Juntos por los Cargos: feroz interna (3° Informe)

Nota de Ágora Digital del 16 de enero de 2023

Juntos por los Cargos inició su culebrón del año 2023 con una bestialidad de conflictos en por lo menos ocho provincias, la UCR y el PRO se han dedicado a guerrear en cuanto distrito pudieron hacerlo. Un festival de las divas del viejo partido populista y las de la derecha tradicional ha estallado y si prosiguen en sus esfuerzos, pueden arruinar su vuelta al poder, aún ante el descalabro insalvable que es este Gobierno. Siempre dijimos y sostenemos, que son esperables estos tipos de enfrentamientos en partidos de derecha tradicional son esperables por el extremo egoísmo y divismo de cada uno de sus miembros. Un vicio al que siempre hay que ponerle fichas, por que no lo pueden evitar, es parte de su esencia.



Hasta ahí llegaba la cosa, pero faltaba afrontar una interna de Juntos por los Cargos en La Pampa, que tenían un formato de PASO, pero que no son PASO. Así las cosas, el peronismo que lleva como candidato a la reelección en 2023 Sergio Zillioto, no va a primarias, por lo que el peronismo pampeano sentadito y a comer pochoclo, disfrutando la sacada de ojos de sus adversarios en pantalla gigante. Juntos por el Cambio llevaba dos listas para la interna pampeana: la de la UCR, encabezada por Martín Berhongaray y la del PRO y larretista, encabezada por Martín Maquieyra.



Otro que está jugando al completo divismo, es Mauricio Macri, sobre todo por que no corta ni pincha en las internas pampeanas de Juntos por el Cambio. Esta vez el Cardenal que le dió su voto de lealtad y obediencia a Macri fue el intendente de Lanús, Néstor Grindetti. El mismo que emitió un comunicado de prensa el 18 de enero, donde salió a bancar un Operativo Clamor (que promete repetirse cada vez que el ex-presidente necesite que se hable de él) por la candidatura de Macri y aseguro que “Es el líder de nuestro espacio y merece su segundo tiempo”. La derecha y sus ansias de estar en la conversación son insoportables para cualquiera que se precie de poseer materia gris o un poco de dignidad, al menos.
Macri busca, a nuestro entender la reacción natural de otres referentes de la coalición exigiéndole que se defina si va a participar o no en la disputa presidencial del espacio en las PASO 2023, que cada vez tiene más candidatos. Logró cataratas de pedidos de definición en ese sentido y cuando le preguntan por la interna de Juntos por los Cargos, el señor hace comparaciones entre la salvajada de precandidatos voraces con la Selección Argentina de Fútbol. Macri está demasiado lanzado a abrir la boca sin compromisos, cual francotirador. Quiere ver si se le someten todes y ahí sí, lanzarse. Siempre un osado el ex-presidente Macri.



Juntos por los Cargos tendría un regalito muy especial, adjudicarse que le impidieron a Maduro venir a la CELAC en Buenos Aires.
Sí, el mismo Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, al que hasta Patricia Bullrich denunció penalmente ante alguna entidad externa se bajó del viaje a Buenos Aires.
No hay que subestimar el caradurismo de alguien que saltó de luchar a los tiros por la “liberación nacional” o lo que sea el menjunge por el que combatía a ser la vocera de las ultraderechas en la derecha.
No hubo tanta interna y pudieron hacer olvidar los desopilantes planteos de Macri anteriores. Todes se regocijaron por la estúpida posición del líder bolivariano de asegurar además que le iban a tender una emboscada si venía.



El 25 de enero, la referente de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, aseguró que “sería” candidata a Presidenta de la Nación y que a la vez llamaba a la unidad de Juntos por los Cargos. Posición coherente en ella y congruente con el espacio al que desea representar, para eso se hizo esta alianza, para repartirse la mayor cantidad de cargos posibles y complicó aún más el panorama de unas PASO del PRO tan ralas que los llevan a fracasar.
Teniendo en cuenta que el Cabaret de Todos está casi en el mismo nivel de ferocidad interna, aún tienen como ventaja el descalabro del Gobierno Nacional.
Así las cosas, tenemos a otra diva que se pone en la discusión, pero no termina de manifestarse si juega o no en las paso venideras.



