TRUMPMANÍA: Asume la “Esperanza Blanca” de la Ultra



El mundo se paralizó para seguir por diversos medios del sistema la asunción del 47° Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Una ceremonia en la que el susodicho, mostró todo el juego de entrada, en medio de una ola Ultra que está cubriendo el planeta.

El 20 de enero, será un día en que los farsantes del Mundo, que coinciden casi con exactitud con quienes lo gobiernan o desgobiernan, depositaron muchas ideas de definiciones y que terminó con una “tabla rasa” más simbólica que real y mucha bravuconería imperial de costumbre en estas gentes.

Nada bueno se espera en el futuro, los dos bloques imaginarios del poder se entremezclan no para liberar a nadie si no para continuar con el sometimiento por vías más hipócritamente ordenadas.

Asumió Trump con las viejas amenazas de siempre, pero con un cinismo más agudo, lo que lo hace un alquimista del miedo. Será así hasta que se pase de la raya y a sus enemigos no le quede más remedio que enfrentarlos.

Seguirán siendo picantes y pícaros, sabiendo que los platos rotos de su estupidez siempre los pagará el Pueblo.



Milei se destacó en el Ghetto Latino de Trump

En lo que respecta a Locomoción TV, lo más destacado y repugnante es el rol de los presidentes latinoamericanos allí. Aceptando ser los miKos bailarines en el “Hispanic Inauguration Ball”, que es un corralito de festejos por la victoria de Trump para celebridades que no son WASP (la sigla de Personas Blancas Anglosajonas), donde fueron avergonzados (sin darse cuenta o dándose cuenta) los futuros lamebotas de Trump. Una gente que está dispuesta a reducirse a escombros por servir a su señor.

Como quién dice: el “Patio Trasero” (nunca tan adecuado lo de trasero) reunido en un ghetto lujoso en Washington DC y celebrando que estarán cerquita de aquel que los someterá a su voluntad, pero a cambio los colmará de elogios para que los publiquen los medios alKahuetes de sus respectivos países.

Entre esa gente, el Presidente de la Nación Argentina, Javier Gerardo Milei, se destacó como el más lametraseros de Trump de todos los mandatarios “hispanos”. Con un maquillaje, por lo menos vale decir gótiKo, recibió saludos y elogios de los peores especímenes del derrame, que por ellos y el orígen de su dinero puede definirse como “tóxico”. Milei, se cansó de recibir lisonjas de otros seres repugnantes como él, al que parecen reconocer como su Mesías actual. Se siente cómodo en un rol tan despreciable y servil al Imperio, allá él.

Así todos excitados, hasta casi romper los maquillajes sobrecargados que se hicieron para la ocasión, trataron de parecer blancos anglosajones y no llegaron a ser más que un corralito hispánico al cual no se le presta más atención que el dinero que puedan invertir en lujos republicanos.



20E: otro “Día D” de utilería

En una larguísima, aburrida y propia de la fúnebre pompa de los conservadores, asumió la Presidencia de los Estados Unidos, el magnate ultraderechista, Donald Trump. Su mujer asistió a la ceremonia con un sombrero azul que le tapaba el rostro, permitiéndose los televidentes del mundo hacer mil conjeturas al respecto. De haber sido más grande el sombrero y de colores más rojizos, sospecharíamos que sería la famosísima gamestar, Carmen Sandiego.

Se esperaba muchas acciones, pero lo único que hizo fue el esperado show de firma de decretos, declararle de boca la guerra a las diversidades y dejar esperando a los venezolanos que esperaban como mínimo un “intervéngase” y se quedaron con muchos amagues.

A continuación les brindamos el momento de la Ceremonia de Juramentación de Donald Trump.

¡Vamos a las imágenes!



Los recontradecretazos de Donald Trump

Luego de juramentarse, el flamante Presidente de los Estados se dirigió al un despacho montado en el Capitol One Arena, donde una multitud de fans aclamaba las bravuconas y teatrales derogaciones que su líder les brindaba en vivo y en directo.

