TrumpManía: no se puede dar más vergüenza

Trump es el Juez de Milei: una fantasía de quiénes no tienen nada que hacer

Se abre una nueva grieta, una nueva disputa imbécil en la que el Pueblo no gana más que disgustos es la que preparan liberales y kirchneristas en la completa farsa de la polarización por lo que sea. Son muy coherentes en tirarse con todo lo que se tenga, lo que los lleva a Cristina, Milei, Macri y un par más a tomar partido por “bloques imaginarios en los que cada uno se cree parte”.
La tarea de la hora de la prensa parapolicial en general es en tomar posición si Milei será aceptado como lacayo de Trump o no. Sí, parece ridículo, es ridículo, pero vean como Página/12 y todos los medios alKahuetes del Régimen anterior se posicionan como negando que Trump siquiera le atienda el teléfono.
¿Qué importaría? La verdad al Pueblo, poco y nada, una película pochoclera para la criatura consumidora de ello, pero que la oposición que se dice “patriota” (siempre es una mentira eso) pone a Trump como juez de un debate que parece hacerse nacional, para la agenda de medios parapoliciales al menos.
Les Parakes de la Ultra se prenden en todo lo que sea poco serio

No sería nada más que una oposición perdida clamando por manejar cajas y accionando como pueden, tratando de salvar algo de su credibilidad pública. Lo más increíble es cuando los parapoliciales del régimen actual entran en esa disputa, tratando de probar de que Trump, juez electo del debate nacional y poco popular, sí le da bola y que se dan besitos. El problema del motivo por el cual estamos como estamos fue que el Presidente de un país en llamas salió participar de la cosa y a buscar pruebas de que Trump le da bola, llegando a decir que Trump copia su modelo con Sturzenegger, poniendo a Elon Musk.
A partir de la tarde del 8 de noviembre, Milei salió a tuitear y a vociferar y sus acólitos hicieron lo propio, blandiendo una invitación a una reunión de ultraconservas en Mar-A-Lago donde tiene su bunker actual el Presidente Electo de Estados Unidos, Donald Trump.
Mientras tanto el país funciona sin que nadie se ocupe de él, tanto que hasta el derrotado gobierno de Biden sale a pedir a sus tribunales que no embarguen a la Argentina. Y ahí acaba la la parte si quiere favorable de esta TrumpManía. El resto ya lo sabemos: todo para los que más tienen y los que más libertades pueden pagarle al Estado.