en cuestión.
  • Apretar al Diputado radical Facundo Manes en el mismo Congreso de la Nación.
  • Lanzar campañas con sus Parakes de la Ultra para cazar y amedrentar a quién no le caiga en gracia a él o a su jefe.

El “no sé qué” de Estado siempre ha sido un payaso, un creído con poder y que representa lo más represivo e intolerante del Estado, es claramente más peligroso que un chimpancé enojado con boleadoras.

A continuación les brindamos el registro de El Destape sobre el particular.

¡Vamos a las imágenes!



La defensa de Adorni es tan titánica como impresentable

A media tarde del 30 de abril, el Vocero Presidencial, Manuel Adorni, ante la requisitoria de un periodista de MDZ le dedicó un minuto a justificar de manera inconcebible a Santiago Caputo, dando una explicación ridícula de las intenciones del “no sé qué” del Estado.

Pero no nos crean a nosotres.

¡Vamos a las imágenes!



“NO ODIAMOS LO SUFICIENTE A LOS PERIODISTAS”: un grito ya oficial

En su odio a los trabajadores en general, el Presidente de la Nación, Javier Gerardo Milei, emitió un tweet en el que hablando de otro tema, más específicamente de la denuncia falsa de un parapolicial rival, vio la chance de acuñar una frase, una orden, una habilitación a sus violentos a dar rienda suelta a su odio. Tituló su tuit con un aberrante grito que dice: “NO ODIAMOS LO SUFICIENTE A LOS PERIODISTAS”.

Pocos minutos antes del Día Internacional de la Clase Trabajadora el Presidente lanza esta campaña de odio, no hace falta interpretarlo ya que es evidente lo que se busca y a quién desde el poder se estigmatiza.

A continuación les leeremos el aberrante tuit de Javier Milei:


Como sea, el Presidente Milei lanzó una “habilitación” al odio a los periodistas, acompañada de una retahíla de tuits vergonzosos insultando a cuanto miembro de la prensa no justificara a su “no sé qué” de Estado.

Las repetidoras parapoliciales no pararon de repetir la guarrada presidencial y para coronar una declaración formal de guerra al cuarto poder se mandó unas preguntas retóricas que ni profesora normal de la Dictadura se animaría a repetir.

Nuevamente el estilo vigilante del “decílo en voz alta, así nos reímos todos” es el que elige el presidente para tomarnos por idiotas, con sus ideas jamás pasadas de los años ’20, pero del milenio pasado.

Concluye, evidentemente afectado, que es “fotofóbico”, algo muy extraño tratándose de un personaje público, que no pueda acostumbrarse a los fotógrafos. Es practicamente un popurrí de mentiras amontonadas, un vano intento de control de daños en medio de una declaración formal de odio, de guerra, contra el llamado “Cuarto Poder”.



El Informe de Reporteros sin fronteras defenestra al Presidente Milei

Evidentemente, la ONG que “monitorea”, de alguna manera la Libertad de Prensa en el Mundo, Reporteros Sin Fronteras, emitió su informe en el que la Argentina y más precisamente el Presidente Javier Milei son vistos con mucha preocupación.

El Informe pone a la Argentina siempre pegado y relacionado a las políticas de los Estados Unidos. Tanto que afirma que “el Presidente Javier Milei estigmatiza a los periodistas y desmantela los medios de comunicación públicos”.

El informe le dedica un párrafo aparte a este tema que reza:


Si se sigue el link de Argentina en el Informe, te aparecerá un texto con una bajada que sintetiza cómo es y cómo se ve el Gobierno argentino sin el maquillaje de los medios adictos. Aseguran que tacan a Prensa por todos los medios, hasta los económicos, precarizando la profesión de investigar e informar.

Reporteros sin fronteras afirma que:



El Estado los habilitó y salieron de las cavernas El Gordo Dan y las oscuras legiones

Las Centurias de Milei, cuando el León los convocó a una “Patriótica Cruzada” no se pudieron ni se les vio negarse mucho. Es más les otorgó Milei las “Patentes de Corso” y estos mentecatos se las tomaron en serio. No podemos pedir mucho de gente que es fanática de alguien de los de arriba, sólo podemos esperar que sean unos mercenarios de los más repugnantes. Y en eso se empeñan, los Legionarios de Milei, en ser tan irreflexivos como agresivos, contando con que las Fuerzas de Seguridad del Estado los protegen. Provocan como el imbécil de Fran Fijap y se van a esconder detrás de Oliván por temor a que Belliboni les enseñe buenos modales, cualidad de la que carecen.

A la cabeza de estos valerosos Guerreros Mileístas está el Gordo Dan, que a todas las cualidades de Fran Fijap, se pone en más botón de todes y sale a pedir que meta en cana por decreto a periodistas “como hizo Alfonsín”. No vamos a discutir la parte histórica ya que es una burrada de estas gentes a todas luces. Pedir que metan en cana periodistas y estas gentes nos citan a Jefferson, se dicen liberales y colaboran de buen grado gratuitamente o no, no lo sabemos, con el Estado. Son fascistas, lo quieran blanquear o no. Se ven, se aman y actúan como tales, si para esta gente Benedetto Croce es el 4 de la Juventus, todas las ideas de la libertad (como suelen llamarlas) les llegaron de noche. Son liberticidas, estatistas y parapoliciales, son el nuevo peligro para la convivencia pacífica de principio y mínima.

Humanidad que, por cierto, esta gente ve como debilidad e irrespeta, como cosificar los Derechos Humanos, son la cría de última generación del linaje liberticida del múltiple golpista Capitán Ingeniero Álvaro Alsogaray.

Seguirán día a día los episodios de la saga de terror a la que el Presidente de la Nación la reaviva cada vez que puede y por sus redes sociales. Cada día inventarán un enemigo y, como decimos siempre, ningún poder se autolimita de violencia, los límites del poder serán siempre los que el Pueblo le imponga. No van a parar y hasta el más egoísta de los mortales debería pensar que el próximo es el mismo. Así, pues, que cada cual actúe.