Cabaret Social de Todos: La Liga Menor del Culebrón Estatal

El Refrito Social del Cabaret de Todos:
Había una vez un funcionario de Estado que sobrevivió a cinco golpes palaciegos y tres cambios de ministres en su cargo de Director Nacional de algo. Defensor acérrimo del Gobierno y escrachador de negocios de empresarios opositores, Rafael Klejzer, en otros tiempos un combativo referente de los piqueteros de izquierda, le llevó más de tres años enterarse que existe un ajuste y en vista de esa “iluminación” dice que renunció a su cargo.
Del lado de Alberto aseguran que a Klejzer le pidieron que se vaya, es decir lo echaron y que intenta darle épica a la patada en el upite que le metieron. La prensa paraestatal le da cobertura a este nuevo episodio del refrito del Cabaret de Todos en ligas menores: un Cabaret Social. Y no sería la primera cosa no muy decente que esos grupos ponen como “social”. El sinónimo es barato pero berreta o nacional y popular.
Ascenso y separación con división de bienes:

Llegó Klejzer a ser un funcionario, más precisamente un Director Nacional, pero a partir de allí perdió a gran parte de su agrupación que se conchabó como mulos de Grabois, Patria Grande y sus nacionalismos peronistas de Vieja Lavanda Fulton. Pero a pesar de se muchos, para nosotres no son noticia, quién sirve al Estado no es compañero, aunque lo haya sido alguna vez. Lo cierto es que este grupo, ya casi circense, ha dado muestras de un saltimbanquismo nauseabundo. Van del parapolicialismo al golpismo cambiando de ideas más rápido que de calzoncillos, es mejor reírse de ellos para no llorar por su descomposición ética y política.
Quién se rodea de aduladores y le gustan las mesas chicas se expone a altas traiciones, imaginamos que a esta altura, Klejzer imagina que es un riesgo calculado y lo acepta.
Se cruzan los caminos de Klejzer y Tolosa Paz:

A partir de las investigaciones de los Potenciar Trabajo por parte de la flamante ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, con el objeto de dar de baja planes con irregularidades, los movimientos sociales que apoyaban a Alberto comenzaron a poner el grito en el cielo de uno en uno. Se acabó el romance entre el Gobierno y ellos, pueden entregar todos los principios que dicen defender, ser parapoliciales, perder la dignidad por un cargo, pero si les tocás el financiamiento se van a poner muy pero muy nerviosos.
Tanto que a pesar de que necesita del cargo, Rafael Klejzer resolvió “retomar los principios” y dejar la Dirección Nacional, esa que ocupaba. Así explicaba en IP noticias el referente de la dignidad por qué dejó su cargo. ¡Vamos a las imágenes!
Desde el albertismo aseguran que esa costumbre del ex funcionario de hacer piquetes y escraches es impropia de un funcionario. Todos sabemos que la ética de estos ñatos es muy flexible y si algo está mal (por que piantavotos) requiere de un pagador, alguien que se haga cargos, un Tomás Méndez, ejemplo. Esta vez, sí el Gobierno usó como excusa los escraches de Klejzer al opositor García Moritán, para sacarlo del medio. Desde el grupo ligado al Presidente aseguran que echaron al funcionario y que no renunció de motu propio.
La típica solidaridad entre estos grupos que traicionaron a todo el movimiento piquetero hará que en los próximos días pasen a pedir los puestos de la gente del referente renunciado. Créanlo, así funcionan sus repugnantes sistemas de valores.