Otra López Murfeada

Este tipo es la demostración de que Perón se equivocó cuando decía que “política se vuelve de todo menos del ridículo”. Este señor superó a Cavallo, claramente. No duró ni quince días de ministro por que quiso cargarse la Universidad Pública. Hay que reconocerle que casi elimina a Kirchner de la segunda vuelta en 2003 y estuvo cerca de llegar a la Presidencia de la República. Tampoco sería mucho mérito considerando que quienes sí llegaron a la misma no son ni siquiera mejores.





Hoy juega a ser un pícaro inquisidor, la expresión de la derecha bien de derecha y a veces un bufón, una caricatura que apelará a lo que sea por una miserable cuota de poder. Es otra López Murfeada más, ridícula, con un humor distante de lo humano y no será la última. En los tiempos que se vienen, quizás muches vuelvan a ver en él una figura, el sistema puede necesitarlo y él se está vendiendo más caro de lo que sale. Para nosotres es un buen parámetro de saber a qué no queremos ni parecernos.

Hoy acusa de terroristas a los Pueblos Originarios, habla de Soberanía y Patria y todas esas sandeces para lanzárselas a quiénes siempre estuvieron privados de las mismas por sus actuales dueños. Y pide balas e insiste en profundizar unos odios que solamente la ignorancia del racista puede admitir