El Mundial que podría ganar este Gobierno

En los últimos meses vimos que la tendencia a frenar la visión de la inflación con un IPC que garantice que la Argentina no llegue a los tres dígitos, que los acercaría al mundo de los de la inflación de tres dígitos en el sitio de indicadores TradingEconomics. En la visión de este ranking, nuestro país se encuentra en el quinto lugar, teniendo en cuenta que el mismo se realiza con los datos del IPC que los países reconocen, muy por lejos de la realidad, solamente lo que los estados no pueden ocultar.



#1 – Zimbabwe: otra “Potencia” extractivista y un modelo para la Argentina

Zimbabwe publica puntualmente sus datos del IPC y por eso creemos que supera a Venezuela en este ranking fatídico, en la Argentina ocurre lo mismo, son puntuales con los dibujitos. Un país que vive de la extracción de materiales que pretende prohibir ese tráfico que le dió de comer durante años a los dirigentes de ese país, cambiándolo por el de exportación de productos terminados. Todo irá para el mismo bolsillo externo y sus administradores internos como era entonces. Bueno la inflación es lo que progresa en ese pais y a pulso. Los pone a tope en ese ranking una inflación interanual reconocida de un 230% en enero de 2023.

Un espejo donde se mira la Argentina, vendiendo hasta los huesos de la abuela al imperialismo y diciendo que cuida esos recursos, cuando no hace más que ponerle un precio mayor a la entrega que quedará en los bolsillos de la rapaz serie de corruptos de ese país. La corrupción en Zimbabwe es innegable, tanto que medios internacionales se referían a ella como un estorbo en ese país en la lucha contra el Covid-19.



#2 – Venezuela: donde la seriedad en los datos es lo menos importante

En la negativa total del régimen venezolano en confesar al menos algo del descalabro económico de otra potencia extractivista cuya población civil está sumida en la pobreza. País rico, pueblo pobre, nada que envidarle tenemos en la Argentina. El indicador venezolano del IPC llega hasta octubre de 2022 en Trading Economics. Hacia finales de enero la vicepresidenta Delcy Rodríguez reconoció una inflación para 2022 de un 234%, lo que de haberse tomado en cuenta por Trading Economics, aún así permanecería en el segundo lugar.

Según el Observatorio Venezolano de Finanzas, la variación del IPC del mes de enero fue de un 39.4%, acumulando una variación interanual del 440%. ¿Dónde está la verdad? Nunca va a a estar en los indicadores, que a nuestro entender son solamente exhibidos cuando alguien tiene algo que ganar en ello y nunca es el Pueblo.



#3 – Siria: sin datos de IPC desde agosto de 2020

Debido a las múltiples catástrofes derivadas de la violencia política, sumándole ahora los perjuicios del terremoto, lo datos de Siria no se conocen de forma fehaciente al menos desde agosto de 2020 por lo que las estimaciones de la inflación de ese país están desactualizadas mal, aún en el rubro confesiones.

Lo único cierto en ese país es que el hambre arrecia y es una zona de auténtico desastre humanitario, intervenido por superpotencias que en vez de mejorar las cosas las empeoran para el pueblo sirio. Como en nuestro país, se estima que la fortuna de Bashar Al Asad, gobernante de Siria, asciende a los 2000 millones de dólares. Tampoco nada que envidiarle a la avaricia criminal de los políticos argentinos.



#4 – Líbano: la receta del ajuste argentino echa nafta al fuego

En el cuarto lugar en el ranking de inflación se encuentra el Líbano, con gran parte de su territorio invadido y ocupado por potencias extranjeras desde hace décadas, que usó el modelo argentino del corralito económico y político al estilo kirchnerista y no sólo no obtuvo resultados si no que viene empeorando cada día. Devaluaron su moneda un 90%, cumpliendo a rajatabla las reformas que el exige el FMI.

Al igual que en la Argentina, estos descarados dan una tasa de inflación oficial que solamente se peude creer el FMI para seguir exprimiendo su economía hasta hartarse.

Su tasa de inflación interanual confesa para enero de 2023 fue de un 124%, otra economía que se mira en el espejo argentino y cuyas consecuencias sociales, económicas y políticas son catastróficas.