El Cabaret de Todos (Billonésimo informe)



Juntos o separados no es opción, como sea hay que poner el foco en el Frente de Todos como alternativa ante un Gobierno propio que no va para ningún lado. No piensan gobernar más, solamente en lo atinente al servicio de sus patrones oligarKas e imperialistas. Nada de la realidad les sirve a ninguno: se criticarán con dureza aún de las cosas de las que son cómplices y lo serán siempre, cuando haga falta se defenderán del ataque de los “enemigos invisibles”, como les enseñara Néstor.

No saben más que hacer para salvar el pellejo, los cargos y el control de las herramientas de represión y económicas que tiene el Estado. Siempre van a encontrar un enemigo que será el culpable de su rapacidad e ineptitud. El Cabaret de Todos tendrá un 2023 en el que costará no vomitar al oír de esa gente.



Se pasaron gran parte del mes de febrero hablando del “lawfare” desde el Poder y con sus “jueces militantes” muy activos en la inquisición, como el Honorable Ramos Padilla, Virrey de Lawfare de la Casa Imperial de Tolosa.

Siguen cuando pueden bajándose los pantalones en Washington y alegando que son los macristas los que entregan al país y los huesos de la abuela a los extractivismo de todo tipo, cuando no paran de darle privilegios que a la corta les “retornan” sus agradecidas corpos.



No pueden conseguir foto con los campeones, habiendo hecho hasta lo imposible para lograrla, p0ero los campeones prefieren sacarse la foto hasta con Macri, antes que con ellos. Y salen la TV parapolicial de Rial y Brancatelli a denunciar el “macrismo” de Messi y al otro día su familia es atacada por “sicarios del narco”. Operativos negacionistas, como de costumbre, tratarán de decir que ocurrió otra cosa o que no ocurrió nada. Las cosas no ocurren casualmente y menos cuando los colaboracionistas en redes sociales se pasan horas (sin que sepamos cómo hacen para ganarse la vida) denunciando a los humildes de lo que venga y endiosando a unos cerdos millonarios que nos muestran que la única inclusión que conocen es la de dólares en sus cuentas bancarias, mientras le niegan a la gente la chance de viajar, de crecer y de vivir, por que todos los precios de eso son en dólares.



No te preocupes, así es como piensa Cristina: no me toques propiedades, por que la Patria, para vos es del otro, que es ella y sus servidores parapoliciales, cuyo “Operativo Clamor” cuaja menos que foto de Campeón del Mundo en la Rosada. Alberto conovocó a una mesa de rosca a la que Cristina se negaba a ir y designó a su alkahuete oficial, Wado de Pedro. La cosa iba a seguir ninguneando a la familia imperial de los Kirchner y de repente el 16 de febrero apareció en la Calle Matheu el delfín Máximo, en representación de su mamá. Logró armar una comisión del PJ para que le pidan que sea candidata, aunque asegura que está proscripta. La Emperatriz quiere un baño de multitudes, un “Operativo Clamor” que le rueguen, que se siga hablando de ella. Cristina es una diva y no puede soportar que no se hable de ella.



El 11 de marzo tendrá su revancha, será en Avellaneda y allí lo intentará de nuevo. Luego verá si gana o no y allí seguramente decidirá. Todavía no se repone de la paliza que le dió Esteban Bullrich, esta vez la decisión es difícil. Seguir disfrutando de sus millones y hacer que manda por joystick o hacerse cargo de una derrota casi segura por más que intente en su esquizofrenia mostrarse como no es parte del Gobierno en el que hizo y deshizo a su completo antojo.

El Cabaret de Todos tiene una crisis de identidad bastante seria, en realidad sabe qué y cómo son, pero la verdad nunca lo seducirá.