En el Capitol One Arena firmó nueve decretos, a saber:

  1. Derogación de 78 órdenes ejecutivas de Joe Biden.
  2. Congelación regulatoria para que las agencias federales no emitan más normas.
  3. Congeló las contrataciones de funcionarios estatales.
  4. Suprimió el teletrabajo para los empleados federales.
  5. Pidió a las agencias del Gobierno trabajar para combatir la inflación.
  6. Retirada del Acuerdo de París sobre emisiones.
  7. Otro decreto de igual contenido casi que el anterior.
  8. “Restaurar la libertad de expresión” o pareció entenderse eso.
  9. “Acabar con la persecución de adversarios políticos”, ponele.

De vuelta en la Casa Blanca, se sentó en el Salón Oval para seguir firmando una batería de decretos antimigratorias, extractivistas e imperialistas de todo tipo. Tras firmar esa banda de decretos se dedicó a desarrollar su xenofobia y orgullo inexplicable, la que creemos representa el repugnante sentir de la gente de ese país que retrasa por donde se lo mire.

En cuanto al tema de China se mostró muy bravucón al respecto y que lo quiere domar por meterse a robar en su patio trasero lo que es parte del latrocinio del país del Norte. Plantea victimizarse diciendo que China se le mete en su región y que eso no es bueno. Como si quisiera enseñarle a China como ser capitalistas, tarea en la que le va mejor que a ellos.

Se tomó un momento para hablar de Kim Jong Un y decir que guardan una buena relación con él y, aprovechando para decir algo en tono de broma aseguró que el líder norcoreano está contento de que él vuelva a la Casa Blanca. Entre siniestros se entienden, imagino.

Por el Brasil mostró un desprecio enorme, diciendo que los norteamericanos no necesitan de los brasileños y que ellos sí. Nos parece un poco agresivo, por no decir muy desatinado lo de Donald Trump. No podemos entenderlo, más allá de las diferencias políticas entre ambos líderes, nadie podría andar despreciando de ninguna manera a su contraparte.

Entre los decretos firmados está la militarización de la frontera con México, a la que presentó como declaración de emergencia nacional en la zona. Claramente, si es necesario los van a reventar a tiros más que hasta ahora a quienes osen creerse que tienen algo que ganar en los Estados Unidos.

Hasta confirmó su deseo de anexar Groenlandia a los Estados Unidos, con miles de excusas inverosímiles y cínicas. Aseguró que Estados Unidos “necesita” Groenlandia y que a Dinamarca le sale muy caro. Afirmó que los habitantes de Groenlandia no la pasan bien y le reclaman eso a Dinamarca. Patético.

Cuando le preguntaron sobre Venezuela se mandó un olímpico “ni”. El exitismo de los seguidores de Edmundo y María Corina Machado lo mostraron como un logro, lo cierto es que no se comprometió a nada en concreto con el tema. No podemos decir lo mismo de Maduro y su valet, ya que Diosdado Cabello salió a mostrarse amigable con el diálogo con los Estados Unidos, pero más que nada lo asustó lo del Tren de Aragua, el cual negó y luego salió a adjudicárselo a Colombia y a la oposición venezolana. En el Barrio dirían: ¡Que olor a goma quemada! Por lo demás, en lo que a Trump respecta, puede hacer lo que se le dé la gana, mientras que no le compraría más petróleo. Esperemos a ver qué resultado tiene esto y cuánto le va a costar a los estadounidenses estas “rivalidades excentricas”.

Queda claro que Donald Trump hizo muchas declaraciones de principios, pero a la hora de extraer recursos o lo que se pueda vender, no tiene problemas en sentarse con el Diablo mismo. en los próximos meses veremos quién miente, aunque a cada noticia veamos con más claridad que todos lo hacen.

Desde el primer día al frente de los Estados Unidos han dejado a muchos colgados de una brocha en un décimo paso, lo que es solamente el preludio de lo salvaje que puede ser el capitalismo, que se impone siempre a punta de pistola.