Exitoso paro de la CGT y derrota del “control de daños” del Gobierno



Este miércoles 9 de mayo se realizó el paro convocado por la CGT y otras entidades gremiales alineadas en la oposición, con un éxito importante, paralizando el país en protesta por las brutales políticas de ajuste del Gobierno de Javier Milei.

Los resultados de la jornada mostraron una victoria de la posición de la CGT, aunque el Gobierno se mantuvo en su posición de negarlo todo, por lo que nadie varió sus posiciones preconcebidas.

El Gobierno dijo que todo le salió y se hizo mal por los organizadores del paro, recurriendo a todo lo que hiciera falta para hacernos creer que no recibieron una paliza de lo que es la realidad de la gente, esa que no entienden ni parece querer entender, ni pensar en que escuchen lo que se les dijo siquiera.



La CGT evaluó el paro como “contundente”

La CGT, en cambio, exultante con haber sido el vehículo del descontento popular con el ajuste de Milei & Co. , se llevó las palmas del día dejando por el piso al Gobierno y viéndose por única en muchos años como representando algo a nivel de masas en serio. Sabemos que con el tiempo lo arruinarán como corresponde, cuando los patrones de sus patrones lo llamen a volver a servir al sistema como buenos muchachos occidentales, cristianos y peronistas.

La central gremial evaluó que el paro fue contundente y que espera que el Gobierno escuche, o que al menos se dé cuenta de lo que es bueno.



Los bloppers de Estado encabezados por Patricia Bullrich

Desde temprano empezaron las torpezas del Gobierno cuando Patricia Bullrich salió a bancar su política de que no hay nada que temer con no ir al paro y se subió a un colectivo. Obviamente, la Ministra de Seguridad de la Nación no tenía una SUBE, le prestaron una y no tenía saldo. Un intento desesperado que salió como debía, perfectamente mal. La intención fue obvia y su improvisación quedó en evidencia cuando salieron a mostrar una realidad para la que no estaban preparades: subirse a un colectivo como el común de la población. Ni eso pudieron hacer.

Luego, se ocuparon de querer acorralar a las pocas movidas que se hicieron el mismo día a las que les aplicaron los protocolos de Bullrich, fieles a esa idea de que si querés democracia tenés que pagar por ella y es muy cara.



Desde el gobierno lo llamaron el “Paro de la Debilidad”

Nuevamente el Gobierno muestra la torpeza que tiene para hacer control de daños de las malas noticias, como ser las que les dejó el paro, que indica su acatamiento la bronca que hay con el modelo actual de la ultraderecha de violencia económico social desde el Estado sin precedentes en democracia.

Simplemente, se han dedicado por todos los medios y con todos los clichés a mano a intentar mostrar que las cosas no son como todos las vieron. Se niegan a aceptar, como es costumbre también en esta gente que las cosas pueden no ser como ellos creen y que a veces las cosas de esta manera, apoyando un paro es la forma que la gente encuentra para expresar su oposición y descontento con el ajuste que está pagando el Pueblo con hambre y represión.