El amor al poder y el odio por perderlo


Durante cuatro años asistimos a la operación de quienes, con fondos que faltan en los hospitales y las escuelas, han formado una red parapolicial de repetidoras colosal.
Youtubers, influencers, animadores, actores y actrices, gente del pensamiento, todos por la victoria de berrinche unívoco: lo que sea que se le ocurra a Su Majestad Emperatriz de Tolosa.
Desde muy temprano se formaron al amor de la pandemia y el Estado de Sitio Ilegal en las artes de la adulación y la alKahuetería, prendiéndose en el discurso oficial de pisoteo de todos los derechos civiles, mientras sus popes estaban de fiestita en fiestita.
Sus pintorcitos de La Cámpora salían a pintar en Quilmes con custodia policial, ahí ya se sabía que les quebrades iban a hacer el camino del Caín del libro “Recuerdos de la Muerte”, primero quebrarse (lo que hicieron muy rápido), luego fustigar a quienes no lo hicieron, para luego, como lo hicieron: delatar infieles que no se sometan al arbitrio del Estado, con mucha izquierdita liberal del sistema ensayando su proyecto de integración plena al régimen.

Ya lanzadites en velocidad siguieron negando cada crimen cometido por lo que les hipócrites llamaban “Estado Materno”, ejecutado por el “no va más” de la siniestra estupidez como la “Policía del Cuidado” de Fáchina/12.
Persiguieron, secuestraron y masacraron civiles y dicen que lo hicieron por nuestro bien y muchos colaboraron con ello de muy buen grado, defendiendo a la gorra decididamente y poniéndose de su lado: del siniestro lado Pietragalla de la alKahutería serial.
En los primeros tiempos debieron suponer que sus métodos los podrían soportar, pero no fue así, la masacre había comenzado y ellos eligieron seguir junto al Estado, eligieron ser enemigos de la Pacha y amigos de los dólares que aún nadie vió de Vaca Muerta.
Pero como Néstor, algo se les hizo insoportable, pero a diferencia de él ellos eligieron ocultar lo que pasaba, aún cuando Kicillof se le perdieron los 3300 muertos siguieron incolumnes, con las citas ridículas y las amenazas diarias de Alberto y sus secuaces y la puesta en marcha de la cyberpatrulla, asumieron definitivamente con las fuerzas de seguridad en machos cabríos con la bragueta baja y habilitades para lo que sea. Y así lo hicieron, ellos callaron, mostraron la laKra fascista que son y que no tienen perdón, alguno, y como no imaginan que su violencia sea tal (lo saben, son cínicos) que alguien que muera no lo puedan justificar hace que se prendan las alarmas y el miedo, el mismo que acabó con la vida de su líder cuando se entero que habían matado de Mariano Ferreyra.
Ya no tuvieron vuelta atrás, debieron seguir al servicio de las estupideces que se le ocurran a sus líderes tan poco solidarios con la sociedad civil. La asunción de su carácter parapolicial ya no deja dudas.

Para ellos Facundo Astudillo Castro se ahogó porque se perdió, Magalí Morales no estaba bien y se suicidó en su celda, la Policía de Santa Fe no hizo nada de malo, a pesar de que todes vimos los raídes de cacería que hacían en las barriadas populares de Rosario o como apretaban y retenían detenides menores de edad y los apretaban en cámara, tampoco la Policía del Chaco violó a las Qom por qué Pietragalla lo dijo en su viaje de encubrimiento, tampoco la Policía de Tucumán es responsable por la desaparecer, tortura y asesinar a Luis Espinoza y sí lo es, actuaron por su cuenta y no por que Manzur (el paladín antiderechos) los avale, Berni y Frederic compitiendo por quién era el mejor represor y quién violaba más derechos civiles y detenía más ciudadanos a sola buchoneada en redes sociales por parte de una militancia vigilante colaboracionista con los servicios y fuerzas de seguridad, en lo que llamaron “cyberpatrulla”.
Ya ahora, quebrades, renegades y traidores no tenían forma de negar el carácter siniestro del gobierno y debieron pensar en su responsabilidad en las muertes antes mencionadas, que son solo algunas de las que padecimos y de los vejámenes que estes seres despreciables buscaron justificar.
Desde Locomoción TV seguimos exigiendo justicia por Facundo, Magalí, Luis y todas las víctimas del accionar represivo durante la “cuarentena sucia” y sobre todo a los estamentos de colaboracionismo parapolicial en esos tiempos y después de eso, ya que el aparato represivo de la Pandemia jamás se desmanteló, solamente creció.

