Dolor profundo por la partida de un Guerrero de la Pacha


Hace días que la Madre Tierra ha incorporado un nuevo y terrible dolor en su alma. Uno de sus guerreros más nobles y humanos ha partido. Este sábado pasó a la Gloria el queridísimo compañero de luchas por la Pacha, Fernando Berdugo, dejándonos consternades sin consuelo.

No nos podemos explicar los motivos por los cuales la Madrecita decidió llevárselo consigo. Luchaba hace tiempo contra una maldita dolencia, esa misma contra la que toda la vida nos advirtió, luchó y denunció.

Un compañero que en su vida recurrió nunca al uso de la fuerza, lo suyo siempre fue la convicción, el trabajo de campo real metiéndose donde ningún otro pudo antes. Un ser de un humanismo tal que no admitía otro tipo de acciones directas que no fuera reforzar sus posiciones. Tuve la suerte de decile un día de charlas intensas en San Fernando que envidiaba su mágica paciencia y que me encantaría tener su templanza.
A continuación les brindamos un registro de una de las acciones que pergeñó el compañero en el Senado de la Nación.

Cierta vez, apoyando a un camarada en lucha por nuestro sudcontinente, organizamos en Alberti (Provincia de Buenos Aires), junto a Betty e Isis, actividades de difusión, demostraciones y registros de lo que allí pasaba en el marco de la Marcha Mundial contra Monsanto. Cuando volvíamos de allí pasamos junto a los acopios de Beraza y “bloqueamos” el ingreso a la planta mientras ensayamos una “proclama” y un saludo a todes les compañeres de lucha del mundo.
Esta simple demostración fue realizada un día domingo, siendo además que cuando nos tapamos la cara quienes somos Amarantos generalmente nos burlamos del sistema y, en el caso particular de este Irreverente cuando participé en choques directos siempre lo hice a cara descubierta.
La cosa generó múltiples reacciones:
• Quienes pensaron que parecíamos Sendero Luminoso (imagínense). Sí, hubo gente que lo vio así, como demasiado violento, lo que nunca fue ni en forma ni en fondo.
• Mucha gente pensó que era una soberana estupidez, es más, el mismo grupo promotor de la movida lo pensaba así, pero como son seres nobles y solidarios estuvieron igual.
• Muchos albertinos que aún sabiendo en el momento y las circunstancias en las que se hizo y que la cosa ni era ni pretendía ser una hazaña del Mago Emmanuel, se admiraron de que lo hayamos hecho.

Fernando es uno de esos militantes cuyo límite era desconocido, meterse en las entrañas de la Madre Tierra, enfrentar poderosos en sus propias madrigueras, formar a la militancia en cuestiones y conocimientos fundamentales para la defensa de la Pacha, siempre cerca del fuego con la sutileza arrolladora y la pureza del agua.
Mantenerse lejos de quienes se vendieron nunca fue un problema para él, esos le temían casi tanto como los señores feudales de la Cordillera.

Podía estar horas hablando de él, de cómo era decirle hora y lugar y él salía listo para donde fuera menester.
Si piensan, señores envenenadores que la partida física de Fernando les es un momento de alivio, sáquense esa peregrina idea de la cabeza, ya que más temprano o más tarde…
¡Los vamos a vencer!
Seguiremos viéndonos en cada lucha, hermano…
¡Hasta la victoria siempre, Camarada Fernando!
Algunos momentos compartidos





