Autogolpe y contragolpe culmina con destitución de Castillo en el Perú


El ahora ex-Presidente del Perú, Pedro Castillo, intentó 30 años después hacer lo que Fujimori y realizar un autogolpe institucional. Le salió el tiro por la culata, ya que fue detenido y depuesto.
Asumió la Presidencia del Perú, su Vicepresidenta Dina Boluarte. Hasta aquí la noticia cruda.
Castillo, disolvió temporalmente el Congreso para instaurar un Gobierno de emergencia nacional, horas antes de que el Parlamento debatiera una moción de censura que le podría haber sacado de la jefatura del Estado.
“Se dictan las siguientes medidas: Disolver temporalmente el Congreso de la República e instaurar un Gobierno de emergencia excepcional”, ha afirmado Castillo en un mensaje a la nación. Además, ha señalado que dicta “convocar en el más breve plazo a elecciones para un nuevo Congreso con facultades constituyentes para elaborar una nueva Constitución en un plazo no mayor de 9 meses”. Todo ello acompañado de un toque de queda a partir de las 22 hora local.
Castillo exigió que “todos los que poseen armamento ilegal deberán entregarlo a la Policía Nacional en el plazo de 72 horas” y que “quien no lo haga comete delito sancionado con pena privativa de la libertad que se establecerá en el respectivo decreto ley”.
También dictó que la Policía Nacional, “con auxilio de las Fuerzas Armadas, dedicarán los esfuerzos al combate de delincuencia, corrupción y narcotráfico, a cuyo efecto se les dotará de los recursos necesarios”.

Tras eso, su Vicepresidenta salió a denunciar que las medidas del Presidente representaban un “golpe de estado”. Su Canciller, César Landa, acusó al mandatario peruano de haber dado “un autogolpe de Estado” e invocó a la comunidad internacional a ayudar al “re-encauzamiento democrático en Perú”, además de declarar que el mandatario tomó la decisión de disolver el Congreso sin su apoyo. Tras la renuncia de Landa, otros cinco ministros se bajaban del lado de Castillo y su orden de disolver el Congreso se caía a pedazos, como su sueño de ser el Dictador del Perú.
A las 15:50 (hora de la Argentina), Pedro Castillo había sido oficialmente destituído como presidente del Perú por incapacidad moral, con 101 votos a favor de la destitución por promover un golpe de Estado.
En ese mismo acto se designó como nueva Presidenta del Perú a Dina Boluarte.
Castillo ya estaba abandonando la Casa de Gobierno con rumbo desconocido.

Pocos minutos después la Policía Nacional detuvo al mandatario depuesto.
Este se dirigía a la Prefectura de Lima, prácticamente a entregarse a las autoridades, cuando su vehículo fue interceptado y ahí fue notificado oficialmente de su destitución y de su detención.