Una cumbre de Juntos por el Cambio desarrollada en Buenos Aires el 25 de enero determinó los mecanismos para los tipos de elecciones anticipadas de 2023, en un esfuerzo, en medio del desmadre que es la interna de la alianza política, prometiendo además sancionar a los referentes que incumplieren con el mismo, no permitiéndoles siquiera “utilizar las siglas de Juntos por el Cambio en alianzas, colectoras y lemas”.
Es decir, dispusieron una resolución de jefes a la que se la van a pasar todes por las partes.
En vez de acordar en los cargos, que es lo que realmente les interesa, se preocupan en arrancarse los cuernos, tanto que tienen que recordarles a estos pichones de neardenthales que sin no van en patota no le ganan a nadie, ni al Cabaret de Todos con el contrapeso ya mencionado.



Finalizando el mes de enero, la que se le puso respondona a Mauricio Macri fue la Presidenta del Pro, Patricia Bullrich, que en gira de campaña solamente se dedicó a comparar lo que será su gestión con la de Mauricio Macri, mostrándose claramente a la derecha del ex-presidente si se pudiera.

Lanzó cosas como: “La política de desarrollo social fue la continuidad del kirchnerismo y poniendo más planes. Mi política social va a ser completamente diferente a la del macrismo”. Si quedaba alguna duda de cuál es la base de la campaña de Patricia Bullrich se preocupó en sus giras de dejar en claro que ella es la más derechista de todas, cosa que no le discutimos para nada.



El 6 de febrero, Juntos por los Cargos reunió a su mesa nacional en Buenos Aires para darle un poco de civilización al conflicto interno, que les permita mostrarse como rivales serios del oficialismo.
Hubo chispazos cuando se habló de Mendoza, la cosa en este agrupamiento está más que candente.
No faltaron las omnipresentes críticas al Gobierno y ya empezaron a abrir el paraguas sobre la “herencia” que les dejará el peronismo.
Al menos no hacen la payasada de sus adversarios de andar repitiendo estupideces como “Volvimos mejores”.



Al otro día del cónclave de Juntos por los Cargos, el Gobernador de Jujuy, Gerardo Morales reafirmó su candidatura a la Presidencia de la República y marcó las diferencias programáticas que dice tener con el PRO. Algunas: como que declaró que él no está de acuerdo con el uso de las Fuerzas Armadas en la seguridad interior, marcando una diferencia programática muy importante con Patricia Bullrich.
Su fuerte está en mostrarse como único candidato presidencial del radicalismo, ante un PRO que tiene demasiados problemas en ese departamento.



Tras que al PRO no le faltaban candidates presidenciales, María Eugenia Vidal reafirmó en una entrevista radial que ella también se anota en la carrera de este año.
Sobre Alberto Fernández aseguró que “El Presidente está en un cumpleaños, está en otro país, no vive la realidad que viven los argentinos y eso es grave, no solo porque no sepa lo que nos pasa, sino porque difícilmente pueda resolver lo que no siente”.
Otra candidata que dice pío y que asegura que lo suyo es un aporte a la unidad, cuando no es más que el egoísmo explosivo de la derecha argentina, algo que muchas veces los lleva a fracasar en la atomización. Algo que, evidentemente, al PRO ya le pasa.



Y llegó el 12 febrero donde se definía la interna pampeana de Juntos por el Cambio, una especie de choque de planetas entre la UCR y el PRO, el primero de los muchos que tendrá la coalición opositora en 2023. El candidato radical Martín Berhongaray se impuso con el 56,28% de los votos a candidato del Pro Martín Maquieyra, que obtuvo el 43.72% en una primaria en la que votó solamente el 14% del padrón.

El PRO, a pesar de que el candidato se definió cercano a la candidatura de Larreta, buscó mostrarse unido en este enfrentamiento directo con la UCR, pero no les resultó para nada.

El radicalismo sí pareció ver algún beneficio en este triunfo ya que, por ejemplo: al otro día Martín Lousteau manifestó que “Gerardo Morales es nuestro candidato a presidente porque tiene una trayectoria para mostrar”, ratificando el alineamiento pleno del candidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad con el Gobernador jujeño. Despejando dudas sobre su muy buena relación con Rodríguez Larreta.



Tras que éramos pocos…



Más entrados en los próximos días, Juntos por los Cargos irá a la carga por definiciones, para saber quiénes se medirán las partes en la elección de Córdoba.

A quienes sus egocentrismos los están matando son a los referentes del PRO: nadie se baja y siguen fraccionando el voto a tal punto de que pueden perder la primaria presidencial contra la UCR. Panorama complicado por cierto para una fuerza donde el egoísmo y hasta la segregación (en algunos casos) es la repugnante religión.