Se perpetró el cínico acto de Les Chukys de la Ultra reivindicando al Proceso


Luego de ganar las P.A.S.O., la gente de La Libertad Avanza piensa que pueden hacer cualquier cosa, reírse de las víctimas de la dictadura genocida y convocar a homenajear a las “víctimas del terrorismo”, una forma elegante de reivindicar al Proceso, al menos para ellos, ya que nosotres nos da asco.

Hacia las 17:00, hora en la que estaba convocado el acto de la ultraderecha, manifestantes comenzaron a avanzar sobre el vallado y la tenaz resistencia de la Policía de la Ciudad evitó que pudieran llegar a ingresar a la Legislatura.

Hacia las 17:30, el Legislador Gabriel Solano logra aproximarse al hall de la Legislatura para expresar su repudio a la barbaridad perpetrada por la Legisladora Lucía Montenegro y la Diputada Victoria Villarruel.
Fuera del recinto seguía los choques entre la Policía de Larreta, defendiendo el acto y la gente de los organismos de derechos humanos, bregando por superar el vallado.

A las 18:00, la Policía de la Ciudad decidió con cualquier excusa producir la detención de dos manifestantes, actuando cual pandilla de secuestradores. La acción retaliatoria policial fue muy parecida a las que las fuerzas armadas y de seguridad mostraban como operativas durante el Proceso. Obviamente, es parte de lo que es ser integrante de un organismo represivo del Estado, defender a los de arriba y arruinar la vida de los de abajo.

En el acto en sí, la Legisladora Lucía Montenegro aseguró que “la verdad a medias no es verdad, es maldad y mentira. No estamos reivindicando la dictadura ni las trágicas consecuencias de esa violación al pacto democrático”. Lo mejor que pudo decir viendo si podía convencer a alguien de que este despropósito no sea que un revival de las misas de FAMUS en los siniestros 90 de la impunidad.

Llegado el turno de la Rockstar procesista, la Diputada Nacional Victoria Villarruel, arrancó con otra de sus cínicas afirmaciones para justificar las desapariciones y la violencia de sus añorada dictadura: “Después de 40 años de una visión amputada de los derechos humanos y de demonizarnos, ya no les tenemos ningún miedo”. No deberían tenerlo ni hoy ni nunca ya que son los verdugos y cuando quieren les vallan la Ciudad para protegerlos.
Ya envalentonada como cerdo en su chiquero afirmó: “Durante 40 años las víctimas del terrorismo fueron barridas bajo la alfombra, se las negó. Ningunas de estas víctimas tiene justicia, no pueden saber la verdad de lo que sufrieron, no pueden tener una reparación, ni siquiera moral, de lo que sufrieron. Lo sufrieron de aquellos que quisieron imponer una tiranía de izquierda”.
Finalmente, un nuevo despropósito se ha producido en la Autónoma cuyas instituciones con la anuencia de todes les de arriba, prefiguran un futuro siniestro para la sociedad civil en su conjunto.