Visitando amigxs de la Pacha I: la Profe Lemes – Parte I

En cada viaje hay un plan inicial, algo que como bien sabemos depende de la vida de seres humanos y cada vida es un mundo, contradictorio o no tanto. Se trata de humanos, no hay un libro de Marx donde no sea hasta facil entender el origen y el motor de la Historia, pero cuando la bajas a la realidad todo se “empioja”. Y sí, que poco humanistas seríamos como socialistas, si creyeramos que ya se ha escrito. El mote de revisionistas sería un honor a cambio del de dogmático cuasi fundamentalista, para sacar lo religioso del medio, como mínimo. Y eso de que se empioja no es el invento de un servidor la escuché de boca de un joven compañero de La Dignidad y simplemente la adopté.

En los tiempos que corren de desaceleración de las luchas sociales por la necesidad electoral de los políticos que se prueban los ropajes de la próxima farsa ejecutiva. Una Autónoma de pionera a timorata, que en el mejor de los casos pelea por la supervivencia y recurre a traves de sus organizaciones a reclamarle el Estado que salga a auxiliar a millones de personas que pasan hambre en forma. Tiene miles de contradicciones y quizás teoricamente pueda ser reprochable, pero la “empiojada” realidad nos impone la necesidad de no dejar que los sectores más desposeídos paguen con su futuro la avaricia extractivista.



Hace diez años comencé a ocuparme de temas de la Pacha, arrancando de ese mismo punto. Mientras la gente muera por la necesidades de riqueza inmediata de unos pocos dificilmente podremos hablar de transformaciones revolucionarias. Con una base de envenenamiento nada bueno crece. Si a eso le sumamos que esos mismo sectores impulsan la timba financiera que quita el pan de la mesa a gran parte del país, la situación, por lo apremiante requiere de quién hoy es el único que tiene los recursos y debe cumplir un rol que es el Estado Nacional y sus subordinados provinciales. Insisto en NO HAY REVOLUCIÓN CON UNA HUMANIDAD DIEZMADA Y EN LA SUPERVIVENCIA, por tanto no pueden ni se debe descuidar el futuro, que tiene un pasado y que depende de una condición humana más inteligente y solidaria que es lo que se debe construir. En el camino habrá cuestiones tácticas ligadas con la supervivencia pero la estrategia será siempre la misma.

Este viaje como tantos otros se pensó para hacerlo como una nueva Misión Buscando Amigxs, pero las condiciones climáticas de los primeros tres días no daban para una misión con pocas chances de éxito. Preferimos recurrir a transportarnos directo a destino en omnibus y poder aprovechar más tiempo para conocer más en profundidad y en lo suyo a la Profesora Estela Lemes. Las condiciones del camino, sólo nos permitieron visitar la Escuela 66 Bartolito Mitre el último día, pero nos dió la chance de poder ponernos al día de la lucha por la Pacha en todo el país y de conocer la heroica profesión de maestra rural, no sólo aquello que liga su nombre a los de algunas otras pioneras en el país en la lucha contra las fumigaciones.

A continuación les brindamos la más de media hora de charla en vivo con la profe Lemes, una historia de vida que casi le exigí que pasara a libro, que las escriba hasta sueltas que para organizarlas siempre hay tiempo. Creo haberla convencido, mientras eso ocurre veamos esta charla sobre una apasionante historia de vida.

Con la Profe Estela Lemes desde Gualeguaychú…

Posted by Hernan Javier Villanueva on Tuesday, September 10, 2019



No está bien Gualeguaychú

Edtoy en centro de Gualeguaychú despues le cuento el significado de esta foto…

Posted by Hernan Javier Villanueva on Tuesday, 10 September 2019

Las cosas se desarrollaron dentro del marco de una licencia por estudios médicos, que la Profe se hacía con disciplina. Cada minuto un lío le caía un su celular y siempre tiene que estar al pie del cañón. En algunos momentos recorría un poco Gualeguaychú y pude ver que como en la mayoría del país las cosas están para el demonio. Muchos negocios, que poco tienen que envidiarle a los de Buenos Aires, vacíos, ofreciendo rebajas excepcionales, pero vacíos y la gente caminando por entre a las ofertas a ver si por ahí ven algo que les permita acceder a alguna maravilla del capital. Mucha vista y la gastronomía en el límite de la subsistencia.

La destrucción de la Pacha ha dejado ya de ser un negocio del que se puedan esperar más derrames que los de tóxicos. Los sojadólares son la exportación de un genocidio silencioso, que tiene en Sociedad Rural de Gualeguaychú uno de sus emblemas del talibanato del modelo que se ligaba al progreso eliminando el futuro. Pensaron en algo seguro muchos y hoy al parecer tampoco quedó algo de eso. Necesitan más plata estos señores a pesar de que la están juntando en pala, y no les importa pisotear lo que esté a su paso. Aún así no pueden lograr que el centro de su capital sojera parezca un lugar que dé pena. Cada vez necesitan menos gente, ya vencieron a los de arriba, que les juraron lealtad eterna y con eso les sobra.

La ferocidad de los ruralistas de Gualeguaychú va in crescendo, una señal clara de que su mentira se cae a pedazos y no piensan detenerse ni por que la gente necesite un lugar donde vivir. Siempre necesitan más y hasta el espacio donde la gente vive son hectáreas que tendrán contabilizadas en hectareas de soja desperciadas. La realidad de Gualeguaychú hoy muestra que el progreso sojero es sólo otro cuento del derrame en el que te pidieron tu futuro a cambio de sus ganancias inmediatas. La verdad no los ayuda y lo saben. Igualmente piensan morir con las botas puestas. Sólo tienen un objetivo ganar más y pisotear a tantos como se puedan para lograrlo.



Un desordenado album de viaje

Aquí el crudo de lo producido en fotos, estuve amarrete en ese sentido, ya habrá tiempo para fotos y videos, en estos viajes lo fundamental es estar preparado para aprender. Informarse y contar la historia tal cual la vemos no tenga todas las sobriedades en todos los departamentos y los iremos construyendo con los días.