Esas personas que te hablaban de que “el amor vence al odio” y que denunciaban a quienes no estaban en facción o eran según su “objetiva vara”: cultores del odio. De nuevo, la infinita repetición goebbeliana, para negarte lo evidente, como cuando quisieron endilgarle a Octavio Paz la barrabasada etnocentrista de Alberto Fernández de los pueblos hermanos que no son europeos y el resto sí.
Festejaban burradas como éstas y els daban plena y popular difusión con la ciclotimia propia de quien tiene que defender las locuras de unos jefes nada coherentes en materia política, económica y social.
Negaban la represión, negaban la inflación, y te volcaban un camión de basura de proyecciones de sus abyectas costumbres en el resto del pueblo que no son ellos: “los del palo”.
Mientras nos acusaban a todes les que no nos vendimos de “hacerle el juego a la derecha” y no ellos que entregaron sin pena ni gloria el país a todos los tipos de extractivismo. La cara de piedra es esencial para mantenerse sin vomitar en ese rol de tan baja humanidad.

No importa un corno de donde vengan: que sean yankees, chinos, rusos, indios europeos, qataríes, lo que sea billetito verde que pongas, elles serán generosos, entregándote el cacho de país que te guste o esté en stock.
Va estar bueno, ver qué es lo que le quedaría a Milei por vender, ya que los triunviros peronistas lo hicieron también en ese sentido, que nos asombra (pero solamente un poquito) que quede algo por vender de nuestro país.

Ya en la etapa de la desbandada y el “sálvese quién pueda”, les quebrades nos seguían queriendo intoxicar con sus cucharadas de moco, aunque lo que estaban haciendo era lubricar la tragada de batracios que elles estaban experimentando.
Después y desde una derecha en la que quisieron competirle a Milei, aseguraban a quien les prestara oreja que si no nos alineábamos al Estado como elles eramos Milei. O “LIBEROTARIOS”, como llaman a sus opositores a modo de ridiculización. En su binario esquema enfermizo desvarían siempre. Son les mismes que te espetaban que ” no se cacerolea en pandemia” al último hashtag del día en que asumió MIlei que rezaba “Esperando el Ajuste”. ¿Y Boston, ternurita peronista? ¿Siguen insistiendo en que no hubo ajuste en cuatro años de soberbio sometimiento a los intereses de la oligarKía y el imperialismo?
Son de fábula.

Llegaron a extremos de violencia simbólica y física y como ocurre siempre la responsabilidad de la misma es del otro, que es el odio, distinto a ellos que son el amor.
Es casi un problema de resolución mecánica simple: ante una burrada se le echa la culpa a otro, si no se puede se relativiza y por un último se dice que fue “un error” o un “exceso” como hacen sus hermanos los milikos.

Ahora, de salida, frustrades con una carga de quebrades, renegades y traidores que no solamente es política, también y sobre todo, es presupuestaria. Se jugaron sus cartas más de derechas en la campaña y aún así entregaron el país a la ultraderecha.
Muches, quedaron colgados de la brocha y sufrirán Sindrome de Estocolmo los próximos cuatro años a sus nuevos amigos y les veremos la ferocidad y efectividad que no han tenido en los últimos 10 años de integración acelerada al régimen.

