El camino al Pacto de Mayo (Informe #2)



Por Ahora el Pacto de Mayo es una cortina de humo más

Habíamos dejado en nuestro primer informe sobre el particular en que nuestro Presidente se había puesto en caprichoso que le aprueban lo que se le ocurra o se cae el Pacto de Mayo. Nada que no hayamos visto antes, lo que ocurre es que en el caso de Javier Milei, la zanahoria del “Pacto de Mayo” es solamente para él. Es Milei quién necesita el Pacto de Mayo, no los gobernadores. Es su gobernabilidad o la carencia absoluta de ella lo que se juega. Su egolatría no le permite darse cuenta de que nadie va a acceder a nada con su brutalidad. Es otro monarca más de esos que nuestra Constitución permite. La única diferencia con los anteriores es que nada le alcanza como a todo ultra de la derecha. El Pacto es en si mismo una gran mentira, es la ratificación del modelo del primer mandatario de “DEMOCRACIA PARA QUIEN PUEDA PAGARLA”, con unas gotitas de jugo de limón y una cucharadita de azúcar.



O me firmás el Pacto, o si no…

El 2 de abril, Javier Milei anunció la barbaridad de los militares como testigos del Pacto de Mayo: un gesto más de desesperación del Gobierno indisimulable. Ya busca avalar con lo que sea y en todo momento que su palabra no tiene contestación. Si es necesario te tira con los militares: o se hace lo que el señorito dice o vas a ver la que se viene. Como buen liberal ama la violencia del Estado y hará hasta lo imposible para darles un rol cada vez más importante a las Fuerzas Armadas en la represión interna.

El Gobierno venía recibiendo buenas noticias en el fin de marzo sobre el particular. La UCR se rendía, pero pedía que se incluya a la Educación en el Pacto de Mayo haciendo teatro de “responsables” y “dialoguistas” estos críos de Alfonsín, la Mesa de Enlace pedía participar también en el Pacto de Mayo para imponer su eterna conveniencia que al igual que sus socios jefes de estado, dicen que el de ellos es “TU” interés. Como siempre, el Gobierno leyó el diario de Yrigoyen y como buen Monarca supuso que los tenía todos en sus manos. Por suerte el autoritarismo, además de impresentable, suele ser muy imbécil y es en esto último donde está el peligro del mismo.

Cual John Wayne Gacy, el Presidente Milei se siguió negando y lo seguirá haciendo a “darle” recursos a las provincias y les pide que banquen su pactito. La avaricia de la ultra los pone siempre en problemas, más tratando con Gobernadores que aspiran plata a cambio de lo que sea. Y el 1° de abril recibió desde la Patagonia una respuesta contundente, pero que entre mafiosos se entienden y que expreso muy bien el santacruceño Vidal al asegurar que si no les dan plata, no hay Pacto que valga.



No quiere nada más que sumisión a su autoridad

El día 4 de abril, el Presidente de la Nación, Javier Gerardo Milei, le mandaba más brea al Pacto de Mayo, diciéndole que de la Crisis del Dengue se hagan cargo los estados provinciales. Guillermo Francos pasa las de Caín mostrando el costado dialoguista de este primate embrutecido que pusimos en la Rosada y, tan banana él, los llama a pactar y no los atiende. Lo peor es que parece un sin sentido, pero tiene todo el sentido para una ideología del horror que pretende que masacrando al resto se vive bien y feliz. Nuestro Presidente es eso mismo, por poco y no les digo que es peronista, por que de vez en cuando (casi nunca) estos últimos parece que poseen lóbulo frontal. No es el caso de Milei. Solamente reconoce una Ley: o someten todes a su autoridad o padecen las consecuencias.

Este señor quiere firmar un pacto farsante, no atiende a los gobernadores y les suelta quilombo tras quilombo. Al ultra no le alcanza ni con la burda y cínica “Democracia” burguesa, los ultras no tienen margen y tienden a acabar con todo tipo de pudor sobre la ley. En nombre de la República te imponen siempre un Monarca, que en nuestro sistema es el Presidente. Pero tal cual sus antepasados feudales es la el Monarca es la Ley. Los siervos imperiales de la oposición discuten si habla con su perro muerto y de ahí sacan conclusiones siempre creativas, ya que de otra manera debían disfrutar de sus dólares y dejarnos un poco tranquilos. Son todes les polítiques del sistema la misma porquería, peleando por controlar el Estado, sus cajas y poder meterse en la vida de todes sin piedad, para que nadie se meta en sus sucias cuentas.

Milei tiene todas las características de los extremos del capital, de la violencia y con el Estado en sus manos, hay más chances de que no se rompa nada soltando cien chimpancés con boleadoras en el Emporio de la Loza. El Pacto de Mayo parece estar destinado a ser una forma de ganar unos meses a ver si a nuestro Presidente se le cae una idea. Para eso se creó, para que Milei haga Historia gratis o para que quede archivo en el mismo lugar que el traspaso de la Capital Federal a Viedma, como fue en tiempos del farsante Raúl Alfonsín. Al menos éste último pudo marcar un hito suscribiendo el Pacto de Olivos con Menem y sentando las bases del vergonzoso sistema ultrapresidencialista que hoy tenemos.