Lo que sí logró el peronismo en su último gobierno es la rendición incondicional de la izquierdita liberal del sistema que aún hoy está defendiendo a Massa y niega estar haciéndolo al mismo tiempo.
Tan integradita está que solamente están sirviendo para ensayar una performances tinellianas en el Congreso como nunca antes.
Fueron consumides por la desesperación y ahora, aún sin reconocer su torpeza de creerle al sistema y entregarse, dicen que ahora sí van a luchar.
Y hay quién les crée aún.
El mismo día de la asunción de Javier Milei, un desquiciado lanzó una botella al paso del Presidente y luego, no contento con ello, permaneció en la zona provocando a cuanta persona veía, espetándoles los más patriarcales insultos, hasta que la Policía (que tiene siempre muy buena relación con los kirchneristas) decidió “espantarlo” del lugar cual si fuera una inocente palomita.
El cáncer que hoy deja lugar a otro volvió a mostrar que el odio los alimenta. A priori y cuando los popes de la red parapolicial no habían dado órdenes claras, estos impresentables salieron a “bancar al compañero”, por que esta gente piensa como Augusto Pinochet, que les debemos algo. Sabemos que de tener vergüenza no sostendrían a los monstruitos que bancan.

El militante ultrakirchnerista y ex-funcionario en su Concepción del Uruguay natal, Gastón Mercanzini, ya tiene un prontuario frondoso de uso de la violencia política, direccionadas deliberadamente hacia quienes no sean devotos de Nuestra Señora.
Lo echaron en 2013 de su cargo de Director de Cultura de Concepción del Uruguay por que, fiel a su credo kirchnerista ortodoxo, se tomaba licencias siempre por “problemas personales”.
Por eso, con todo el dolor del alma, no le quedó otra a las autoridades municipales que echarlo.

Si bien este cincuentón uruguayense está totalmente “tocame un vals” y actuó solito en esta ridículo intento de magnicidio, no deja de ser el símbolo del reciclaje peronista-menemista-kirchnerista, o como quieran llamarle estos proyectores de sus propias miserias.
Su fanatismo no ha llevado a que el Presidente de la Nación sea declaradamente de ultraderecha.
Tampoco es que sus jefes entiendan mucho más allá de sus berrinches, no se puede esperar mucho más de esta pobre gente que les sirve con devoción.

Ya rosquearon la guita que piensan obtener de la mentiranía energética de YPF y van a rosquear lo que sea para sostener sus opulentos estilos de vida. Los de elles, les de arriba, los tuyos, obviamente, no.
Ha terminado el Gobierno del Cabaret de Todos, cuyos popes se atrincherarán en sus cajas y empieza el Gobierno de Les Chukys de la Ultra, con gran parte del trabajo de ajuste y represión ya hecho y montado para servir mejor al FMI.

El perpetrador del más estúpido de los intentos de magnicidio de la Historia Argentina, Gastón Mercanzini, abandonado por la prensa parapolicial peronista deambuló por la Autónoma, pidiéndole a los medios que le le den aire, hasta que a las 11:00 lo atrapó la policía en la puerta de Crónica TV por orden del Juez Ariel Lijo.
Ésta es una buena imagen de fin de ciclo, de que será difícil en un futuro que los popes kirchneristas no tomen siempre estas acciones de despegue manteniendo el doble discurso por debajo como vano consuelo para esta banda de mentecatos.
Si no sos Pedraza, no te salva nadie, te bancan hasta que caés o hasta que saliste filmado in fraganti. De ahí en más, es experimentar el veneno destilado y entender que les compañeres jefes no tienen tiempo ni jueces a que apretar para defenderte. A gatas si tienen para elles mismes.
Que solitos los veo, kirchneristas, es lo que tenés que esperar a menos que te hayas creído esa estupidez de la lealtad peronista. Si sos de esos te defino con tres letras: GIL.